Valentino Rossi, con Lin Jarvis, antes de subirse a la moto en la FP1
Valentino Rossi, con Lin Jarvis, antes de subirse a la moto en la FP1 - AFP

MotoGP | GP AragónLas 21 vueltas de Valentino Rossi

El italiano se prueba en los primeros entrenamientos del viernes y acumula sensaciones a pesar de ir con mucha precaución sobre el asfalto mojado

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Diez días después de sufrir una rotura de tibia y peroné, Valentino Rossi ya estaba pensando en que podría volver para el Gran Premio de Aragón. Para eso viajó y por eso se sometió a las múltiples pruebas médicas que le realizaron al llegar al circuito. Superado el test, el italiano se ha subido esta mañana a la M1 para rodar un poco y encontrar las sensaciones que necesita para saber si estará prerapado físicamente para la carrera.

Realizó ocho vueltas, en unas condiciones no muy ventajosas porque llueve a ratitos en el circuito de Motorland. Sin embargo, Rossi logró un tiempo nada despreciable dadas las circunstancias, pues quedó a 2'8 segundos de Marc Márquez, el más rápido de la sesión. Y superó a su compañero de equipo, Maverick Viñales, en el vigésimo puesto. Aunque los números, en este primer contacto, casi eran lo de menos, pues quería comprobar si aguantaría la presión y el peso de la moto, y si podría así aguantar el resto de fin de semana.

Continúa apoyándose en la muleta para paliar un poco el dolor en la pierna derecha, pero su motivación es más grande incluso que su palmarés, por lo que esperará a la segunda sesión para ver si el tiempo mejora, y también los suyos y sus sensaciones.

Por eso también se lanzó el primero en la segunda sesión del viernes, en las que volvió a pilotar lejos de su máximo, y a más de dos segundos del líder, que fue Dani Pedrosa en la segunda tanda. En la combinada, el italiano terminó vigésimo, a 2.059 segundos de Pedrosa. «Un día positivo. No me lo esperaba así, aunque tampoco sé qué me podía esperar. Me he encontrado bastante cómodo en la moto, y estoy contento. No siento demasiado dolor, aunque la lluvia favorece porque los movimientos no son tan exigentes. Veremos mañana», explicó el italiano, feliz con su regreso.