Ernesto Valverde en el banquillo del Bernabéu
Ernesto Valverde en el banquillo del Bernabéu - EFE
Fútbol

Valverde se estrella en el Bernabéu

El técnico apostó, sin éxito, por un 3-5-2 y luego por un 4-4-2 para revertir la eliminatoria

BarcelonaActualizado:

Se le exigía a Ernesto Valverde que fuera un entrenador intervencionista, que se mantuviera fiel al estilo y que cortara con resultados la trayectoria ascendente del Real Madrid en estas últimas dos temporadas. Ha puesto empeño en lograr los dos primeros objetivos pero se ha estampado en el primer título en juego de la temporada con dos derrotas ante los blancos que han dejado una herida abierta que tardará en cicatrizar.

El técnico extremeño fue valiente en el Bernabéu y trató de sacudir al equipo desde el primer minuto con un sistema que sorprendió a propios y extraños. Una defensa de tres con un centro del campo muy poblado para evitar la creación del Real Madrid. YMessi y Suárez, solos en punta. La intención de Valverde fue valiente pero los encargados de ejecutar la teoría no supieron llevarla a la práctica. El encuentro de ayer fue una prolongación del disputado hace tres días y que evidencia la diferencia actual entre ambos equipos.

Cambio en la segunda parte

Si la intención de Valverde era tener más control en el centro del campo, la jugada le salió mal ante la intensidad de los de Zidane. Piqué, Alba, Busquets y Mascherano perdieron demasiados balones en la zona de salida. Volvió a intervenir Valverde, que ante las molestias de Piqué, hizo debutar a Semedo con un sistema de juego inusual en el Barcelona, un 4-4-2, con Busquets y Rakitic en el doble pivote. La respuesta inmediata fue un disparo al larguero de Messi pero el resultado, el mismo que con el 3-5-2 del inicio o del 4-3-3 del partido en el Camp Nou. La marcha de Neymar al PSG ha liberado a Valverde de esposarse a un dibujo con tres delanteros, peaje obligado para cualquier equipo que tenga un tridente compuesto por el brasileño, Messi y Luis Suárez.

No fue el mejor escenario para Nelson Semedo para debutar en competición oficial. El portugués evidenció que aún necesita algo más de tiempo para adaptarse al sistema culé, a los automatismos de su posición y a la sintonía con sus nuevos compañeros.

Pep Segura rectifica

Por otro lado hay que destacar que el manager general del Barcelona, Pep Segura, trató de apagar el incendio que él mismo había encendido cuando el pasado domingo valoró la derrota del equipo azulgrana y mencionó el gol en propia puerta de Piqué como el punto de inflexión y clave en el resultado final. Estas palabras le supusieron un tirón de orejas por parte de Busquets, tercer capitán, que censuró las críticas del ejecutivo. «No quería señalar a Piqué. Puede que utilizara palabras que llevaban a la equivocación pero sin mala intención. Es un tema que hemos arreglado internamente y que ya hemos hablado. Tema cerrado», explicó pocos minutos antes de que se iniciara el encuentro. Segura añadió: «La relación con el vestuario no ha empeorado. Ha habido una controversia. Es triste que pasen estas cosas. Hay que procurar cerrarlo y mirar hacia adelante».

Hacia adelante también deberá mirar Valverde. Con el objetivo de mejorar su plantilla, los directivos culés acelerarán estos próximos días para cerrar el fichaje de Coutinho y de Dembélé. De momento, hoy será presentado Paulinho, que aportará recursos al centro del campo. El internacional brasileño ha costado 40 millones de euros y llega procedente del Guangzhou Evergrande, de la Superliga china.