La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez
La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez - áNGEL DE aNTONIO

Fátima Báñez: «España necesita estabilidad política, que es lo que crea empleo»

La ministra recuerda que en 2012 el paro crecía a un ritmo del 12,5% anual y este año ha bajado un 6%

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Fátima Báñez hace gala de los elogios que los organismos internacionales dedican a la reforma laboral y a sus efectos: España ha conseguido crear empleo con muy poco crecimiento. No obstante, reconoce que queda mucho por hacer, y que no hay que dejar a nadie al margen de la recuperación. Pero lo que más le gusta, confiesa, es el comentario que le hacen sus colegas europeos: el Ministerio de Empleo ya es más económico que social.

—¿Qué previsiones manejan de creación de empleo para el cierre de 2014 y 2015?

—2014 será el primer año de crecimiento económico y del empleo tras seis años duros de crisis y el primer año del empleo estable a tiempo completo. Y 2015 será el año en el que se acelerará el ritmo de creación de empleo. Debemos estar orgullosos como españoles porque entre todos hemos dado la vuelta a la situación y superado la crisis.

—¿De cuánto empleo hablamos?

—Entre noviembre de 2013 y noviembre de 2014 el número de parados se ha reducido en 300.000. Y se han creado más de 400.000 empleos. Son signos de esperanza y de confianza en el futuro. Esperamos que en 2015 se acelere la creación de empleo. Pero queda mucho por hacer porque aún hay millones de trabajadores que no tienen una oportunidad de empleo.

—El escenario de incertidumbre política que se plantea ante las próximas elecciones ¿es un riesgo para esta recuperación?

—La estabilidad política crea empleo.

—Pero no parece ser esa la situación a la que nos enfrentamos. Las encuestas auguran un futuro de fragmentación e irrupción de partidos populistas. ¿Cree que volverán a ganar las próximas elecciones?

—En política, 24 horas es un mundo. Cuando nos presentemos ante la sociedad con los logros que hemos conseguido juntos, con las reformas y medidas impulsadas por el Gobierno para darle la vuelta a la situación y con mayor bienestar y prosperidad del que nos encontramos, los españoles volverán a dar su confianza a Mariano Rajoy. Otros se presentaron a unas elecciones europeas y ya dicen que el programa no les vale, aunque últimamente hay muchos partidos a los que las propuestas les duran 24 horas.

—¿Lo dice por Podemos o por el PSOE, que ahora quiere cambiar el artículo 135 de la Constitución?

—Es un ejemplo. España necesita fortalecer la salida de la crisis con cohesión social. Necesita estabilidad política y certidumbres. Nos vamos a presentar a la sociedad como un Gobierno que quiere seguir dando pasos para construir un país de oportunidades.

—Los ciudadanos están muy enfadados: recortes, subidas de impuestos, rebajas de sueldos, y cada día un nuevo caso de corrupción, muchos ligados al Partido Popular.

—Tolerancia cero con la corrupción. Me avergüenzan estos casos y creo que el que la hace la tiene que pagar. Pero tenemos que ser honestos y no generalizar, porque los corruptos son personas y empresas concretas que defraudan la ley. Y pongo un ejemplo, el 80% de los alcaldes y concejales de este país ni siquiera cobran, no reciben nada de la Administración. Dedican parte de su tiempo al bien de la comunidad. Dicho esto, cuantos más controles y transparencia, mejor. Y muchos han hablado de transparencia, pero el primer Gobierno que ha hecho una Ley de Transparencia y ha puesto en marcha un portal de transparencia es el de Mariano Rajoy. Por cierto, gracias a la Ley de Transparencia sabemos, por ejemplo, que Pablo Iglesias gana más que el presidente del Gobierno.

—¿No cree que el PP y Rajoy han reaccionado muy tarde ante los casos de corrupción? Parece que le cuesta trabajo apartar del partido a personas imputadas.

—Nunca en democracia se han hecho tantas normas contra la corrupción. Ahora se persigue y se pone a disposición de la Justicia a los que defraudan. Y lo que tienen que hacer es devolver el dinero que se han llevado.

—¿Qué le parece el programa económico de Podemos?

—Las propuestas no las conocemos, pero básicamente entienden la economía desde el Estado. Nosotros creemos que el protagonista es la sociedad civil, empresarios y trabajadores, los que crean riqueza, y el Estado es el árbitro. Podemos quiere que el árbitro sea el protagonista. Algunos analistas ya han dicho que sus propuestas son inviables.

—¿Y cómo ve al PSOE?

—Está más preocupado por los liderazgos que por los problemas reales de los españoles. Les ha faltado generosidad y grandeza con la gente que más lo necesita al criticar el plan de reactivación para los parados. No se entiende que el PSOE no apoye una medida buena para los parados y acordada con sindicatos y empresarios.

—Rajoy se comprometió a activar un plan para parados mayores de 45 años ¿Qué ha sido de él?

