Los escudos de los finalistas de la Champions League 2018 bordados en tela y fotografiados al detalle
Los escudos de los finalistas de la Champions League 2018 bordados en tela y fotografiados al detalle - AFP

Final Champions LeagueEl camino del Real Madrid hacia Kiev

Enfrentamientos y obstáculos del equipo blanco en su recorrido hacia la final de la Copa de Europa, en el que se han medido a los mejores de la competición

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El pasado 3 de junio el Real Madrid se convirtió en el primer equipo en la historia en ser capaz de reeditar el título europeo con el nuevo formato. Ahora, el club blanco se encuentra ante su tercera final consecutiva en la máxima competición, dispuesto a conquistar la triple corona.

Sin embargo, la búsqueda de la décimotercera Champions League no ha sido una tarea sencilla. El Real Madrid comenzó la campaña de forma irregular en todas las competiciones. Como líder del Grupo F, los merengues dejaron dudas en su juego durante las 6 jornadas que duró la fase previa. El Tottenham de Pochettino, el Apoel de Nicosia, y un Borussia Dortmund que no terminaba de encontrarse fueron sus rivales.

El equipo londinense se encargó de sacarle las costuras a los blancos en los dos encuentros de la fase previa. Un empate a uno en el Santiago Bernabéu y una dura derrota en Wembley dejaron al Madrid como segundo de grupo. La gota que colmó el vaso llegó tras el sorteo para los octavos, que desginó al PSG como el rival a batir. Las dudas, acentuadas por el mal momento en liga y la posterior pero prematura caída en la Copa del Rey, se acentuaron en la afición madridista.

No solo era el bache del Real Madrid, sino también el buen momento del PSG lo que inclinaba la balanza de la eliminatoria en favor de los franceses. El tridente de Neymar-Cavani-Mbappé hacía temblar a Europa. No obstante, llegada la hora de la verdad, los de Zidane dieron un golpe sobre la mesa al imponerse en la ida por 3-1, en un partido que comenzaron perdiendo.

Despertar europeo

La victoria por 1-2 en el Parc des Princes en la vuelta confirmó lo que hasta aquel momento solo era una sospecha. El Real Madrid había vuelto, y para hacerlo había escogido su escenario favorito, Europa. Al igual que hace una bola de nieve al caer ladera abajo, el conjunto merengue había cogido carrerila, e iba a arrasar todo a su paso. Tras eliminar al campeón de Francia, esperaba en cuartos el absoluto dominador de Italia, la Juventus.

Ya a comienzos de abril, el Real Madrid solo seguía vivo en una competición, pero su estado de forma era el mejor de la temporada. Lejos quedaban las dudas del comienzo. Volvió la seriedad de la defensa, y jugadores como Asensio, Isco o Lucas Vázquez daban un paso al frente. Y por último, el olfato goleador de Cristiano Ronaldo resurgió casi de forma milagrosa. Antes de finalziar marzo el crack portugués consiguió una racha de 21 goles en 11 partidos.

Llegado el duelo de cuartos, los blancos se plantaron en el Juventus Stadium con una seguridad pasmosa. Resultado de 0-3 en una noche europea para recordar, con el broche perfecto del gol de chilena de Ronaldo, que nunca antes había anotado en su carrera un tanto similar. Por otra parte, la vuelta estuvo marcada por la polémica. En un encuentro que parecía ir a la prórroga, el árbitro señaló un penalti sobre Lucas Vázquez en el último minuto. De esta manera el Real Madrid llegaba a las semifinales y despedía a Buffon de la máxima competición.

Decía Florentino Pérez que en las semifinales siempre toca el Bayern de Munich, y no se equivocó. Turno para enfrentarse al campeón de la Bundesliga, en un encuentro en el que saltaron chispas debido a la derrota de los germanos la pasada campaña a manos de los blancos. Los goles de Marcelo y Asensio dieron ventaja al equipo en la ida. La vuelta se resolvió com empate a dos. Como protagonistas, un Benzema que aprovechó los errores del cancerbero Ulreich, y un gigante Keylor Navas que atajó casi todo del asedio alemán en los últimos minutos.

Último escollo para el título, el combinado rebelación del torneo, el Liverpool de Jürgen Klopp. Los «reds» llegan a Kiev como máximos goleadores de la Champions (29 goles) y con la intención de acabar con el reinado europeo del Real Madrid. Para ello, cuentan con el tridente Salah-Firmino-Mané como principal amenaza. Los blancos defenderán título en la capital ucraniana, y como credenciales, cuentan con Cristiano Ronaldo como pichichi indiscutible de la edición y un palmarés envidiable. Todo listo para la final.