Andrés Iniesta durante el entrenamiento
Andrés Iniesta durante el entrenamiento - EFE
Fútbol - Final de la Copa del Rey

El Sevilla, a amargar el adiós de Iniesta

El manchego vive su final número 17 como la antesala de su despedida del Barça

BarcelonaActualizado:

Cuarta final consecutiva de Copa para el Barcelona pero especial para Andrés Iniesta, que aspira a despedirse del club azulgrana levantando su sexta Copa del Rey, la cuarta consecutiva, que junto a la Liga que ganará en Riazor o en el Camp Nou dentro de dos semanas, completará un palmarés de 32 títulos. Diecisiete finales contemplarán al capitán de las que ya lleva ganadas doce desde que debutara en 2002, por lo que afronta el duelo como la antesala a su despedida. «Andrés es parte del escudo, es nuestro capitán pero todavía no me ha dicho que tenga pensado irse», asegura Rakitic tratando de negar una evidencia.

En campo rival se planta, por méritos propios, un Sevilla dispuesto a amargarle al manchego y, por ende al barcelonismo, el partido más importante del fútbol español. «El equipo está mentalmente preparado para este partido. Es cierto que no llegamos como queremos, pero a un partido puede cualquier cosa y nosotros vamos a intentar que pase. Ojalá que podamos consagrarnos con este título, ganando la Copa te metes en Europa», explicó Éver Banega, que transmite la ilusión de la afición hispalense.

En el vestuario culé, más que toparse con la ilusión por conquistar un título, el Barcelona debe lidiar con la obligación de alzar el trofeo para no tirar por la borda una temporada en la que el doblete se considera insuficiente. «Ganar en el Barça es una obligación, en los equipos grandes es lo que hay», asegura Valverde, que trata de expulsarse la presión ante las consecuencias de una derrota: «El sol seguirá saliendo por el este y poniéndose por el oeste. No puedes pensar que ya has ganado cuando realmente no tienes nada. Ganar la Copa nos vendría bien para olvidar el tropiezo de Champions».

El Sevilla ya se le atragantó al Barça esta temporada, cuando Messi, al que Valverde le dio descanso, tuvo que entrar la última hora de partido para remontar dos goles de diferencia en dos minutos. «Cada partido es diferente. Hay que olvidar los enfrentamientos que hemos tenido esta temporada», asegura Rakitic, que jugará ante su exequipo con una férula protectora en su mano fracturada. Los dos equipos formarán con su once de gala. El Barcelona, con Cillessen y Coutinho como futbolistas menos habituales, y el Sevilla con su disposición táctica habitual con la que Montella espera ganar su primer título cuatro meses después de llegar a España.