El 40% del empleo en España, en manos de «solo» 4.500 compañías

Las grandes compañías representan el 0,3% del tejido empresarial, pero suman más de cinco millones de trabajadores

MADRIDActualizado:

España tiene actualmente alrededor de 1,3 millones de empresas con asalariados, según las últimas estadísticas oficiales de la Seguridad Social. Entre todas esas compañías suman del orden de 13,3 millones de asalariados, de contratados por cuenta ajena. Es decir, la media sale a unos 10 trabajadores por empresa -en el cálculo no computan los negocios unipersonales, aquellos en los que no hay más trabajador que el dueño-. Pero, tras esa media, se esconde un panorama lleno de contrastes: hay sustanciales diferencias entre unas regiones y otras, y hay enorme distancia entre el empleo que concentran las grandes empresas y el que suman los pequeños negocios.

De entrada, hay un dato especialmente significativo: España tiene 4.500 empresas de más de 250 trabajadores; representan apenas el 0,35% de todo el tejido empresarial que tiene el país. Sin embargo, concentran el 39% de todos los asalariados, más de 5,1 millones de trabajadores por cuenta ajena.

El 87% del censo empresarial español está formado por pequeños negocios o microempresas

La estructura productiva nacional está dominada por las pymes, pero especialmente por las pequeñas compañías y por los micronegocios. Estos últimos son más de la mitad de todas las empresas con asalariados que hay en España: de esos 1,3 millones de compañías con trabajadores, 714.000 tienen una plantilla que no pasa de los dos empleados. De entre tres y cinco asalariados hay 290.000 empresas, y otras 127.000 tienen entre seis y nueve trabajadores.

Dicho de otra forma, de todas las empresas con asalariados que hay en España, el 87% son pequeñas o muy pequeñas, con menos de diez trabajadores. Pero, pese a que son la inmensa mayoría del tejido productivo nacional, pese a que representan el 87% del censo empresarial español, concentran únicamente el 22% del empleo por cuenta ajena.

Pequeños, pero decisivos

Ahora bien, eso no resta importancia a las pequeñas empresas. De hecho, resultan decisivas, no solo en términos de empleo sino de agregado de actividad económica. De entrada, porque el 22% del empleo asalariado no es poca cosa, son tres millones de trabajadores en números redondos. Y, además, porque esas más de un millón de pequeñas compañías conforman una red de negocios que contribuye decisivamente a reducir riesgos en perspectiva laboral, una suerte de «airbag» económico: lo más probable es que a un municipio mediano le resulte más interesante tener 200 empresas de cinco trabajadores que dos de quinientos. Y es que reducir la dependencia del tejido productivo y del mercado laboral supone también aminorar sustancialmente el riesgo de que la crisis de una gran empresa o su deslocalización conlleve el hundimiento de la economía local.

Ahora bien, en el agregado nacional, reconocida la importancia de las pequeñas empresas, lo cierto es que las cifras también evidencian la decisiva relevancia de las grandes compañías. Actualmente hay en España unas 2.450 empresas con plantillas de entre 250 y 499 trabajadores; y poco más de 2.000 con más de 499 asalariados.

Por otra parte, entre las distintas comunidades autónomas se observan también diferencias relevantes. Por ejemplo, Madrid es la región con el tejido empresarial más intensivo en mano de obra. Sale a una media de 13 asalariados por empresa. Esta tasa contrasta con la que se da en Castilla-La Mancha, que es la autonomía que presenta la media más baja, no llega a ocho trabajadores por empresa.

El tamaño importa

De ahí que el hecho de que una región tenga muchos negocios no le garantice, de entrada, que sea también la más próspera en puestos de trabajo. De hecho, la realidad se encarga de demostrar que, efectivamente, lo primero no es condición suficiente para lo segundo. Andalucía sirve como ejemplo: en cifras absolutas, es la segunda autonomía con un mayor censo empresarial, unas 230.000 compañías cuando arrancó el presente año. Sin embargo, entre todas ellas suman casi medio millón de trabajadores menos que los que concentra el tejido empresarial madrileño, pese a ser considerablemente más pequeño que el andaluz.

Por término medio, en España hay una media de 29 empresas por cada mil habitantes. En Baleares, La Rioja y Castilla y León tienen las tasas más altas, con 33 empresas por cada mil habitantes.