Sáenz de Santamaría: «Me he puesto sentimental, porque esto nos puede pasar a cualquiera»

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«Este fondo recoge el derecho a fracasar, a hacer una inversión equivocada, a perder un sueldo, pero no a haber perdido una vida». Con estas palabras resumía la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, la formación del Fondo Social de Viviendas, que ofrecerá 5.891 viviendas a familias afectadas por los desahucios.

La vicepresidenta ha destacado el «coraje» de los desahuciados y se ha comprometido a hacer un seguimiento "mes a mes" de la entrega de llaves del Fondo Social de Viviendas a las familias que se hayan visto afectadas por desahucios.

Sáenz de Santamaría ha tenido algunos momentos de congoja durante la rueda de prensa al relatar la medida: «Me he puesto sentimental, sí. Porque esto nos puede pasar a cualquiera de los que estamos aquí sentados», ha explicado antes de resaltar que «este es el mejor ejemplo de que una sociedad solidaria puede ponerse en la piel de los que lo han padecido».

Alquileres a partir de 150 €

El Fondo estará compuesto por 5.891 viviendas aportadas por las 33 entidades que han rubricado el acuerdo y que podrán ser alquiladas por dos años con rentas que oscilarán entre los 150 y los 400 euros al mes, con un límite máximo del 30% de los ingresos netos totales de la unidad familiar.

Los solicitantes de estas viviendas han de ser familias en situación de especial vulnerabilidad que hayan sido desalojadas de sus hogares después de 1 de enero de 2008. El nivel de rentas previsto para acceder a estas viviendas es tres veces el Iprem, que es de 532 euros al mes, lo que representaría familias cuyos ingresos mensuales no superen los 1.597 euros, unos 19.000 anuales.

Además, se beneficiarán hogares en los que se haya producido una alteración significativa de las circunstancias económicas, como por ejemplo que la cuota hipotecaria supere el 50% de los ingresos netos. El crédito ha de referirse a un crédito garantizado con hipoteca sobre la única vivienda en propiedad, y el Gobierno ha establecido una serie de circunstancias adicionales.

Se trata de familias numerosas, unidad familiar monoparental con dos hijos a cargo, familias con algún menor de tres años, tener a cargo a personas en situación de discapacidad superior al 33% o dependencia que incapacite de modo permanente para una actividad laboral, ser deudores en paro y sin prestación por desempleo y estar en algunos supuestos de violencia de género.

También se recogen las unidades familiares en las que convivan en la misma vivienda una o más personas que estén unidas con el titular de la hipoteca o su cónyuge por vínculo de parentesco hasta el tercer grado de consanguinidad y que se encuentren en situación personal de discapacidad.

La puesta en marcha de este fondo social de viviendas da cumplimiento a la encomienda al Gobierno incluida en el Real Decreto-ley 27/2012 sobre medidas urgentes para reforzar la protección de deudores hipotecarios. Cada entidad de crédito constituirá su propio fondo con un número inicial de viviendas, aunque podrán ampliarlo.