El presidente de Fundación La Caixa, Isidro Fainé, charla con Florentino Pérez, presidente de ACS
El presidente de Fundación La Caixa, Isidro Fainé, charla con Florentino Pérez, presidente de ACS - ABC

El arte de estar por encima de los mercados o doblegarse a su dominio

ACS, por fin, lanzó su oferta por Abertis, mejorando la propuesta de Atlantia, que abre la puerta a una guerra de opas con el objetivo de contentar a sus accionistas

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"Hay que contentar a los mercados". ¿Recuerdan? Una frase utilizada hasta la saciedad en los medios de comunicación en los tiempos en los que la prima de riesgo estaba muy elevada, en pleno apogeo de la crisis global, con epicentro doméstico para España, si bien la seguimos escuchando tras cualquier operación o movimiento empresarial con repercusión en los bolsillos, en la mayoría de las ocasiones, de los más acaudalados. Pero, en realidad, ¿quiénes son los mercados?

Cuando se habla de los mercados nadie se refiere a un ente abstracto o indefinido. Los mercados tienen nombre y apellidos. Porque detrás de este concepto están una serie de agentes económicos –particulares, empresas o administraciones públicas– con poder de... presión, más que decisión. Sobre todo, cuando se trata de posibles y apetitosas ganancias...

Y así lo han sentido los hasta ahora interesados en hacerse con el control de una de nuestras compañías más emblemáticas. Abertis. Que a mediados de junio recibió una oferta de compra por parte de la italiana Atlantia, que tuvo su réplica, tras varios meses de por medio –a la espera de la aprobación o rechazo de la CNMV–, esta misma semana, con una contraoferta por parte de ACS. Los mercados, claro, algo han tenido que ver...

El caso es que la opa que lanzó Atlantia se ha quedado ya, digamos, vieja. En agua de borrajas. El precio ofertado está lejos –en realidad lo ha estado durante todo el verano pasado, ya saben, la presión de los mercados...– de la cotización de Abertis estos días. Más si cabe tras la contraoferta de ACS del pasado miércoles.

La guerra de opas, pues, ha comenzado. Atlantia ofreció 16,5 euros en efectivo por las acciones de Abertis, lo que valoraba la compañía en 16.341 millones. Mientras, ACS está dispuesta a pagar en efectivo 18,76 euros, es decir, 18.579 millones. La ecuación ofrecida por ACS es de 0,1281 acciones nuevas de Hochtief –ya que lo hace a través de su filial alemana–, es decir, una acción nueva por cada ocho de Abertis; mientras que el canje de Atlantia era de 0,697 acciones nuevas por cada una de la española. La italiana incide en que teniendo en cuenta el precio al que cotizan sus acciones (en el entorno de los 27 euros), supone un precio efectivo de 18,85 euros.

Pero, lo dicho. Por pedir, que no quede. El mercado no se conformó. Ni se conformará. De hecho, la acción de la compañía española de infraestructuras cerró el pasado viernes ya por encima: en 19,060 euros. La señal está lanzada. Y Atlantia parece haber recogido el guante, porque ya ha adelantado que mejorará la oferta de ACS.

Pero la constructora presidida por Florentino Pérez podría estar preparando ya su próxima oferta. Mientras sigue buscando apoyo financiero de fondos internacionales. La que se entregará a sobre cerrado, a la vez que la de mejora de Atlantia que, en última instancia, puede volver a mejorarla.

De momento, ACS, en su primer intento de compra, ha hecho sus propios guiños a los accionistas y consejeros de Abertis –Atlantia prometió mantener la sede en España, por ejemplo–, claves para llevarse el gato al agua –Dios mediante– . Uno de los números más determinantes tiene que ver con la política de dividendo para contentar a Criteria –holding presidido por Isidro Fainé que aglutina las participadas del grupo La Caixa–, primer accionista de la opada con un 22,5%, para que vaya a la oferta. Por ese apoyo, la constructora desliza un caramelito (ya que es condición necesaria que un 19,5% del capital de Abertis acepte la oferta presentada vía canje de acciones): el cobro de un dividendo anual de 350 millones, o eso dicen por ahí. Así pues, y hasta el momento, ha sido ACS quien ha marcado el paso en la puja por Abertis, ya que la de Atlantia ha quedado superada en varios frentes, tanto en precio como en posible política retributiva al accionista.

A partir de este punto, Criteria barajará otros aspectos a tener en cuenta, como sinergias, apalancamiento, seguridad jurídica, riesgo operativo... o incluso mantener la tensión en los mercados para que el precio siga subiendo, vía ACS, cual liebre en el mercado, por si finalmente decide echar el resto en otra operación: la de la fusión de Gas Natural Fenosa –también presidida por Fainé– con la "italianizada" Endesa (¿casualidad?). Un cambio de cromos que le posibilite pasar de un campeón nacional a otro. Porque la verdadera joya de la corona de La Caixa es la gasista, mientras, además, decide acudir –de momento no lo ha comunicado– a la suscripción de acciones en la ampliación en Prisa, si bien, ese es otro cantar...