El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici - AFP

Bruselas urge a España a seguir con ajustes para rebajar la deuda

Da el visto bueno al plan presupuestario, pero Cataluña y la falta de presupuestos para 2018 preocupan

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La Comisión Europea recomienda a los países miembros que sin abandonar la política de prudencia fiscal, promuevan nuevas reformas estructurales para impulsar la inversión y aumentar el crecimiento de los salarios reales, de manera que la demanda interna pueda consolidar la recuperación económica. En sus recomendaciones publicadas ayer reconoce que España puede no llegar este año a cumplir con su objetivo de rebajar el déficit presupuestario a menos del 3%, aunque de hecho da el problema por superado y empieza a señalar la necesidad de fijarse en la deuda pública.

En los hechos, según han explicado a ABC fuentes de la Comisión, el mensaje es que ajustar el déficit no es el final de este camino de «políticas fiscales responsables», sino que aún será necesario seguir con los ajustes para poder rebajar la relación entre PIB y deuda, que en el caso de España está fuera de los límites del pacto de estabilidad.

Las recomendaciones forman parte del denominado «paquete de otoño del semestre europeo», que contiene las evaluaciones de los presupuestos de los países de la Eurozona para 2018, antes de que sean aprobados en los respectivos países, y recomendaciones para la política económica de todos los países, excepto Grecia que aún sigue bajo el programa de rescate.

En el caso de España, a la Comisión Europea le parece bien el primer borrador que le enviado el ministro de Economía, Luis de Guindos, teniendo en cuenta que no es más que una prórroga del actual e insta al Gobierno de Mariano Rajoy para que le comunique cuanto antes los números de un presupuesto consolidado.

En general, la Comisión destaca el vigor del crecimiento económico y la mejora del mercado laboral, incluso en España, pero vuelve a advertir de que los sueldos aumentan «lentamente» y que la prioridad ahora es asegurar que «el fuerte impulso del crecimiento» se mantiene y «beneficia a todos los miembros de nuestras sociedades».

Los máximos dirigentes de la UE se reunieron la semana pasada en Gotemburgo (Suecia) en una cumbre social, dedicada precisamente a enviar el mensaje de que la población ha de poder sentir directamente los beneficios de la recuperación, o de lo contrario los movimientos populistas irán ocupando el espacio político en toda la UE. La recomendación a aumentar los salarios se dirige sobre todo a los países que tienen sus cuentas públicas limpias, véase Alemania.

Equilibrio

Pero en este equilibrio difícil, no conviene tampoco dejar escapar el control de las finanzas públicas, porque ello destroza la estabilidad económica: «Las políticas fiscales deberían encontrar el equilibrio adecuado entre garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y apoyar la expansión económica. Reducir los altos niveles de deuda y reconstruir las reservas fiscales debe seguir siendo una prioridad», se dice en el informe presentado ayer.

En el caso de España, según los datos de la Comisión no se alcanzará este año el objetivo de estar por debajo del 3% de déficit, lo que permitiría salir de la rama correctiva del procedimiento de déficit excesivo.

Por ahora y a falta de cuantificar los efectos de lo que ha supuesto la crisis catalana, las cifras que manejan en Bruselas o en Madrid solo difieren en unas décimas y tendrá que ser Eurostat quien enseñe la «foto finish» en marzo, cuando publique las cifras consolidadas. Pero si no es este año, se da por hecho que será en 2018 y aún después de lograr este objetivo, según lo explican fuentes de la Comisión, «habrá que continuar con las reformas para seguir rebajando el déficit estructural a cero» y dedicarse a recortar la deuda pública. Bruselas «fijará una senda de ajuste con reglas de gasto y reglas de reducción de deuda» confirmaron las mencionadas fuentes de la Comisión Europea.

El comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici, también advirtió ayer de que «la economía de la Eurozona está creciendo a su ritmo más rápido en diez años y su déficit medio caerá por debajo del 1% del PIB el próximo año, desde el 6% en 2010. Sin embargo, varios Estados miembros siguen soportando altos niveles de deuda pública, que limitan su capacidad de invertir en el futuro».

Actualmente, la deuda pública española está en torno al 98-99% del PIB, mientras que según el Pacto de Estabilidad debería limitarse al 60%.

Y aunque la situación económica es ahora mucho mejor que lo que ha sido en los últimos años, precisamente por ello la Comisión insiste en seguir con políticas «razonables» en el gasto público y aconseja a los países miembros para que «aprovechen la coyuntura favorable» y apliquen medidas de corrección estructural para llegar a domar la deuda. España no es el país que está peor en este campo, muy lejos de Italia, por ejemplo, pero la UE empieza a señalar a este indicador como el próximo estribillo en sus recomendaciones.

Satisfacción por el empleo

En el caso del empleo, la comisaria Marianne Tyssen se felicitó del descenso de las cifras de paro en España, aunque siguen estando muy por encima de la media europea especialmente en el caso de los parados de larga duración.

También volvió a recomendar mejorar las políticas activas de empleo por parte de la administración y, sobre todo, atacar el problema del fracaso y el abandono escolar anticipado, porque «las personas sin cualificación son las que tienen mayores dificultades para encontrar un empleo de calidad».

Por otro lado, la Comisión insiste en reforzar la política contra la elusión fiscal, sobre todo después de que haya aparecido una nueva lista de personajes públicos que en su día evadían impuestos, conocida esta vez como «los papeles Paraíso».

El eurocomisario Moscovici ha instado a los gobiernos de los países miembros a que acuerden en diciembre la lista de las «jurisdicciones no cooperativas» que es como se conoce a los «paraísos fiscales», como primer paso para combatir estos túneles por donde se escapan los recursos públicos.