William R. Berkley, en un momento de la entrevista
William R. Berkley, en un momento de la entrevista - MAYA BALANYA

«Las aseguradoras hemos esquivado la caída de la rentabilidad»

Entrevista con William R. Berkley, fundador y presidente de Berkley Corporation

MADRIDActualizado:

Fundó con 2.500 dólares la aseguradora que preside desde hace 42 años, especializada en pólizas para profesionales y empresas. Hoy pertenece al selecto club de «Fortune 500».

— ¿Cómo ha cambiado la industria de los seguros en los casi 50 años que lleva usted al frente de Berkley?

— A nivel global ha cambiado enormemente desde que el capitalismo se ha convertido en algo más disponible, de modo que los inversores han puesto más dinero en el sector. A lo anterior se le une que cada vez hay más competencia entre las compañías y el aumento también de las catástrofes naturales, tanto en Estados Unidos como en Australia y, en general, a nivel global. El negocio en Europa es en estos momentos mejor y hay por tanto mejores oportunidades.

— ¿Porque tenemos menos huracanes?

— Menos huracanes y menos desastres naturales. Además el mercado europeo ha recibido más beneficios por reaseguros más baratos para hogares y empresas. Esto ha provocado que las compañías en Europa tengan más recursos financieros y haya más posibilidades de hacer negocios.

— ¿Esa es la razón por la que está usted aquí?

— Entre otras cosas, sí. Creemos que hay buenas oportunidades en España y en otros países europeos. El mercado ofrece muchas oportunidades aquí.

— ¿Berkley tiene presencia en toda Europa?

— No en todos los países. Estamos en España, Reino Unido, Alemania, Noruega y Suecia.

— ¿Qué opina del Brexit, afectará a sus negocios en Reino Unido?

— Las aseguradoras necesitamos a la gente que tiene talento y en Reino Unido hay mucha. El Brexit se va sin duda a producir pero no creo que la relación cambie mucho entre ese país y Europa en este asunto. Muchas empresas que trabajan ahora en Reino Unido han establecido ya sucursales en Bermuda y en Irlanda para seguir trabajando con Europa, pero las personas continuarán en Londres. En definitiva creo que el Brexit cambiará en cierto modo la estructura de las compañías pero, por el momento, los empleados seguirán en Reino Unido ya que es donde tienen sus casas, etc… y todo ese engranaje no es tan fácil de mover.

— En el caso de los banco s, por ejemplo, han buscado ya oficinas en países como Luxemburgo, etc.. ¿Es ese el caso de las aseguradoras?

— No. El negocio bancario es diferente. Las aseguradoras sobre todo necesitamos talento y, como le decía, hay mucho en Londres.

— ¿Ha notado un aumento de las inversiones hacia su sector dado el bajo nivel de rentabilidad que tienen los activos bancarios por el bajísimo precio del dinero que tenemos por ejemplo aquí en Europa?

— Creo que el todo el mundo, de manera general, ha notado la baja rentabilidad de los activos financieros. En cierto modo la mayoría de la aseguradoras hemos conseguido esquivar la caída de la rentabilidad al ofrecer una buen equilibrio entre el beneficio que damos y el riesgo que va asociado porque, en términos generales, el riesgo de nuestro sector no es muy elevado en términos generales.

— ¿Incluso en Estados Unidos?

— Sí, pero lo que he dicho es que no es muy alto en comparación con el riesgo que ofrecen las inversiones en el sector financiero. Una de las diferencias es la liquidez, que en el sector financiero es fundamental porque puede llegar un día en que los clientes te piden su dinero y el banco se lo tiene que dar, de modo que tiene que tener esa liquidez garantizada. En las aseguradoras no es la misma situación porque los clientes no siempre obtienen el dinero que les gustaría, con lo que tiene menos necesidad de liquidez.

— ¿Cuánto ha cambiado Berkley después de la crisis?

— La compañía no se ha visto muy afectada por la crisis. El impacto en las aseguradoras nos llegó algo así como de forma periférica, no propiamente en el negocio de los seguros de vida porque, repito, no es un negocio en el que se tenga que hacer frente a demandas de liquidez por parte de los clientes. Los sectores que sufrieron el impacto de la crisis fueron los que tuvieron que hacer frente a las demandas de liquidez por parte de sus clientes y tuvieron que vender activos para hacer frente a las peticiones.

— Así las cosas su sector parece especialmente diseñado para inversores que quieren una cierta estabilidad…

— Efectivamente. Es un negocio a largo plazo que no da elevada rentabilidad de manera inmediata…

— Ideal para los fondos de pensiones, por ejemplo.

— Y para inversores pacientes que no están mirando el resultado al día siguiente ni al otro, sino a uno, dos o cinco años vista. Es una inversión con un horizonte a largo plazo.

—¿Veinte años?

— Para mí 50 años, que son los que llevo en la empresa. La verdad es que en un horizonte de 3 años o 5 años se puede obtener una buena rentabilidad.