—En 2011 el presidente se comprometió a sacar a España de la crisis apoyando a los más vulnerables, a parados y pensionistas. A estos últimos se les subió la pensión, también en 2013 y 2014. Somos conscientes de que la recuperación del empleo no ha llegado a todos por igual y por eso hemos puesto en marcha medidas para los parados de larga duración con responsabilidades familiares. La idea nació para los mayores de 45 años, pero nos dimos cuenta de que entre 30 y 45 años hay muchos jóvenes en paro que tienen a su cargo familia e hipotecas, y ellos también se podrán beneficiar del plan extraordinario de activación para los que tienen más dificultades y no tienen otros ingresos.

—¿A qué estarán obligados los parados con el nuevo programa?

—Recibirán una ayuda de 426 euros y tendrán derecho a atención personalizada por el servicio de empleo, con un itinerario de inserción, que lo harán las comunidades autónomas. Y por primera vez, un tutor orientará al parado durante el programa. Pero también tendrán obligación de buscar activamente empleo y no rechazar ningún curso de formación o oferta adecuada que le ofrezcan. Las empresas serán «cómplices» de los servicios de empleo porque esa ayuda se podrá compatibilizar con el salario.

—Los más críticos dicen que el empleo que se está creando es precario.

—España necesita empleo en cantidad y en calidad. Hoy el 76% de todos los contratos son indefinidos y cuando llegamos al Gobierno, en 2011, suponían el 74%. En noviembre, el crecimiento interanual de la contratación estable creció un 25%, y el 30% si se tiene en cuenta solo la contratación indefinida a tiempo completo.

—¿Qué efecto están teniendo las medidas puestas en marcha?

—La tarifa plana de cien euros para conversión de contratos temporales en fijos ha permitido que uno de cada cuatro contratos fijos se realicen con esta tarifa. También el contrato fijo para emprendedores está siendo clave para la estabilidad en las empresas pequeñas. La temporalidad está bajando, pero la dualidad es una característica de nuestro mercado que tendremos que superar poco a poco. A medio plazo España debe competir en talento y en capital humano, necesitamos empleos de más calidad porque ello se traduce en más productividad y mayor rentabilidad de las empresas.

—¿Debemos competir también en salarios?

—Los salarios en España se deciden en la negociación colectiva por los agentes sociales. El acuerdo de moderación salarial que firmaron en 2012 ayudó en la recesión y ahora, en el inicio de la recuperación, a mantener empleo. Los agentes sociales van a renovar ese acuerdo antes de fin de año, como se comprometieron en julio con Rajoy. Su idea es acompasar los salarios al ritmo de creación de empleo.

—¿Llegarán entonces las subidas de sueldos?

—El empleo ya crece en España.

—¿Será necesario dar una vuelta de tuerca a la reforma laboral?

—La reforma laboral está hecha y ha supuesto un cambio estructural en el mercado de trabajo y eso lo reconocen los organismos internacionales. España crea ya empleo con crecimientos muy moderados, del 1%, como nunca se había producido. ¿Qué problema tiene España? Hemos pasado una crisis con fuerte destrucción de empleo y aún hay muchos parados. Necesitamos acortar el paso del desempleo al empleo y eso pasa por hacer reformas.

—¿Qué reformas?

—Acortaremos ese tránsito al empleo con una modernización de los servicios de empleo, también con la mayor eficiencia de las políticas activas que, por primera vez, se están evaluando en nuestro país. Hemos comprometido más recursos en el presupuesto de 2015, para hacer ese proceso de modernización y eso pasa por atención personalizada al parado, para conocer su itinerario, orientarlo y formarlo para que vuelva cuanto antes al mercado. Y es clave cambiar el modelo de formación para el empleo.

—¿Prorrogará la tarifa de cien euros para conversión de contratos temporales en fijos?

—Esta tarifa ha sido fundamental para lograr más empleo estable en España. Se han realizado casi 176.000 contratos con esta tarifa. Confío en que los empleadores sigan contratando hasta el 31 de diciembre, fecha en la que termina.

—¿Cómo evitará el nuevo plan de formación casos de corrupción como los vividos?

—Habrá más controles, incluso un servicio especial dentro de la inspección. Como son recursos públicos deben ser transparentes, evaluables y sometidos a la libre concurrencia. Una cuenta de formación irá asociada al número de afiliación del trabajador, que reflejará su itinerario personalizado y le acompañará toda la vida laboral. En 2015 esa reforma se pondrá en marcha.

—¿Cuáles están siendo los resultados de la lucha contra el fraude?

—El plan de lucha contra el fraude puesto en marcha en 2012 ha permitido regularizar 320.000 empleos y 210.000 altas a la Seguridad Social. El impacto económico hasta mediados de año ha sido de 9.500 millones. Hablando de fraude a los trabajadores, el mayor ha sido el que hicieron otros gobiernos, que prometieron pleno empleo y dejaron más de 5 millones de parados.