Real Madrid

Florentino Pérez intentó convencerle hasta el minuto final

El presidente conoció el golpe el miércoles; confirmado el adiós, se puso a buscar sucesor inmediatamente

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Esta es la intrahistoria de un adiós meditado que suscita una nueva revolución en el Real Madrid. Este club siempre está en la cresta de la ola. Triunfa y no se aburguesa. Gana tres Champions consecutivas, cuatro en cinco años, y nunca se acomoda. Es la razón fundamental que Zidane le dio a Florentino Pérez el miércoles por la tarde para dejar la responsabilidad de dirigir «a su triple campeón de Europa». El presidente planificaba ya los refuerzos de la próxima temporada junto a José Ángel Sánchez y el propio entrenador, que tenía voz, voto y plenos poderes ganados a pulso, y se llevó este golpe, pues no esperaba que «el mejor fichaje de mi etapa en dos épocas distintas» abandonara el banquillo después de establecer un récord de nueve títulos en 789 días de gestión.

Comida con José Ángel Sánchez: nada más acabar el acto de despedida de Zidane, el presidente mantuvo una reunión para abordar el fichaje del nuevo entrenador. A las dos de la tarde comía con el director general del club, José Ángel Sánchez, en el Asador de La Esquina, situado en el interior del Bernabéu, para analizar el estilo de técnico que se pretendía y los candidatos. Sánchez es el ejecutivo que lleva a cabo todas las operaciones de jugadores y de preparadores.

Florentino Pérez intentó convencer a Zidane de su continuidad esa misma noche del miércoles y en la mañana del jueves para evitar la indeseable rueda de prensa. «Continúa una temporada más, lo has ganado todo, tu crédito es el máximo». No hubo manera.

Perdona dos años y quince millones

Como bien sabe el dirigente de la institución, «Zizou» medita mucho sus decisiones y cuando las anuncia es que no hay punto de retorno. En 2006 le dijo que se retiraba como futbolista y perdonó un año de contrato y una ficha de seis millones. «Solo le pido que nunca le diga a mi padre que perdoné ese dinero, porque me corta el cuello». Con ese capital viviría durante un buen tiempo toda la Cabilia, la región argelina de origen de sus padres. Ahora, el francés ha determinado que no sigue como entrenador. Perdona quince millones de euros netos, perdona dos años de contrato. Y hubo que convocar la rueda de prensa. No había marcha atrás. Florentino Pérez lo sabía.

Nuevo entrenador con tranquilidad. El presidente y el director general del Real Madrid elegirán el nuevo entrenador con serenidad, sin prisas. Se conceden el mes de junio para decidir, porque el Mundial de Rusia retrasará la pretemporada del campeón de Europa hasta el 16 d julio como mínimo, pues una quincena de jugadores del primer plantel estarán inmersos en la competición de selecciones y el primer partido oficial será la final de la Supercopa de Europa frente al Atlético el 15 de agosto.

El máximo responsable de la empresa Real Madrid es práctico. Las empresas no entienden de romanticismos. A Florentino Pérez le duele que su amigo Zidane no continúe, pero el que sí continúa es el Real Madrid, que debe defender su lidezargo, y al minuto siguiente de conocer la noticia se puso a pensar en el nuevo objetivo que debía atacar en un verano que ya posee muchos frentes: Cristiano, Bale y los fichajes de un guardameta y un delantero. Cuando decimos al minuto siguiente, el dato es preciso. El presidente y José Ángel Sánchez abordaron su primera charla para elegir el preparador idóneo, de acuerdo con el informe de la dirección deportiva.

Que ellos no se aburguesen

Zidane soltó la bomba pasados unos minutos de la una de la tarde de ayer y Florentino Pérez comió una hora y media después con José Ángel Sánchez en el Asador de la Esquina, situado dentro del Bernabéu, para analizar el estilo del sucesor de Zidane y los candidatos idóneos a ese puesto.

La premisa del dirigente madrileño era actuar con tranquilidad y sabiduría de decisión ante los acontecimientos. Es una norma: «Tenemos un mes por delante y hay que elegir con serenidad».

Los fichajes se atrasan también. Las adquisiciones de los nuevos jugadores que la plantilla madridista requiere también se llevarán a cabo con suma paciencia, pues la mayoría están a expensas de lo que suceda en el Mundial de Rusia, empezando por Odriozola como lateral derecho y acabando por el delantero (Neymar, Kane) y por el guardameta (Alisson, De Gea, Oblak). Terminado el torneo de selecciones se acelerarán todas las operaciones de contrataciones.

El máximo responsable de la sociedad reflexiona que tiene dos hándicaps que debe superar con su capacidad de gestión. La primera es que muchos entrenadores están fichados por otros clubes, pues el Real Madrid no se encontraba inmerso en ese mercado. La segunda, que el Mundial impide ciertos movimientos. Tendrá que vencer esos problemas con pasos sigilosos, rápidos y eficaces que comenzaron ayer. El propio Mundial le permitirá una mayor privacidad en sus contactos, porque el foco se desvía a las selecciones.

Zidane explicó al presidente que se marcha porque una plantilla se aburguesa con un entrenador cuando gana tantas cosas durante tres años y hace falta otro preparador que parta de cero y que obligue a los futbolistas a ponerse firmes para mantener la titularidad ante el nuevo jefe. El hasta ayer responsable de la plantilla subraya que ese combate contra el aburguesamiento debe dictarlo un hombre sin lazos afectivos con los profesionales. No quiere vivir lo que le pasó a Del Bosque, que tuvo que quitar del once a Xavi, a Cesc, a Villa, a Casillas. No es nada fácil, es muy duro sentar a jugadores que han triunfado con un entrenador y que este mismo responsable les diga que juegan otros. Es mejor otro comandante sin facturas compartidas antes. Zidane ha comprobado esta emporada cómo Bale, Benzema, Marcelo y otros titulares se acomodaban al saberse fijos en el once cuando llegaban los partidos de la verdad. Y ha demostrado que la suplencia hizo que Bale y Benzema reaccionaran hasta decidir estas Champions en las semifinales y en la final.

Bale no era el problema

Muchos piensan que «Zizou» se va por un antagonismo con el galés, que podría extenderse la próxima campaña a otros veteranos que deberán soportar mayor competencia por jugar. Todo lo contrario. En la entidad opinan que el responsable de la plantilla lo hizo todo bien, pues consiguió que Bale y Benzema volvieran a hacer decisiva a la BBC. «Si Gareth rinde bien jugando siempre en el segundo tiempo, así hay que hacerlo», señala un profesional de del Real Madrid. Así lo ha hecho el francés. Y dio resultado. Pero enjuicia que ahora debe ser otro hombre quien, sin relación previa con el grupo, ejecute esa salto adelante con futbolistas entrados en la treintena que deberán competir con suplentes de lujo y la irrupción de nuevos fichajes. El club conoce bien esta posición de «Zizou». El francés indica que ha sufrido un enorme desgaste al mando del Real Madrid, porque la trascendencia mediática es infinita. «Un año aquí es como tres en otro equipo». Se lo decía siempre a los jugadores. Se lo aplica.