— Volviendo al asunto del cambio climático y del impacto que está teniendo en los desastres naturales. ¿Qué opina de la posición de Donald Trump sobre el tema, en el sentido de que ha retirado a Estados Unidos de los acuerdos del clima que se alcanzaron hace un año en París?

— Lo primero que hay que decir es que Donald Trump es un político y no un científico. Yo colecciono libros y en el siglo XV ya se escribía sobre la temperatura de los océanos que, por cierto, siempre ha sido cambiante al alza y a la baja, o lo que es lo mismo, ha ido variando siempre a lo largo de los siglos. Sin embargo, desde hace 25 años la temperatura de los océanos no ha hecho más que subir. El cambio climático, por las razones que sea, está provocando una subida generalizada de temperaturas y del nivel de los océanos. Estos son los hechos y hay que aceptarlos. Hay que preocuparse por la verdad y por los hechos contrastados y hay que ocuparse de ellos. Otro asunto son los ciudadanos del mundo en el sentido de cómo puedo hacer cosas para cambiar la dirección del cambio climático.

— Pero parece que hay un consenso sobre que el mundo está a tiempo de hacer cosas.

— Algunas de las cosas que han pasado han sido equivocadas. Vamos a tener más coches eléctricos, menos dióxido de carbono, menos coches de gasolina, etc…habrá coches que se conducirán solos y serán más eficientes, realizarán menos emisiones, la energía solar se podrá almacenar, cortaremos menos árboles y un largo etcetera de cosas que se pueden hacer y le diremos a nuestros políticos que si quieren ser elegidos tienen que atender todos estos asuntos. Donald Trump ha dicho que se puede quemar carbón pero si uno es propietario de una central no optará por hacerlo, simplemente porque la gente no es estúpida y sabe perfectamente que dentro de cuatro años la normativa para quemar carbón será abolida. Todo el mundo sabe que eso no es lo adecuado para la buena marcha de la economía. En Estados Unidos hay 99 centrales nucleares que producen el 25% de la energía que consumimos, de las que 6 son amortizables y estas seis producen más energía que todas las plantas solares del país…. Y con este ejemplo lo que quiero decir es que este es el problema que hay que resolver y Europa tiene más energía renovable que Estados Unidos.

— ¿Es usted optimista entonces?

— ¡Por supuesto¡

— Quizás porque trabaja para una aseguradora

— No es por eso. No hay que mirar atrás, solo hacia adelante y eso hace que seas optimista.

— ¿Incluso con Donald Trump como presidente?

— Tanto él como otros presidentes pueden hablar con líderes europeos. Es fácil encontrar a personas que no han hecho un buen trabajo pero ahora con las redes sociales, las ONG y un largo etcétera los ciudadanos tenemos ahora mucho más poder que antes y tenemos que usarlo para levantar nuestra voz.

— Volviendo a la tecnología, ¿cómo está afectando las disrupción tecnológica a los seguros?

— Antes de nada tengo que decir que los seguros se basan en el análisis de información de lo que hacen los ciudadanos, y esto nos permite hacer un trabajo mejor, y al mismo tiempo poner a la persona adecuada en el puesto correcto. La tecnología nos da la posibilidad de analizar los datos de manera más certera y customizar los productos para cada uno de los riesgos.

-¿Una especie de gran hermano?

-Absolutamente pero en el buen sentido. Su usted es una buena conductora pagará una póliza de seguros menor, si su casa es segura pasará lo mismo, si una persona es un buen gestor de su empresa igual. La tecnología nos ayuda a dar el mejor producto a cada persona.

-¿Y como va a cambiar el sector de seguros de automóvil con los nuevos coches?

-Mucho porque va haber coches que se conducen solos. etc. Ahora los coches se conducen solo un 4% del tiempo y con los coches que se autoconducen estos se usarán mucho más porque se podrán compartir más y, lógicamente, se venderán menos y habrá menos accidentes. La tecnología lo está cambiando todo y hay gente preocupada sobre cómo nos adaptaremos a tantos cambios. Y además cambia constantemente, como las cocinas que hacen la comida solas en los restaurantes.

-Siguiendo con la tecnología, ¿ve posible a medio plazo que empresas nativas digitales como Google o Amazon pudieran vender seguros?

-Amazon tiene en venta nuestros productos. El 85% de nuestros contactos en las redes sociales provienen de Facebook, que es usada por 2.000 millones de personas. Hay pólizas muy sencillas que no necesitan ningún asesoramiento y hay otras más complejas que necesitan el valor añadido que da un intermediario con experiencia. Mientras los bancos hacen transacciones nosotros hacemos promesas en el sentido de que si ocurre algo nosotros haremos lo que nos hemos comprometido.

- ¿Qué importancia tiene la confianza en su negocio?

- Es fundamental porque cada persona tiene que hacer su trabajo de manera correcta, que no siempre supone pagar a cada asegurado lo que pide. Nuestro lema es no pagar incorrectamente a nadie, ni de más ni de menos, ser justos.

- ¿Tiene muchas quejas de sus clientes?

-Muy pocas, por debajo de la media del sector.