Pintadas contra el turismo en Barcelona
Pintadas contra el turismo en Barcelona - INÉS BAUCELLS

Las agencias de viaje denuncian que se han paralizado «en seco» las reservas hacia Cataluña desde el resto de España

El presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) señala que existe «temor a la violencia en las calles»

MADRIDActualizado:

Las imágenes costantes de protestas y de asedio a los cuerpos de seguridad del Estado están empañando la imagen de Cataluña como destino turístico en el resto de España. Sus consecuencias, según detallan desde la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), han sido inmediatas para el turismo interior. El presidente de la organización, Rafael Gallego, subraya en declaraciones a ABC, que las reservas de viajes a través de agencias desde el resto del país hacia esta comunidad autónoma «se han paralizado en seco» para este fin de semana, en coincidencia con el frustrado referéndum del 1 de octubre, y para los siguientes «tres o cuatro días».

Gallego indica que es «evidente» el vínculo de este desplome de las reservas con la alerta por las movilizaciones y la posible presencia de grupos radicales en Cataluña. De hecho, esta reducción de los trayectos, explica, se ha intensificado en consonancia con la «radicalización de la situación». La CEAV recalca que existe un «temor a la violencia en las calles», que, además, se produce poco tiempo después de las protestas contra el turismo en ciudades como Barcelona, uno de los destinos más demandados en el turismo interior, algo que también ha lesionado el atractivo de la capital catalana como destino.

La parálisis afecta, de momento, solo a los turistas nacionales. La CEAV no cuantifica el impacto de este desplome, pero indica que en condiciones normales Cataluña suele recibir «miles de reservas» por parte de turistas nacionales en un fin de semana como el del 1-O.

Las agencias, por el contrario, no observan que se hayan «cancelado» o haya disminuido el número de viajes por parte de los turistas extranjeros. En parte se debe, explica Gallego, a que los establecimientos turísticos han tratado de calmar a los viajeros internacionales asegurándoles que Cataluña sigue siendo un destino seguro, aunque reconoce que dada la situación actual no es posible garantizar una total «paz y tranquilidad» a los turistas.

La inquietud que enturbia al sector llega tras un verano con cifras récord, en el que la ocupación hotelera ha superado el 90%. Preguntado por la posibilidad de que esta «congelación» de las reservas ponga en peligro las previsiones turísticas de este ejercicio, Gallego hace hincapié en que «todo dependerá de qué suceda tras el 1-O», ya que si se mantienen «las algaradas en la calle» podría prolongarse la situación de sequía de reservas, al menos en la porción correspondiente al turismo nacional. «Habrá que ver qué ocurre», zanja.