Economía

Alemania lanzará un «Plan Marshall» para África en el G-20

Ayudar a mejorar las condiciones para las inversores en África tendría repercusiones positivas también para Europa, ha defendido el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble

Wolfgang Schäuble, ministro alemán de Finanzas
Wolfgang Schäuble, ministro alemán de Finanzas - AFP
ROSALÍA SÁNCHEZ Corresponsal En Berlín - Actualizado: Guardado en: Economía

La próxima semana, cuando se reúnan en Baden-Baden los ministros de Finanzas y directores de bancos centrales del G-20, Alemania expondrá la estrategia de su presidencia por turno, la misma que Wolfgang Schäuble ha adelantado esta mañana a los corresponsales extranjeros en Berlín y que fija en torno a tres ejes principales: involucrar a los países ricos en el desarrollo económico de África como vía indirecta de reducción del flujo migratorio, la defensa de la libertad de comercio, un mensaje dirigido expresamente al secretario del tesoro de EE.UU., y estabilizar la economía de la zona euro, objetivo este último que justifica medios en otras circunstancias cuestionables, según Schäuble.

Ayudar a mejorar las condiciones para las inversores en África tendría repercusiones positivas también para Europa, ha defendido el ministro alemán de Finanzas, pues reduciría la presión migratoria sobre el viejo continente. Para ello ha invitado a sus homólogos de Costa de Marfil, Marruecos, Ruanda, Senegal y Túnez a la reunión de Baden-Baden, en un intento de conseguir que las organizaciones internacionales con experiencia en ese continente entren en contacto y comiencen a colaborar más estrechamente con los países africanos interesados, también de forma bilateral, en conseguir inversores privados. La puesta en marcha del llamado «Plan Marshall para África» aborda la estabilización del continente africano uno de los retos para la estabilidad global. «El Gobierno alemán está convencido de que África es un continente que requiere un compromiso global. Por eso hemos insistido en que debemos hacer todo lo posible tanto a nivel público como privado para lograr puestos de trabajo en África. La política financiera se ve afectada por la situación política, por eso cuando más estabilidad se logre, más se estabiliza la situación financiera», ha mantenido.

El ministro alemán reconoce, sin embargo, que la estrella mediática del encuentro del G-20 no será África, sino el nuevo secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnunich, con quien ya ha mantenido una conversación telefónica en la que estuvieron de acuerdo en mantener una «cooperación constructiva» y con el que mantendrá una reunión previa para tratar de venderle las bondades del multilateralismo y advertirle sobre los peligros de la desregulación financiera. «Los problemas y desafíos globales solo se pueden solucionar a través de la cooperación internacional, tenemos que aprender a prevenir nuevas crisis y eso solo podemos hacerlo de forma multilateral», será lo que le diga a Mnunich para convencerle de la vigencia del foro G-20. «Es el foro más importante de que disponemos para la coordinación económica internacional, ya sabemos que no es perfecto pero, es el mejor que tenemos y en los últimos años hemos logrado numerosos éxitos gracias a él, por lo que merece la pena seguir trabajando de forma conjunta, también en momentos de gran incertidumbre y enormes desafíos», ha dicho.

Schäuble rechaza abiertamente las acusaciones de manipulación vertidas por el equipo de Donald Trump, que ha criticado el superávit alemán y que ha insinuado recientemente que Berlín está manipulando el euro para obtener

ventajas competitivas frente a sus socios comerciales, lo que explicaría sus abultadas ventas al exterior. «Desde que soy ministro, siempre he vivido ese run run, la discusión sobre que tenemos demasiado superávit, pero nadie nos puede acusar de manipulación. No somos sospechosos de eso en el seno del BCE. Además hay que tener en cuenta que la relativa fortaleza de Alemania es casi una condición para la estabilidad en Europa y para otros países. Espero que sea temporal. Trabajamos en conjunto para lograr aumentos de competitividad en todos los países a través de mayores inversiones y de reformas estructurales», ha explicado.

«¡Viva Europa!»

La estabilidad económica de la zona euro, en su opinión, para por las próximas elecciones en Holanda y en Francia. «Europa es irrenunciable», ha sentenciado, relatando que su homólogo francés y él se saludan siempre al grito de «¡Viva Europa!» y deslizando que el G-20 debe implicarse también en el logro de esa estabilidad, haciendo su aportación al aumento de la competitividad de la economía de los Estados miembros. A su juicio, «el camino institucional que se siga para lograr esos objetivos es secundario». «Ahora que algunos vuelven a hablar de la Europa de dos velocidades se cita el llamado documento Schäuble-Lamers, por lo que es evidente que el tema no me es ajeno», ha reconocido sobre su autoría en el precocinado de la nueva política europea de las dos velocidades y advirtiendo sin embargo que desde la formulación de ese documento de orígen la situación de la UE ha cambiado bastante y que actualmente Europa se encuentra en un contexto difícil. «Hay tensiones dentro de la UE y en muchos países hay dudas en la población que están aumentando el éxito del populismo», ha lamentado.

Schäuble, que ha cumplido 74 años, ha sido presidente de la CDU y que lleva ocupando carteras ministeriales alemanas desde 1989, no alberga temor alguno a que el surgimiento de partidos populistas también en Alemania tenga como consecuencia en algún momento un aumento del proteccionismo económico. Al contrario, se ha mostrado convencido de que el populismo podrá contenerse y reducirse a proporciones menores.

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