Andrea Dovizioso, por delante de Marc Márquez en Qatar
Andrea Dovizioso, por delante de Marc Márquez en Qatar - AFP

MotoGP | GP QatarDovizioso golpea primero

El italiano le vuelve a ganar un mano a mano a Márquez por 27 milésimas y es el primer líder del Mundial. Tercero, Rossi

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Se acabó la espera. El Mundial de MotoGP comienza, como siempre, bajo los focos del circuito de Losail, en Doha. Y comienza con una igualdad que ya se preveía en los últimos grandes premios de la temporada anterior. De nada sirve el invierno, las pruebas de pretemporada. Ni siquiera la «pole» o los entrenamientos del fin de semana. Solo importa lo que sucede en cuanto se apaga el semáforo. Y lo que importó en Qatar es que el campeonato será agotador porque las motos han emparejado sus fuerzas y los pilotos se creen con más fuerza que nunca que todos tienen sus opciones.

Sin embargo, y aunque todo cambie, todo parece permanecer igual. En otro mano a mano entre Andrea Dovizioso y Marc Márquez, el italiano le vuelve a ganar la partida al español por 27 milésimas y se sitúa como primer líder de MotoGP. Dovizioso es el mismo piloto que el año pasado, pero un paso mejor: fue subcampeón y sabe que puede ser campeón.

Fue Johann Zarco, que ya avisaba de su agresividad el año pasado, quien volvió a demostrar que puede estar ahí, delante, sin importar que su moto no sea una oficial. Salió desde la «pole» y aguantó 18 vueltas en primera posición a pesar de que los tres primeros acecharon su puesto con osadía y muchas, muchas ganas. La experiencia, la potencia, la estrategia y la resiliencia dibujaron un cuadro ya conocido, con Andrea Dovizioso con más confianza que nunca, primero y remontando desde la décima plaza, Marc Márquez acechando su rueda para no perder cuerda ni opciones desde el inicio, y Valentino Rossi, incombustible como siempre.

Lejos de perfilarse las posiciones de cabeza entre los que se han considerado siempre los «favoritos», la carrera se desarrolló con un pelotón estirado, con ocho pilotos enganchados a la cabeza y con opciones de todo. Lideró Zarco, el hombre de la «pole», pero sin la suficiente soltura para irse de los demás. A su rueda, bien Márquez, bien Rossi, bien Dovizioso. Porque durante la primera parte de la carrera nadie quiso ni se atrevió a mover posiciones.

Todos esperaron a que quedaran diez vueltas para enseñar los dientes y las intenciones. El francés aguantó con todo la primera plaza, pero le vinieron a acosar tanto el español de Honda como el italiano de Ducati, que había ido poco a poco ganando terreno. La pelea en la segunda plaza entre el campeón y el subcampeón del año pasado mantuvo a raya a Rossi, que puco abrir un pequeño hueco con el resto de perseguidores, con Crutchlow, Petrucci y Rins esperando su oportunidad.

También los nervios llegaron en esta primera carrera del año. Le pasaron factura a Rins, al suelo a falta de nueve vueltas. Como a Jorge Lorenzo, que iba adelantando posiciones pero se cayó estando noveno. Mientras esto sucedía por la parte de atrás, las posiciones de podio se mantenían en tensión. Sin nadie que cediera, sin nadie que atacara, a la espera de un error rival, de un hueco lo suficientemente grande como para tomar la cabeza sin riesgos.

A falta de cinco vueltas, la Ducati de Dovizioso aprovechó el kilómetro de la recta para tomar la delantera. Un movimiento que permitió también a Márquez atacar a Zarco en uno de esos adelantamientos con roce de rodillas incluido. Y que aprovechó Rossi para atrapar un puesto en el podio, tercero, como el año pasado, como si los 39 no pesaran en él.

Si la carrera había sido tensa, las últimas tres vueltas multiplicaron el esfuerzo de los pilotos. Dovizioso exprimió su Ducati con un Márquez que le pidió venganza después de que los duelos directos de 2017 se los llevara el italiano. El español, fiel a su estilo, lo intentó por activa y por pasiva, por derecha y por izquierda, pero Dovizioso aguantó incluso el adelantamiento en la última curva del circuito. La antítesis del cuatro veces campeón de MotoGP suma otro triunfo personal con el de Honda. Primera victoria y primer líder del curso.

Dovizioso lo tenía casi todo: moto, pilotaje, talento. Ahora también tiene la confianza y la confirmación de que puede pasar de subcampeón y campeón. Ya lo tiene todo.