Emilio Saracho, durante la junta de accionistas del Popular - REUTERS

BBVA, favorito para absorber Popular en la puja con el Santander y Bankia

El banco recibió ayer ofertas no vinculantes con precio y estructura de la eventual compra

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El nuevo equipo directivo del Popular ha dado el pistoletazo de salida a la venta del banco para intentar cerrarla antes de verano. La entidad dio de plazo hasta ayer a los grupos interesados en absorberlo para presentar ofertas no vinculantes. Según las fuentes financieras consultadas, Santander, BBVA y Bankia han entrado en la puja por el histórico banco. Ahora bien, en el sector coinciden en que es la segunda de ellas la que parte como favorita.

La entidad presidida por Emilio Saracho confirmó ayer a la CNMV que varios bancos habían manifestado interés en la compra, y que por tanto se les dio cierta información del grupo. Ayer, una vez analizadas esas cifras, debían presentar al Popular una oferta preliminar. En concreto, y según ha podido saber ABC, el precio que están dispuestos a pagar y cómo estructurarían y financiarían la adquisición.

Aunque desde este banco rechazan hacer comentarios al respecto, BBVA es el que, según las fuentes, tiene un interés genuino en hacerse con el Popular. De hecho, las negociaciones entre ambos grupos estuvieron muy avanzadas el pasado otoño, cuando la entidad presidida por Francisco González llegó a realizar una oferta al Popular de 1,35 euros por acción.

Al segundo banco español sería al que mejor encajaría la operación al generarle unas sinergias de 4.000 millones de euros y aprovecharse de unos créditos fiscales por igual cuantía. Aunque ahora su oferta podría ser algo inferior a la de 2016, BBVA, según las fuentes, ampliaría capital para absorber el Popular, y lo valoraría una vez saneado en unos 6.500 millones.

Los cálculos de los bancos interesados, además de las necesidades de provisiones y capital que detecten, incluirán previsiblemente el coste de futuros litigios, derivados por ejemplo de eventuales demandas de accionistas del Popular. Por eso fuentes del sector ven difícil que un futuro comprador no exija coberturas -públicas o privadas- frente a esos gastos.

El consejo del Popular aspira a obtener un precio próximo a 1,2 euros por acción con la venta, que parece haberse impuesto a la ampliación de capital. El problema es que esa ampliación ideada por Saracho inicialmente estaba pensada solo para inversores institucionales, lo que diluiría a algunos de los accionistas de referencia sentados en la cúpula del grupo.

La dirección del Popular ha constatado interés en el mercado más allá de BBVA. El motivo es su equilibrada presencia geográfica y su rentable negocio en el segmento de las pequeñas y medianas empresas, un nicho muy difícil de desarrollar y en el que atesora una cuota de mercado del 18%.

Ayer, el ministro de Economía, Luis de Guindos, confirmó que Bankia, aún nacionalizada y en proceso de absorción de BMN, también estudia los números del Popular. Por su nivel de capital, el más alto del sector, tiene pulmón suficiente para abordarla.

La integración del negocio del Popular daría además un impulso a los ingresos de Bankia, que por su elevada exposición a las hipotecas y los bajos tipos de interés soporta el margen de cliente más bajo de la gran banca.

Algunas fuentes apuntan a que el mensaje lanzado ayer por De Guindos podría tener como finalidad animar la puja, y en concreto a BBVA y también al Santander, el tercer gran aspirante con capacidad para adquirir el banco. Ana Botín ya presentó en su día una oferta a esta entidad, aunque con un horquilla de precios muy amplia.

BNP Paribas y el Sabadell, que analizaron la compra tiempo atrás, se han descolgado de la puja, aunque no es descartable que, al no ser vinculante, estas y otros grupos presenten ofertas sin más ambición que pasar a una segunda fase en la que verían más cifras de un competidor.

Aunque el Popular rechaza hablar de plazos, varias fuentes financieras coinciden en que aspira a dejar lista una operación corporativa antes del 30 de junio. La espiral de incertidumbre y pérdida de valor bursátil en que ha entrado urge una solución. Así las cosas, y tras recibir las ofertas no vinculantes, las estudiará y si no hay ninguna que destaque claramente sobre las demás pedirá ofertas vinculantes para tomar una decisión final.