Muguruza
Muguruza - EFE

Roland GarrosMuguruza y Halep, duelo por el número 1

La española parasá a la final y recuperará el liderato de la WTA si bate a la rumana, que lo defiende en París

ParísActualizado:

Garbiñe Muguruza pasea por Roland Garros una estela de fortaleza que crece conforme pasa de ronda. En lugar de verse cansancio reflejado después de tados días de tensión competitiva, la española ofrece una imagen de absoluto control sobre su tenis, su cuerpo y su camino. Tan centrada en su quehacer diario que no pierde el tiempo ni un minuto en pensar en el número 1, ese que podría alcanzar si hoy (15.00 horas, DMax y ABC.es), vence a Simona Halep. «Cada semana hay una lista con posibles candidatas para llegar allí. El año pasado quizá no debería haberme importado tanto. Ahora no le presto tanta atención porque sé que la próxima semana habrá otra oportunidad», explicaba, con un poso profundo de madurez con el que espera conquistar su segundo título en París.

Pero ni estando a dos pasos de alzar la Copa Suzanne Lenglen se deja llevar. «Pensaré en el título cuando esté en la final. No creo que sea necesario o sano pensar en algo cuando todavía tienes que hacer mucho para llegar. Sobre todo cuando tienes una rival difícil en el próximo partido».

Después de superar a tres campeonas de Grand Slams (Kuznetsova, Stosur y Sharapova), toca otro hueso, una Halep número 1 del mundo pero que a Muguruza se le ha dado siempre bastante bien. Tres victorias de la española por una de la rumana, la única en tierra, en los octavos de final de Stuttgart 2015. Pero vuelve a ser pasado, y esta Muguruza no se parece en nada a aquella con 21 años.

Ha madurado, consciente de que se le exige una regularidad que, por el momento, le interesa menos que brillar en las grandes plazas, que ya no le deslumbran sino que la envalentonan. Ha conquistado ya dos Grand Slams y sabe que tiene muy cerca el tercero. Juega con una firmeza apabullante, en el equilibrio entre la agresividad y el control, y con la mentalidad enfocada en un solo objetivo: que la Philippe Chatrier vuelva a ponerse en pie por ella. Por su tenis, su pasión y su fuerza.

Enfrente tiene a una número 1 sin Grand Slams, finalista en dos ocasiones en París y otra en el Abierto de Australia de este año. A la rumana dice no preocuparle, pues sí que se prodiga en las rondas finales con asiduidad, incluso tiene mejores resultados que Muguruza hasta llegar hasta aquí, con 16 trofeso acumulados en su carrera. Pero no acaba de atrapar ese título que la haga enorme.