Vídeo: Emery pasa palabra sobre el 'Caso Neymar'
Real Madrid

Al Madrid le salen las cuentas con Neymar

El traspaso rondará los 255 millones, el jugador cobrará 30 y su llegada acelerará el patrocinio de la obra del estadio y multiplicará los contratos

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El Real Madrid se juega la Champions el 26 de mayo y Neymar disputa su Champions particular este mismo mes. El brasileño debe irse del PSG, así se lo ha dicho a sus pocos amigos en el vestuario parisino, y tiene que forzar su marcha. Es la hora. No puede esperar al final del Mundial. Sus ayudantes le aconsejan coger el toro por los cuernos ahora que ha regresado a París. «Hay que dar el paso adelante y hablar cara a cara con Nasser Al-Khelaifi», señalan personas cercanas al jugador ante ABC. «Neymar debe exponer bien sus argumentos para conseguir su traspaso al Real Madrid».

«Rechazado por todos». Neymar expondrá a Al-Khelaifi este primer argumento: «Me voy porque he arriesgado mucho al venir aquí la afición me silba»

La primera razón para rogar su transferencia es contundente: «Me quiero ir porque he venido a hacer más grande este club y la afición me silba, no me quiere y no nos sentimos a gusto ni yo ni mi familia». La segunda razón es deportiva e igualmente importante: «Quiero irme también porque me siento rechazado por buena parte del vestuario», que le considera un divo que desea un trato preferente. Es lo que opinan Cavani, Di María y el sector sudamericano de habla española. El jeque lo sabe.

Criticado en el vestuario. El segundo argumento del brasileño ante el jeque es: «Medio vestuario no me quiere, estamos divididos»

El futbolista y su padre necesitan tensar la cuerda hasta que se rompa con estos argumentos sólidos. Para conseguirlo, ha de exponer al dueño del PSG que tiene que irse y que es irreversible porque su madre no está a gusto en París. No le gusta el ambiente. Lloró cuando vio los silbidos a su hijo en el estadio parisino. Fue el momento de decir «basta» para Neymar.

Los consejeros le han expuesto a Neymar padre y a Neymar júnior que deben ser ellos los que expresen al jeque su anhelo por ser traspasado. Hacerlo por medio de los abogados sería un signo de cobardía. El brasileño debe tener cuidado en su exposición de noticias desagradables para el propietario del club francés, que apostó por él con 222 millones . El PSG cuenta el dinero por castigo y el jugador tiene que ir con tiento. Si hace una puesta en escena demasiado dura, el orgullo del jeque le obligará a quedarse. La táctica del jugador es convencer al propietario de la entidad de su necesidad de marcharse por esas dos importantes causas deportivas y por la realidad familiar, no solo por el interés del Real Madrid.

El traspaso rondará los 250 millones. Neymar no podrá negar ante Al-Khelaifi que el Real Madrid está detrás, porque le pretende, pero también dirá que es él quien desea marcharse, por encima del anhelo del club español. Sus apoderados le dicen que debe abrir esta brecha antes del Mundial para que los dos clubes dialoguen sin esperar al final del Mundial.

El futbolista estuvo a punto de llegar al Real Madrid hace cinco años, pero el Barcelona de Rosell abonó 40 millones de «prima» a papá Neymar y todo cambió. El chico pensaba que venía al Real Madrid y acabó en el Barcelona. Un lustro después puede hacer realidad aquel anhelo que vivió cuando tenía 14 años y visitó Valdebebas de la mano de Wagner Ribeiro, su agente FIFA.

El Real Madrid le considera la mejor adquisición que puede hacer en el fútbol mundial. Ficharía al tercer jugador del mundo después de Cristiano y Messi. Contrataría al futbolista con más futuro, porque el argentino y el portugués están en la treintena. Con Neymar dará un golpe al mercado y un golpe psicológico al Barcelona. Y será una inversión extraordinaria a escala económica. Los analistas consultados destacan que la llegada de Neymar acelerará la solución de la asignatura pendiente de la financiación de la remodelación del estadio. Será el golpe de mercado para revolucionar los ingresos de la entidad.

El brasileño debe provocar la consecución del gran contrato publicitario que ponga nombre al estadio y pagar las obras de la reforma del coliseo, que costarán 400 millones. Con el fichaje, el club puede conseguir una oferta de 400 millones abonados a lo largo de 13 años. De la misma manera, en esta hipótesis, el convenio con la marca que vista al Real Madrid, actualmente Adidas, podría alcanzar los 150 millones, pues Nike entrará en la puja y la cifra ascenderá ostensiblemente. Significará también la consecución de nuevos «partners» y la duplicación económica de los actuales. En estas condiciones, el presupuesto del Real Madrid superará los mil millones. Ganar la Champions suscitará un plus extraordinario a estas cifras.