La ingeniería española cimienta medio mundo
Obras del Canal de Panamá en las que participa Sacyr - reuters

La ingeniería española cimienta medio mundo

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El salto al exterior de las constructoras y empresas de ingeniería civil españolas hace más de una década que empezó. Sin embargo, es ahora, con un importante número de obras emblemáticas en sus manos, cuando está tomando más relevancia. Además, con la crisis, la sangría del mercado doméstico fue de tal calibre, que la opción de salir al exterior emergió como una buena palanca para asegurar la actividad futura más inmediata del sector. Y en esas están. Y con éxito.

A día de hoy, seis firmas españolas están entre las diez principales constructoras de infraestructuras del mundo. De entre las diez obras internacionales más emblemáticas, siete se han concedido a empresas de España.Y el 37% de las principales concesiones de transportes las gestionan firmas del país en Iberoamérica, Estados Unidos, Europa, Asia y África.

Un logro, no obstante, que no es casual. «El proceso de internacionalización de las empresas constructoras españolas no es algo reciente ni improvisado, aunque es cierto que ahora se habla más dada la situación del sector en España. Su presencia en geografías como Latinoamérica o Norte de África se remonta mucho tiempo atrás y se han consolidado con éxito en mercados tan complicados como Oriente Medio, India, Australia, Estados Unidos o Canadá», explica Fernando Vizoso, senior manager del Sector Infraestructuras de KPMG en España.

Una opinión que coincide con la de Javier Parada, socio responsable del área de Construcción e Infraestructuras de Deloitte, que añade que «los proyectos en los que participan las empresas españolas no son de un perfil bajo. Todo lo contrario. Son de gran relieve. De hecho, la estrategia es pujar por obras de mayor tamaño y complejidad, donde ofrecen sin duda un valor diferencial al que ofrecen las propias constructoras locales, que suelen ser más baratas pero no tienen capacidad ni experiencia para gestionar grandes proyectos como las españolas».

Y todo esto en el caso de la obra civil y de las concesiones, si bien algunas grandes ingenierías hace mucho tiempo que obtienen prácticamente toda su facturación fuera de España, funcionando como verdaderas multinacionales. En el caso de las constructoras, la contratación exterior del sector es ya cinco veces superior a la licitación de obra de todas las administraciones públicas del país. Así, en la actualidad, ACS obtiene el 95% de la facturación de construcción en el extranjero; OHL, un 81,7%; Ferrovial, el 76%; Sacyr, el 63%; Acciona, el 52%; y FCC, el 43%.

Y es que a lo largo del ejercicio recién cerrado, las constructoras españolas lograban cerrar contratos de obras internacionales por un importe cercano a los 35.000 millones de euros, un auténtico récord que supera en un 40% a la de 23.400 millones registrada en todo 2012, según adelantaba antes del cierre de 2013 la propia ministra de Fomento, Ana Pastor. Para poner en perspectiva esa cifra hay que compararla con la inversión pública total licitada en el mercado doméstico, que hasta octubre se situó en 7.200 millones, según datos de la patronal Seopán.

Desde Fomento se mantiene el discurso de que el futuro más inmediato de las constructoras españolas es seguir trabajando en el exterior. La actual situación económica del país contribuye a ello, ya que la prioridad del Ejecutivo sigue siendo la contención del déficit. Y para ello, ofrece empresas públicas -como Ineco, Adif o Renfe- como aliadas del sector privado. Una fórmula que ya está funcionando con grandes proyectos, como el del AVE de Mediana a La Meca, ganado en octubre de 2011 por un consorcio liderado por empresas españolas, denominado «Al-Shoula», integrado además de por empresas saudíes por las españolas Copasa, Imathia, Cobra, OHL, Siemens, Inabensa, Indra, Renfe y Talgo. En cualquier caso, la decisión, obligada o no por las circunstancias, ha sido todo un éxito. «Las empresas españolas han llevado fuera todo el expertise adquirido durante años en el mercado doméstico. Con esos credenciales se han presentado a muchísimos concursos y licitaciones y los han ganado sin problemas», asegura Parada de Deloitte. «Además -continua-, en muchos casos las constructoras españolas van en consorcio con compañías de otros países».

Un perfil internacional que seguirá creciendo durante 2014. Canadá, Estados Unidos, Colombia, Perú, el Norte de África, Oriente Medio o Australia son algunos de los mercados que se abren aún más a la construcción española, especialmente cuando se trata de que la iniciativa privada levante la financiación para realizar los proyectos. «Las empresas constructoras españolas están entre las más competitivas a escala global, pero no solo por su capacidad y experiencia, sino también por el enfoque integrado que son capaces de plantear a sus clientes generando sinergias entre sus diferentes líneas de negocio», concluye Vizoso de KPMG.

Respecto a contratos concretos, las seis constructoras españolas que cotizan en el Ibex 35 se han alzado con los contratos internacionales más emblemáticos:

FCC

La construcción de tres líneas del metro de Riad. La red de suburbanos de la capital saudí es la mayor en construcción del mundo, con una extensión de 176 kilómetros y un presupuesto de más de 16.300 millones de euros. FCC se ocupará del diseño y la construcción de tres líneas (la 4, la 5 y la 6) por 1.700 millones de euros. Para ello contarán con un plazo de ejecución de cinco años durante los que dará empleo a 15.000 personas. Además de este emblemático proyecto, este año FCC consiguió el contrato para la construcción de un puente en Liverpool sobre el río Mersey, por valor de 700 millones de euros. Además de Sacyr, la constructora cuenta con una jugosa cartera de negocio en Panamá, de 700 millones de euros tras adjudicarse contratos de la línea 1 del metro de Panamá (1.000 millones de euros, en 2010), la segunda mayor obra del Canal, una serie de excavaciones por 187 millones de euros, o una autopista. El país caribeño es, de hecho, su mayor mercado internacional.

