El factor de la sostenibilidad de las pensiones en Europa

Actualizado:

Las propuestas para la reforma del sistema pensiones que ayer presentaron el grupo de expertos convocado por el Gobierno contiene algunos aspectos que ya están recogidos en otros países europes. Estos son algunos de los modelos más significativos.

Francia: si aumenta la esperanza de vida se cotiza más

En el país vecino, desde el año 2009 se ha introducido un mecanismo en el sistema de pensiones que ajusta los años cotizados al ritmo de aumento de la esperanza de vida a partir de los 61 años, con el objetivo de mantener constante el ratio entre años cotizados y años de cobro de pensión. En 2008 eran necesarios 40 años para tener derecho al 100% de la prestación y se prevé que la generación nacida en 1960 tenga que cotizar 41,5 años como consecuencia de la mejora en la esperanza de vida. Además en Francia, como ha hecho la actual ley en España, se elevará de manera gradual de 65 a 67 años la edad legal de jubilación. A partir de 2022, la jubilación será a los 67. La edad mínima para jubilarse se eleva de 60 a 62 años a partir de 2017.

Alemania: las pensiones se ligan a la evolución salarial

El factor de sostenibilidad alemán revisa el valor de la pensión de acuerdo con la evolución de los salarios nominales, multiplicados por un coeficiente que es la cuarta parte de la evolución de la relación entre activos y pasivos en la población. En Alemania, para calcular la cuantía de la pensión se utilizan las cotizaciones realizadas durante toda la vida laboral, frente a los 15 años que se utilizan en España y que pasarán hasta 25 en el año 2027. Existen varios tipos o modelos de pensión de jubilación que conjugan el sistema público con el privado. La pensión pública se basa en el método de distribución. En 2023 la edad de jubilación será a los 66 años. Si se trabaja por encima de los 67 años se incrementa la pensión en un 6% por año trabajado.

Suecia: cobrar lo aportado a lo largo de la vida laboral

Suecia reformó su sistema de pensiones para convertirlo en lo que se conoce cuentas nocionales, en las que se anotan las contribuciones de los trabajadores al sistema, actualizadas de acuerdo con el salario medio. La pensión se calcula como el dinero anotado en estas cuentas distribuido por el número de años que en el momento de la jubilación se prevea vivir, es decir, la esperanza de vida. Funcionaría de forma parecida a un plan de pensiones privado rescatado en forma de renta vitalicia, con la diferencia de que en este caso el dinero no existe físicamente, ya que sigue siendo un sistema de reparto y, como tal, son los trabajadores en activo los que con sus cotizaciones pagan las prestaciones de los jubilados de ese momento. Si caen los activos, se se frena la actualización de las pensiones.