El Banco de España es el encargado de vigilar que las entidades cumplen con las nueva regulación
El Banco de España es el encargado de vigilar que las entidades cumplen con las nueva regulación - EP

La banca española, inmune a los efectos secundarios de la política monetaria del BCE

Las entidades ganaron 6.964 millones de euros hasta junio, un 18,6% más

MadridActualizado:

El bajo precio oficial del dinero, que el Banco Central Europeo mantuvo inalterado en su última reunión en el 0% y una tasa de depósito del -0,40%, que penaliza a los bancos que dejan sus fondos allí, parece que no pasa factura de momento a los bancos españoles. Esta semana, la patronal que agrupa a los bancos españoles, la Asociación Española de Banca (AEB), ha publicado los datos correspondientes al primer semestre y, para sorpresa de muchos, el beneficio neto del conjunto del sector alcanzó los 6.964 millones de euros, lo que supone un alza de un 18,6% en relación al mismo periodo del año anterior. En la AEB se agrupan Banco Santander, BBVA, Caixabank, Banco Sabadell, Bankinter, Abanca y Liberbank.

La razón de esta escalada en el resultado, pese al en principio escenario adverso por los mencionados tipos en mínimos históricos, reside «en el buen comportamiento de los intereses y de los ingresos netos por comisiones, que han permitido compensar los menores resultados de operaciones financieras y el incremento del gasto por impuestos», según la AEB.

Y es que las cantidades no son baladí ya que por intereses los bancos españoles ingresaron 29.000 millones de euros entre enero y junio, lo que supone un aumento de un 4,4% en relación al mismo periodo del año anterior, lo que arroja una rentabilidad por activos totales medios (ATM en la jerga especializada) del 2,24% con una mejoría de 12 puntos básicos respecto a junio del año anterior sustentada, en especial, por la reducción de los costes financieros. En cuanto a las comisiones, aportan en términos netos 74 puntos básicos de rentabilidad sobre los activos totales medios, 7 más que un año antes, con un incremento de su importe del 8,4% anual.

Para el margen bruto de los bancos también ha sido un buen semestre, ya que el efecto conjunto de los menores resultados por operaciones financieras, 8 puntos básicos de rentabilidad por debajo del ejercicio anterior, junto a ligeros incrementos de los resultados por diferencias de cambio y otros resultados de explotación, sitúan el margen bruto en 42.235 millones de euros, un 3,1% superior al obtenido en junio de 2016. Según la patronal bancaria española «el crecimiento del margen bruto unido a la contención de los gastos de explotación, similares a los soportados en la primera mitad del año anterior, sitúan la ratio de eficiencia en el 48,2%, con una mejora interanual de algo más de un punto porcentual». El balance a 30 de junio de los bancos españoles arrojaba un resultado de un total de activos de 2,5 billones de euros, un 4% menos que el contabilizado en la misma fecha del año pasado.

El nivel de depósitos, estable

El mencionado aumento de un 4,4% de ingresos por intereses se ha producido pese a que el saldo vivo de crédito a clientes se ha reducido en un 2,4%, hasta situarse en 1,5 billones de euros. Los depósitos, por su parte, se han mantenido estables en 1,4 billones de euros, con una ligera disminución del 0,6%, lo que arroja un ratio de créditos sobre depósitos del 110%, dos puntos porcentuales menos que hace un año.

En cuanto a morosidad, uno de los principales problemas del sector a nivel general, ha habido mejoras ya que a finales de junio estaba en el 5,2%, frente al 5,9% de un año antes, con un ratio de cobertura del 66% de los activos de dudoso cobro, dos puntos porcentuales más que un año antes.

Por intereses las entidades ingresaron 29.000 millones de euros hasta junio, un 4,4% más

Como resultado de todo lo anterior la ratio de capital de máxima calidad, conocida como CET1 en sus siglas en inglés, se situó en el 12%, 15 puntos básicos menos que un año antes, mientras que la ratio BIS de capital total mejoró en similar cuantía hasta alcanzar el 14,9% a 30 de junio pasado.

En materia de análisis los hay para todos los gustos. DBRS, por ejemplo, pone el acento en el hecho de que la banca española ha conseguido mejorar el resultado neto porque ha destinado menos dinero a provisiones, al tiempo que destaca la «resistencia del sector en materia de ingresos por intereses a pesar de la presión que ejercen los bajos tipos de interés, el fuerte crecimiento de los ingresos por comisiones y la bajas provisiones por préstamos y otros activos, que reflejan parcialmente el cambio de la situación económica del país y del sector inmobiliario».

Los expertos de DBRS continúan su análisis con el argumento de que «pese a las importantes provisiones realizadas para cubrir los activos dudosos, los grandes bancos españoles todavía tienen en sus balances una elevada proporción de activos dudosos (NPA’s en sus siglas en inglés) que tendrán que ir provisionando ya que a 30 de junio alcanzaban la cifra de 184.000 millones de euros». Según sus cálculos «el porcentaje de créditos dudosos a 30 de junio era del 20%, cifra fruto sobre todo de la incorporación de los activos dudosos del Banco Popular al balance del Grupo Santander y, a su vez, de los que fueron a parar a las cuentas de CaixaBank fruto de la compra del banco luso BPI. Sin estos dos hechos extraordinarios, la reducción de los NPA habría sido de de un 6%».

Ojo a las concentraciones

Miguel Ángel Bernal, coordinador del Departamento de Investigación de IEB cree que «los ciudadanos nos vamos a ver condenados a pagar más comisiones, gastos y demás, aunque algunos clientes las negociaran y podrán verlas disminuidas. A los clientes modestos les quedará la banca electrónica. Además la concentración bancaria que estamos viendo puede producir un oligopolio tremendo».

En relación a la menor provisión de fondos que han realizado las entidades españolas entre enero y junio Bernal cree que «al estar más saneadas ahora tienen que dotar menos pero ese efecto irá siendo paulatinamente menor y el daño estará cada año, salvo recaída en la crisis, mucho más limitado». En cuanto a las quejas de los bancos respecto al BCE Benal asegura que «la caída de los tipos de interés les ha beneficiado por la revalorización de los activos de renta fija y por las compras de estos títulos que están en manos de los bancos». De momento, la política monetaria del BCE sigue sin pasar factura a los bancos.