La mayor parte del turismo que ha perdido Egipto desde 2011 es de sol y playa
La mayor parte del turismo que ha perdido Egipto desde 2011 es de sol y playa - inés baucells

La Primavera Árabe ha desviado a España más de seis millones de turistas

Desde 2011, nuestro país ha acogido un tercio de los visitantes que han dejado de viajar a Túnez y Egipto

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El sector turístico español afronta la campaña de Semana Santa con el optimismo que proporcionan unas cifras de reservas que apuntan a un lleno total y el comportamiento del mercado en el comienzo del año. Sólo en enero y febrero han visitado nuestro país 6,45 millones de turistas, un 4,5% más que el año pasado, números que anticipan otro ejercicio récord. El turismo se sube a la ola de la incipiente recuperación económica, pero los conflictos que azotan los países del norte de África desde 2011, cuando estalló la Primavera Árabe, continúan teniendo un enorme impacto. Según cálculos de Exceltur, una de las principales patronales del sector, desde 2011 España ha recibido entre 6,3 y 8,2 millones de turistas «prestados» de los países del norte de África, que han aportado unos ingresos extra al sector de entre 5.000 y 6.300 millones de euros durante estos años.

Estos datos suponen que los grandes touroperadores europeos han desviado a España el 35% de los turistas que dejaron de pasar la vacaciones en Egipto o en Túnez desde 2011 por miedo a los atentados y las revueltas que se producen en esos países de manera intermitente. El resto de los visitantes se habrían marchado fundamentalmente a Turquía, Grecia y Portugal.

José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, ha asegurado que «la mayor parte de los 18 millones de turistas que ha perdido Egipto desde 2011 eran de sol y playa, con alguna excepción que buscaba también visitar las pirámides, y se han recolocado en España, entre otras cosas porque hay pocos países en Europa con capacidad de absorber ese volumen de clientes».

Una de las cuestiones más problemáticas para el sector turístico español que ha tenido este trasvase de turistas ha sido el precio. De media, los destinos de Egipto y Túnez son un 15% más baratos que los españoles, de tal forma que los touroperadores han «convencido» a los hoteleros españoles para rebajar algo sus tarifas para que se pudiera llegar a un acuerdo que facilitara que estos millones de turistas se decidieran por España.

Una prueba de que esto es así es que a raíz del reciente atentado en Túnez, donde murieron 18 turistas extranjeros, entre ellos una pareja de Barcelona, una cadena hotelera española que prefiere mantener el anonimato ya ha colgado el cartel de completo en sus establecimientos en Cabo Verde para Semana Santa, fruto del nuevo desvío de turistas que se está produciendo desde los destinos del norte de África.

Pero en la vida no todo es volumen. Una de las asignaturas pendientes del sector es lograr no sólo que vengan más turistas, sino que su gasto medio sea mayor, y no hay que perder de vista el dato de que los visitantes «prestados» de los destinos del norte de África tienen un perfil de gasto menor que los que tradicionalmente eligen España.

Coyuntura al margen, el hecho de que muchos turistas europeos miren hacia España es una tendencia consolidada. Año tras año, España está batiendo récords en llegadas de turistas internacionales, en concreto 65 millones en 2014 , doce millones más que sólo tres años antes. Ya el pasado mes de febrero hubo un fuerte aumento en las llegadas de turistas franceses e italianos, los principales mercados emisores de visitantes hacia Túnez y Egipto, tendencia que podría aumentar tras el suceso del Museo del Bardo. En concreto, el número de turistas italianos que visitó España aumentó un 20,4% en los dos primeros meses del año en comparación con el mismo periodo de 2014.

Una de las conclusiones de Exceltur es que estos millones de turistas «prestados» empiezan a convertirse en estructurales, ya que no son fruto de un hecho aislado ocurrido en algún país turístico del norte de África, sino que se trata de una desgraciada sucesión de atentados en la zona, y no solo allí, ya que el terrorismo de corte islamista ha golpeado también en el corazón de Europa, como han sido los casos de París o Copenhague.

Frente a esta situación, España mantiene como el primer día una imagen de país seguro imbatible y a unos precios más que razonables, con los que no pueden competir otros países en recepción de turistas con España, como son Italia y Francia, entre otros.

Tirón de la demanda interna

Además de los turistas extranjeros otro de los elementos que hará que España tenga otro año récord en turismo será la demanda interna. La patronal hotelera Cehat ha cifrado en un 20% más las reservas que se han realizado los españoles para esta Semana Santa. Al «regreso» de los españoles se une el hecho de la depreciación del euro frente al dólar, ya que ha pasado de 1,40 unidades de mediados del año pasado a rozar la paridad, lo que encarece los viajes no solo a Estados Unidos sino a muchos países con economías más o menos vinculadas al «billete verde», lo que hará que muchos europeos opten por pasar las vacaciones en el Viejo Continente.

Otro dato que confirma esta tendencia es que Hotelbeds ha anunciado que las reservas en España han crecido un 10% para Semana Santa, pese a que este año estas minivacaciones se han adelantado 15 días sobre lo que suele ser habitual. Al mismo tiempo el mercado emisor español ha crecido un 15%. Respecto a las reservas en España procedentes del exterior, Hotelbelds destaca el 26% que han crecido los visitantes alemanes y el 16% de los británicos.

Por destinos, la isla de Mallorca es uno de los preferidos en España, seguida de Barcelona, Tenerife, Madrid y Benidorm. En cuanto a los viajeros nacionales, después de España sus destinos favoritos para esta Semana Santa son Italia, Francia, Portugal y Reino Unido.

Pero el sector está convencido de que tras superar el reto de la cantidad toca conseguir atraer a los visitantes de mayor potencial económico, con los turistas chinos como gran objetivo. El año pasado 110 millones de viajeros de esta nacionalidad se desplazaron al extranjero y se prevé que esta cifra se duplique en cinco años gracias al auge de una clase media con salarios más altos y más vacaciones anuales remuneradas, al acceso más rápido a los visados y al abaratamiento de los vuelos.

Los más gastadores

Según los datos de la consultora Fidelity el año pasado los turistas chinos dejaron en los destinos que visitaron 130.000 millones de dólares, y se espera que esta cifra aumente hasta 246.000 millones en 2019, con lo que se están convirtiendo en los turistas internacionales que más gastan. En el caso de España el año pasado los chinos fueron los turistas con mayor gasto ya que proporcionaron el 31% de los ingresos por turismo del país.

De acuerdo con las cifras de la consultora Global Blue los turistas chinos aumentaron un 51% su gasto en compras en España durante el último año con un ticket medio de casi 1.000 euros, con lo que es el turista más rentable, sobre todo para las tiendas. El 70% del presupuesto del turista chino es para compras, según ellos mismos reconocen. Ocho de cada diez admiten que el objetivo de su viaje es comprar.

Madrid fue la tercera ciudad europea donde los visitantes chinos se dejaron más dinero, con casi 1.400 euros de media por acto de compra, con una alza de un 30,2%, sólo por detrás de Londres, con 1.559 euros, y París, con 1.874 euros. Chinos y rusos son los turistas más lucrativos en materia de «shopping». Los primeros son responsables de la cuarta parte de todo el turismo de compras que se realiza en el mundo, según los datos de «Visitors» publicación especializada en compras.