Repsol garantiza la construcción de buques en Galicia si Pemex se retira

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La petrolera estatal mexicana Pemex ha vuelto a retrasar, esta vez hasta el 30 de diciembre próximo, el fallo de la licitación internacional para la construcción de dos buques-hoteles a la que aspiran los astilleros gallegos Hijos de J. Barreras y Navantia Ferrol. La presentación de las ofertas será el próximo día 6 del mes que viene.

Aunque el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha asegurado recientemente que «tanto la Secretaría de Estado de México como Pemex han reafirmado que se cumplirá el compromiso de fabricación de los dos buques en Galicia, uno en Navantia y el otro en Barreras», el contencioso que mantiene desde hace meses la petrolera mexicana con Repsol y, más concretamente, con su presidente, Antonio Brufau, ha sembrado de dudas este pedido. De hecho, algunas fuentes consultadas apuntan a que Pemex ha llegado a condicionar la adjudicación de esos barcos a los astilleros gallegos al relevo de Brufau.

Si, como parece, el presidente de Repsol va a superar esta nueva crisis podría suceder que Pemex diera marcha atrás y adjudicara la construcción de los dos buques a cualquiera de las compañías que concurren al concurso, entre las que se encuentran la española Dragados Offshore, y las mexicanas Posh Semco, Servicios Marítimos de Campeche, Grupo Evya, Transportación Marítima Mexicana, Técnicas Marítimas Avanzadas, Mexiship Ocean, Cotemar y Trese.

Si así sucediera, Repsol garantizaría a los astilleros gallegos la inversión (300 millones de euros) y la carga de trabajo (3.000 empleos) comprometidos por Pemex, según ha sabido este periódico de fuentes conocedoras de la operación. Lo que no está definido aún es qué tipo de barcos se construirían en Barreras y Navantia, ya que en principio no sería un pedido de la petrolera española, sino que esta «aconsejaría» a los armadores con los que habitualmente trabaja en sus negocios de petróleo y gas que procurasen encargar algún buque a esos astilleros. Podrían ser, por ejemplo, gaseros o quimiqueros, cada uno de los cuales tiene un precio de mercado de unos 150 millones de euros.

Esta maniobra de Repsol respondería a que Pemex es uno de sus principales accionistas, con el 9,34% del capital, y contribuiría a tranquilizar los ánimos, tanto de los trabajadores afectados como de los políticos autonómicos, locales y nacionales, tras los numerosos retrasos que está registrando la adjudicación de esos buques-hoteles.

Máxime cuando hace poco más de un año (19 de septiembre de 2012), el consejero delegado de Pemex Internacional de España, Jose Manuel Carrera, firmó el contrato, junto al presidente de la SEPI –accionista mayoritario de Navantia–, Ramón Aguirre, y el de Barreras, José García, para la construcción de los dos barcos-hoteles.

Gas Natural Fenosa

Además, este plan de Repsol serviría para compensar en parte la desilusión ocasionada  por su participada Gas Natural (30%) en el sector naval español después de que los armadores que ganaron el concurso internacional (Knutsen y Elcano) adjudicaran la construcción de cuatro buques gaseros –que serán posteriormente alquilados por Gas Natural Fenosa– a los astilleros de Hayundai (Corea del Sur) e Imabari (Japón).

El grupo público Navantia, que se ha quedado fuera de esta adjudicación, ha subrayado que posee la tecnología y la capacidad necesaria para construir esos gaseros y varios miembros del Gobierno de Rajoy han expresado públicamente su interés porque esa adjudicación revierta y se dirija a los astilleros de Cádiz, Ferrol y Sestao.