reforma fiscal

«Ley Beckham» o cómo los galácticos pagaban los impuestos de un «mileurista»

En 2010, el Gobierno socialista asestó el primer golpe a este ventajoso régimen fiscal nacido para atraer talento a nuestro país, incluido el futbolístico. La nueva reforma fiscal excluye a los deportistas de élite

abc.es - Actualizado: Guardado en: Economía

Entre sus muchas novedades, la reforma fiscal planteada por el Gobierno pone fin a la popularmente conocida «ley Beckham», por la que se permitía a los deportistas profesionales extranjeros residentes en España tributar como las rentas más bajas. O, como significó también en el primer periodo de la norma, que multimillonarios «cracks» del balón pagaran impuestos como un «mileurista».

Aprobada por el último Gobierno de José María Aznar, era una medida nacida para atraer talento foráneo, como artistas, científicos de alto nivel y directivos en empresas extranjeras, que en la práctica ayudó a los clubs de fútbol españoles a que ficharan «superestrellas» frente a otros países. A partir de ahora el texto del anteproyecto de Ley de la reforma fiscal establece que tributarán como cualquier trabajador español, al 45 % a partir de los 60.000 euros de ingreso por rendimientos del trabajo, con el matiz de que los deportistas profesionales tributarán al tipo marginal máximo, que será del 47% a partir de 2015.

En 2010, el Gobierno socialista le asestó el primer golpe a este régimen fiscal de los «impatriados» («ley Ronaldo») al establecer un tope de 600.000 euros para aprovecharse de esta ventaja fiscal (actualmente, en el 24,75%). Ahora, el Gobierno del Partido Popular excluye definitivamente a los deportistas de élite de esta ley. La gran polémica, con amago inclusive de la Liga de Fútbol Profesional de parar la competición, se produjo obviamente (ahora ya estaba muy disminuida) con la reforma de la ley en 2010. De hecho, aunque algunos grupos parlamentarios intentaron que la medida tuviera efecto retroactivo, el Gobierno socialista se negó, por lo que, por ejemplo, Benzemá o el propio Cristiano Ronaldo pudieron mantener ese régimen fiscal especial.

«Bajará el nivel de la Liga»

Las reacciones ante este cambio legislativo variaron desde el aplauso hasta la profecía del miedo, el de volverse una liga mediocre (hay que recordar que la final de la Champions este año la jugaron dos clubes de nuestro país). «Para el fútbol español sería un golpe muy fuerte», declaraba Miguel Ángel Lotina, entrenador en ese momento del Deportivo de la Coruña. El presidente del Valladolid, Carlos Suárez, afirmó que «bajaría el nivel e interés de la Liga». Joan Laporta, presidente del Barcelona por entonces, apuntaba también la posible pérdida de competitividad de nuestro fútbol. Por su parte, el capitán del Real Madrid esa temporada, Raúl González, respaldó el cambio en la ley. «Todos tenemos que jugar con las mismas normas». Y es que se producían grandes diferencias entre futbolistas. El propio Raúl tributaba al 45% y su compañero de equipo y que daba nombre a la ley, David Beckham, lo hacía al 24%.

La medida también fue discutida en el plano político. El actual ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, tildó de «demagógico» y de «retroceso en competitividad» la reforma aprobada para régimen fiscal especial para extranjeros no residentes, especialmente deportistas de élite asentados en España. Montoro consideró «fundamental» que aquellas personas con una retribución superior a los 600.000 euros anuales tributaran al 24% en el IRPF, y no al máximo. Y, curiosamente, ahora la reforma fiscal liderada por el equipo de Montoro termina por suprimir a los deportistas de élite a este régimen fiscal de los «impatriados».

La entonces portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, se mostró también contraria a la «eliminación de la ley, porque tenía un origen inicial que debe preservarse; la necesidad de atraer a España cerebros e inversores. No se trata de favorecer o no a los futbolistas, que es un debate muy demagógico y en el que todos podríamos estar muy de acuerdo, se trata de que se traiga gente que pueda contribuir a nuestra riqueza», explicó. El portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso, argumentó la modificación era «un caso de justicia y de equidad fiscal evidente que creo que se explica por sí mismo y en el que está prácticamente todo el mundo de acuerdo».

Los técnicos de Hacienda calificaron la nueva ley como de «muy positiva», por «necesaria», y ya apuntaron que los máximos afectados serían las cuentas de los clubes de fútbol de primera división, que serían quienes afrontaran el pago de los impuestos. Y, también conviene acordarse y sin irse muy lejos, que Neymar y Bale llegaron el pasado verano a la liga de nuestro país.

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