Economía

Divisiones en la familia Espíritu Santo aumenta la inestabilidad del grupo

La prensa lusa habla de la posible entrada del fondo soberano de Venezuela para dar estabilidad financiera al grupo

BELÉN RODRIGO - Actualizado: Guardado en: Economía

Los negocios de la familia Espíritu Santo no pasan por sus mejores momentos. No hay consenso para encontrar al sucesor de Ricardo Salgado al frente del BES y la desconfianza entre potenciales compradores dificulta la venta de activos del grupo (como el 100% de la aseguradora Tranquilidade). En los últimos días han surgido noticias en los medios de comunicación social portugueses que hablan de la entrada del fondo soberano de Venezuela para asumir una posición relevante en el Grupo Espíritu Santo (GES) por reconversión de deuda en capital y de nuevas inversiones. Una solución que serviría para dar estabilidad financiera al grupo y el capital en manos de este fondo sería siempre inferior al 50%.

El principal activo del GES es el banco BES en donde la familia Espíritu Santo es el accionista principal con 25,1%. Con la salida de Salgado de la presidencia se ha abierto la guerra para decidir quién será su sucesor. En un principio estaba decidido que Amílcar Morais Pires sería el administrador ejecutivo que sucederá a Salgado a partir de agosto, tal y como fue votado por cuatro de los cinco ramos de la familia (a excepción de los Ricciardi). Pero hasta ahora el Banco de Portugal no se ha pronunciado ni a favor ni en contra de este nombre lo que hace pensar que no apoya la elección. Y esta indefinición está desvalorizando las acciones del BES y del Espíritu Santo Financial Group que por ejemplo, el pasado viernes, perdieron 745 millones de euros de su valor.

El Consejo Superior del GES, donde están representados los cinco ramos de la familia, se deberá reunir en las próximas horas para discutir el plan de reestructuración del grupo. Está decidido que los próximos presidente y administrador financiero del BES sean elegidos fuera del actual equipo, que sean profesionales y que cuenten con el consenso de la mayoría de los accionistas.

Fractura total

Poco a poco se van dando más señales de la fractura total que existe dentro de la familia Espíritu Santo. Tras la salida de José María Ricciardi de la administración del BES y de todas las empresas del grupo se dio a conocer la renuncia de Ricardo Salgado de la administración del Banco Espíritu Santo de Inversión (BESI). Ambos primos han mostrado sus diferencias desde que el pasado mes de noviembre Ricciardi cuestionase la continuidad de Salgado al frente del BES. Ricciardi fue el nombre propuesto para suceder a Salgado en el BES pero su nombre no reunió el consenso y acabó por elegirse a Morais Pires.

Los graves problemas en el grupo y las irregularidades detectadas en una de las holdings, ESI (con un agujero de 1,2 mil millones de euros) y en BES Angola (con otro agujero de 5,7 mil millones) están dejando cada vez más heridas dentro de la familia. La asamblea general que va a decidir la sucesión tendrá lugar el 31 de julio.

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