ACS

Asia Pacífico y América son dos de los continentes en los que más está creciendo la constructora española presidida por Florentino Pérez. En pleno corazón de Manhattan, en noviembre de 2012, ACS consiguió un contrato de obras del metro de Nueva York por 735 millones. La concesión forma parte del proyecto East Side Access que aumentará la capacidad y rapidez de la conexión suburbana entre Long Island y la estación central de Manhattan. Con este proyecto, el grupo ya suma una cartera en Norteamérica valorada en unos 11.800 millones de euros. También en Norteamérica, se llevó el proyecto para levantar un metro ligero en Ottawa por 609 millones. En cuanto a Asia y Oceanía, Leighton, la filial australiana de Hochtief (ACS), ganó la construcción y diseño de un macrohotel en Macaop (China) por 2.144 millones de euros, así como para un proyecto urbano de 1.300 millones en la ciudad de Perth La filial también se adjudicó la construcción de una autopista en Nueva Zelanda por 608 millones. Al otro lado del Índico, en Sudáfrica, su filial Cobra también consiguió un contrato para mantener una planta termosolar por 550 millones.

Ferrovial

En 2013, un consorcio liderado por Ferrovial consiguió el contrato de la ampliación de la autopista North Tarrant Express en Texas por 1.010 millones de euros. Asimismo, hace unas semanas Ferrovial, a través de Amey, filial británica de Ferrovial Servicios, se ha adjudicado dos contratos de mantenimiento de infraestructuras hidráulicas en Reino Unido por un valor conjunto de unos 495 millones de euros. Esta misma división ha sido seleccionada por el Condado de Gloucestershire como preferred bidder para el mantenimiento de su red de carreteras durante cinco años, ampliables a once. El contrato está valorado en más de 150 millones de euros, y podría llegar hasta los 530 millones en caso de prorrogarse por seis años más.

OHL

El Grupo OHL finalizó el tercer trimestre de 2013 con una cartera de construcción de 8.688 millones de euros, con un importante componente de grandes contratos internacionales. Entre los proyectos en ejecución en el exterior destaca el mayor de su historia: el Ural Polar en Rusia. Una construcción de una vía férrea de 390 km, con un presupuesto de 1.500 millones, adjudicado al 100% a OHL. También está el proyecto Marmaray, en el que OHL lidera, con un 70%, la UTE que ejecuta en Turquía uno de los contratos de la obra para la conexión ferroviaria entre Europa y Asia a través de un túnel submarino bajo el estrecho del Bósforo. En Arabia Saudí, participa en otro de los macroproyectos mundiales de mayor renombre: el AVE La Meca-Medina. El importe correspondiente a OHL por sus trabajos en este proyecto asciende a 586 millones de euros. Además de otras obras ya ejecutadas o en marcha, en 2013, se adjudicó dos importantes contratos en el metro de Nueva York; el Centro Hospitalario de la Universidad de Montreal; y el metro de Toronto.

Acciona

La compañía presidida por José Manuel Entrecanales ha construido en México en los últimos cuatro años y ha iniciado recientemente la explotación de la mayor planta de tratamiento de aguas residuales del mundo, situada en Atotonilco. La inversión de esta planta, la más grande del mundo y una de las obras de mayor envergadura contempladas en el Programa de Sustentabilidad Hídrica de la Cuenca del Valle de México, ha ascendido a casi 500 millones de euros y el servicio de operación y mantenimiento de la planta será para los próximos 25 años. Durante 2013, Acciona también se ha adjudicado otros importantes proyectos. Por ejemplo, el contrato para la ejecución de la Línea Este del Metro de Fortaleza (Metrofor) en Brasil, un proyecto inicial de cerca de 800 millones de euros, del que forma parte del Cetenco-Acciona. También consiguió en consorcio con el grupo alemán Passavant-Roediger y el egipcio Hassan Allam Construction, el contrato para la ampliación de la estación depuradora de aguas residuales de Gabal Al Asfar, en las afueras de El Cairo, con un presupuesto de más de 120 millones de euros. Destacar, entre otros grandes proyectos, la puesta de la primera piedra de la nueva fase de la desaladora de Fujairah, cuyo contrato para el diseño, construcción y operación durante siete años le fue adjudicado a principios del año pasado este año. El proyecto -entre construcción, operación y mantenimiento- está valorado en unos 153 millones de euros.

Sacyr

La constructora que preside Manuel Manrique ejemplifica ese progresivo proceso de internacionalización de las constructoras españolas. Las obras en el extranjero pasaron de representar el 51% de su cartera en 2008, a elevarse hasta cerca del 85% en 2013. Actualmente, Sacyr localiza su proyecto más importante en Panamá, donde, a pesar de los últimos acontecimientos que han dado con la paralización de las obras, trabaja en la ampliación del Canal, con una inversión de 2.600 millones. Ante el futuro, cerró nuevas adjudicaciones en 2013: entre otras, las obras de rehabilitación del corredor ferroviario de Nacala (Mozambique), con un presupuesto de 177 millones; las obras de urbanización y construcción de infraestructuras en Qatar por 65 millones; o la construcción, por más de 260 millones, del hospital de Antofagasta en Chile.