Salvador Alemany, presidente de Abertis, y Isidro Fainé, de Criteria
Salvador Alemany, presidente de Abertis, y Isidro Fainé, de Criteria - EFE

Los accionistas presionan a Atlantia para elevar su opa

Criteria dará a conocer su postura dentro de «tres o cuatro semanas»

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Las acciones de Abertis cotizaron ayer prácticamente planas -0,06%- durante la primera sesión bursátil, desde que Atlantia oficializó su opa el pasado lunes, en que los títulos cierran en positivo. Una muestra más de la fría, glacial, acogida con que los mercados han recibido la oferta de la italiana. Desde el pasado lunes, las acciones del grupo de concesiones de infraestructuras español se han recortado un 0,85% hasta los 16,31 euros.

Es cierto que se trataba de una operación que desde el pasado mes de abril era común denominador en la prensa económica y que, como suele decirse en la jerga financiera, se trataba de un movimiento se daba por descontado. Pero los analistas coinciden en que la valoración ha sido muy poco generosa y que la italiana deberá elevarla si quiere que prospere.

Esta es una posición que comparten fuentes de Criteria, máximo accionista de Abertis con un 24,14%. Desde el «holding» de La Caixa apuntan a que, aunque no existe una respuesta formal, ven necesario que la firma transalpina eleve su puja -entre un 10% y 15%- para que se comience a situar en el terreno de lo aceptable.

La respuesta de la entidad financiera será crucial para calibrar las posibilidades de la opa, que aparte de la posibilidad de cobrar en metálico, a razón de 16,50 euros por título, incluye una fórmula de canje de títulos de Abertis por «acciones especiales», que durante dos años no cotizarán en Bolsa, no podrán venderse y darán acceso a tres puestos del consejo de administración de la nueva Atlantia, conformado por 18 asientos.

Si bien los compromisos que figuraban en el anuncio de la oferta -como la garantía de que Abertis mantendrá sus sedes, su «personal clave» y su cotización el parqué español- parecían hechos a medida para recabar el apoyo de la sociedad presidida por Isidro Fainé, no parece que el pacto se encuentre cerrado con la entidad catalana, algo que incluso se apresuró a recalcar Criteria pocos minutos después de que Atlantia comunicara a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su intención de hacerse con el control de la española. «Criteria Caixaholding acusa recibo de la oferta y la valorará con tiempo, en detalle y sin prisas», subrayó el lunes. Un periodo prudencial que ha cuantificado en alrededor de «tres o cuatro semanas».

Ruptura de la italiana

De hecho, estas mismas fuentes, hacen hincapié en que Atlantia, que había negociado con Fundación Bancaria La Caixa un reparto equilibrado en la fusión, optó el fin de semana por acelerar los acontecimientos y desmarcarse de ese principio de acuerdo, poniendo sobre la mesa una oferta menos atractiva, con un valor extremadamente ajustado. Este último es un punto en el que coinciden -sorprendentemente sin excepción- todos los analistas consultados. Bankinter ha sido uno de los más contundentes. En un informe recomienda a los accionistas «no acudir a la opa» por entender que «la prima de control» (el sobreprecio por obtener la gestión del grupo) «no parece adecuadamente reconocida en esta oferta» y que «no es improbable que, a medida que pase el tiempo si el grado de aceptación no fuera elevado, Atlantia se vería forzada a mejorar su oferta», detalló el departamento de análisis. La entidad considera que «la probabilidad de que esto suceda no es baja». Del mismo modo se expresan los analistas de Sabadell, XTB y Renta 4. Este último aconseja «mantener» las acciones, también, «a la espera de una posible mejora de la oferta».

El precio reducido de la puja podría limitar la que es la única vía alternativa para que la operación logre luz verde si Criteria, finalmente, no acepta la opa. Fuentes próximas a la operación recuerdan que la opción de la entidad catalana no es la única posible para que Atlantia logre hacerse con el grupo y recuerdan el amplio capital flotante de la compañía (más del 75%) y la presencia de fondos que suman cerca de un 18,8% del capital (Capital Group, Lazard y Blackrock).

La cuestión es el posible impacto de la hipotética aparición de un nuevo inversor dispuesto a plantear una guerra de opas, el pronunciamiento de uno de los fondos presentes en el capital de Abertis o la decisión voluntaria de Atlantia de elevar la balanza. Y si alguno de estos condicionantes puede decantar la balanza de La Caixa. Otro factor no baladí: la reacción del Gobierno español, que ya ha advertido que deberá autorizar la transmisión de las actuales concesiones y podrá vetar la venta de Hispasat.