La crisis relaja su ritmo de destrucción de empresas

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La gran recesión que arrancó en 2008 se ha llevado por delante casi tres millones de empleos y dejado otros casi tres millones de parados. Pero... ¿y las empresas? La crisis ha sepultado cerca de 250.000 negocios en España, según los últimos datos estadísticos de la Seguridad Social. Hace cinco años había 1.419.985 empresas inscritas como cotizantes en el sistema y el pasado diciembre ese número se había reducido a 1.158.338, lo que refleja el terrible revés que ha dado la crisis al sector empresarial. Pero han sido las pymes las más sensibles al ciclo económico.

Las pymes han tenido que subir un camino empinado, en especial las más pequeñas, aquellas que tienen hasta 9 trabajadores, que en ese periodo recortaron 184.044 puestos de trabajo frente a los 56.302 que redujeron las de entre 10 y 49 trabajadores, los 6.680 que ajustaron las empresas entre 50 y 249 empleados y los 574 de las empresas con más de 250 trabajadores.

«Se observa cómo en los primeros años del siglo XXI las empresas vivieron un ciclo expansivo que duró hasta 2007 y otro recesivo que parece estar llegando a su fin», asegura CEOE en un documento al que ha tenido acceso ABC Empresa. Asegura la patronal que entre diciembre de 1999 y 2007 se incribieron en la Seguridad Social 334.264 nuevas empresas frente a las cerca de 250.000 destruidas en los últimos cinco años. Es decir, que desde diciembre de 1999 hasta diciembre de 2013 el saldo ha sido positivo en 86.664 empresas.

¿Qué ocurrió en 2013? 13.506 empresas desaparecieron, lo que supone una caída del 1,2% anual, la menor desde que empezó la crisis.

Explica la CEOE que si se tiene en cuenta el número de trabajadores contratados en 2013 «se constata aún más el final del ciclo recesivo». El número de trabajadores inscritos en la Seguridad Social cayó un 0,7%. Esto supone una reducción de 83.647 trabajadores afiliados en el último año y «la contracción más débil de los últimos seis años», dice. Los autónomos y las empresas con más de 250 trabajadores crearon empleo.

La financiación sigue siendo el caballo de batalla de las empresas españolas. Las entidades financieras siguen con el grifo cerrado del crédito entre otras motivos por la alta morosidad y sin esos préstamos muchas empresas no pueden hacer frente a sus pagos. La tasa de mora, que se encuentra en el récord histórico del 13,6%, es un evidente obstáculo al restablecimiento del flujo de crédito, lo que está provocando que empresas con problemas puntuales pero con un buen plan de negocio, pueden acabar en concurso de acreedores y de ahí al cierre en un solo paso.

El Gobierno trabaja en una nueva Ley de Financiación que evite la quiebra de empresas que pueden ser solventes. El Ejecutivo va a utilizar esa nueva normativa para intentar frenar la cascada de liquidación de empresas. Pescanova, Fagor, Eroski, Caramelo,Codere. Son algunos de los casos más recientes y todas ellas con un denominador común: la falta de financiación o las dificultades para refinanciar las deudas. La banca se ha vuelto más exigente en las renegociaciones de deuda a consecuencia del aumento de las provisiones exigidas por el Banco de España para los préstamos refinanciados, especialmente aquellos sospechos de impago o morosidad.

Como adelantó ABC la nueva norma flexibilizará la refinanciación de deudas y apoyará aquellos canales alternativos de financiación, sobre todo renta fija y bolsa, que palíe la escasez de préstamos bancarios. Entre las medidas figura reducir el porcentaje de bancos acreedores, ahora del 55%, que deben adherirse al acuerdo de refinanciación para que este sea aprobado.

También es intención del Gobierno darle un impulso al Mercado Alternativo de Renta Fija, el MARF, puesto en marcha en octubre pasado, y con apenas veinte pymes cotizando en estos momentos. El Gobierno tiene aún en estudio la manera en la que agilizará, por ejemplo, los trámites a la hora de contratar una agencia de rating o abaratar los costes que le acarrearía a una pyme cotizar en el mercado de renta fija o, incluso, en Bolsa.

Dependencia de los bancos

En la actualidad, las empresas españolas se financian principalmente a través de préstamos que intermedia el sector financiero. Y aunque esta elevada bancarización es una característica compartida por otros países de la Europa continental, en nuestro país es mucho más acusada. Una característica que nos aleja de la realidad de otros países, como es el caso, por ejemplo, de Reino Unido, donde los mercados de capitales están más desarrollados.