Real Madrid

Zidane plantará cara al PSG con su ideario

Será un Madrid más agresivo, con Casemiro de pivote, Benzema arriba y una línea de presión formada por Bale, Modric, Kroos y Cristiano

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Llega la hora de la verdad. Se acabó el tiempo de espera. Comienza realmente la pelea por la Decimotercera. El futuro se decidirá entre el 14 de febrero y el 6 de marzo. El Real Madrid ataca el miércoles la primera de sus dos grandes finales de la temporada, las que marcan verdaderamente la continuidad o el adiós, y Zidane presentará ante el PSG un equipo muy diferente emocionalmente al que hemos visto hasta ahora. El responsable del plantel, ayudado en la planificación táctica, psicológica y física por David Bettoni, Hamidou Msaidie, Antonio Pintus y Javier Mallo, prepara el partido de Champions con una estrategia de presión desde arriba que deberán ejercer todos, empezando por Bale, Benzema y Cristiano, que vivió su primer triplete en esta Liga. La Copa de Europa es otra cosa. Zidane les ha pedido realizar el mismo sacrificio que demostraron ante el City en las semifinales de 2016, cuando empataron sin goles en Manchester y vencieron en el Bernabéu con un golazo de Bale.

El 1-0 al City como ejemplo: Zidane prepara un esquema hermético que no deje huecos al PSG, como hizo en las semifinales de 2016

El técnico juega al despiste, pero sus ensayos cuentan con la titularidad de la BBC en un sistema muy distinto al clásico 4-3-3. No habrá tres puntas mirando cómo los demás defienden. Necesita un centro del campo más armado en el robo de balón y Zidane ha dibujado un sistema 4-1-4-1 con Casemiro como pivote defensivo, Benzema en punta y una línea mediocampista formada por Bale, Modric, Kroos y Cristiano en la que cada futbolista deberá taponar a a su par. Nadie estará liberado. En la Champions no hay exentos para ejecutar el trabajo oscuro.

No perder los marcajes

Las vigilancias están fijadas desde arriba. Benzema deberá pegarse a Thiago Silva para impedir la salida de balón por medio del experimentado central brasileño. Cristiano tapará (y atacará) a un viejo conocido, Dani Alves, que le sufrió en Cardiff como lateral de la Juventus. Bale cerrará la banda derecha. Y Kroos será el mediocampista ofensivo que encabezará un «pressing», cuyo objetivo es impedir que el París Saint Germain pueda enlazar su fútbol desde atrás hasta forzar el saque en largo del guardameta, Areola.

El reto de Zidane es ejecutar la presión total durante una hora como mínimo, con el fin de mantener después los marcajes en una estrategia de robo y respuesta que debe explotar la velocidad del contragolpe.

El ensayo fue «óptimo»

Muchos piensan que Bale, Benzema y Cristiano no saben llevar a cabo una eficaz labor defensiva. No es verdad. El ensayo que presenciamos en el primer tiempo frente a la Real Sociedad mostró a Ronaldo y Kroos en pleno acoso a los pupilos de Eusebio, que se sintieron atosigados y acabaron goleados. Zidane no da importancia al segundo tiempo, pues sus hombres guardaron fuerzas para la Champions. El francés sabe que sus grandes futbolistas son capaces de presionar y robar. La ambición que suscita la Copa de Europa en ellos facilita su misión. No tiene que motivarles. Y quien no haga su trabajo duro será sustituido por otro jugador que también ha ensayado este esquema 4-1-4-1 de presión total. Todo el grupo está concentrado en la ejecución de la estrategia. Muchos se juegan su porvenir.

Pintus dirige una pretemporada de evolución de la potencia y la velocidad que pasa examen ante el conjunto de Emery. Los pupilos de Zidane se sienten mejor. Marcelo y Cristiano viven un salto adelante. Ramos adquiere paulatinamente el ritmo de competición después de su lesión. En la misma tesitura se encuentra Varane. El capitán sevillano ha dirigido un trabajo de motivación con sus compañeros para vivir frente al París Saint Germain una noche de entrega absoluta. Exige al equipo un sacrificio total para ganarse en el césped el apoyo total del Bernabéu, solicitud que Zidane y los futbolistas expondrán mañana públicamente.

Ataque en pocos toques

La estrategia ofensiva buscará la rapidez del contraataque con el fin de romper la línea más débil del adversario. Zidane quiere evitar el centrocuentismo horizontal y pretende llevar a cabo un movimiento constante de sus delanteros y sus centrocampistas, con penetraciones entre líneas de Kroos y Modric, para generar jugadas y remates en pocos pases.

Cristiano y Marcelo intentarán doblegar a Dani Alves, un veterano que ya no tiene el «reprise» de antes, con triangulaciones apoyadas por Kroos. Modric deberá penetrar con mayor profundidad por la derecha para explotar sus pases medidos. Los dos interiores tendrán que utilizar el disparo que tan pocas veces exhiben. Es hora de enseñarlo. El alemán lo hizo ante la Real Sociedad y mostró su precisión.

El trabajo psicológico con la plantilla también ha sido importante. «Si nos marcan no nos volveremos locos, habrá que atacar como siempre y hacer lo que hemos estudiado. Creemos en nosotros». El mensaje de los capitanes expresa una sensación interna. El Madrid ganará o perderá, pero es seguro que no será el mismo de la Liga.