La Liga

Leganés, del fútbol de barro a la Liga de las estrellas

Ante el partido de hoy contra el Atlético, históricos del club recuerdan el viaje desde los campos de tierra hasta la elite

Estadio Luis Rodríguez de Miguel, uno de los antiguos campos del Leganés
Estadio Luis Rodríguez de Miguel, uno de los antiguos campos del Leganés - CD LEGANÉS

A tan solo quince kilómetros de Madrid, camisetas madridistas y atléticas han poblado históricamente Leganés, pero el ascenso ha cambiado el decorado de una ciudad que se ha subido a la Liga de la estrellas y desborda ilusión ante el partido de esta noche contra los vecinos del Vicente Calderón (22.15 horas). Derbi ante el Atlético de Madrid que, sin haberse jugado aún, ya tiene reservado un capítulo especial en la historia de un club que disfruta del primer encuentro en el estadio de Butarque desde el cielo del fútbol español. Un acontecimiento inimaginable para una afición que hace solo tres temporada se dejaba la voz en los campos de Segunda B y para la que la palabra «Primera» sonaba, simplemente, a quimera. Un imposible que no era tal. Los colores blanquiazules invaden ahora las calles y plazas de este municipio de casi 200.000 habitantes. Desde el pasado lunes están agotadas las entradas porque nadie quiere perderse un duelo que esperan con impaciencia los personajes más veteranos del club. Aquellos que nunca abandonaron a los suyos en las mañanas de regional o Tercera división y que el pasado lunes comenzaron a disfrutar de élite con el triunfo en Balaídos. Tampoco fallarán esta noche y volverán a acompañar a su «Lega».

Pablo Fernández

Socio número 1 del club

Pablo Fernández tiene 72 años y desde los siete lleva animando al Leganés, en el club no existe un aficionado más fiel que él ni un carnet más bajo que el suyo. Luce con orgullo el número uno de socio y hoy estará en Butarque, aunque un problema físico ha estado a punto de truncar su sueño del estreno en Primera. «Desde el ascenso, llevo esperando este partido, pero acabo de salir del hospital y no sabía si finalmente podría estar», explica amablemente a ABC. Él es uno de los pocos hinchas blanquiazules que ha conocido y pisado los tres estadios del «Lega» y no podía perderse la cita. «Mi padre ayudó a construir el primer campo de fútbol de Leganés, donde ahora está la plaza Roma, y me hizo simpatizante del club. He pasado frío, calor, me he mojado por este club... ¡Cómo me iba a perder este partido. Y encima un derbi!». Sus ganas de fútbol han acelerado la recuperación y hoy se desplazará una vez más hasta Butarque, la casa de un equipo que se fundó en 1928 y que, desde 1998, juega allí sus encuentros.

Pablo Fernández se sentó también en la gradas del Estadio Luis Rodríguez de Miguel. «Estaba donde actualmente se levanta la plaza Mayor. Menudas mañanas tan buenas pasábamos», recuerda con nostalgia. Donde antes había porterías, vestuarios y un coqueto estadio de fútbol se levanta ahora el Ayuntamiento y varios bloques de viviendas sociales. «El de ahora es más moderno, aquel tenía mucho encanto», asegura el veterano socio, al que se le alegra la voz cuando habla del antiguo campo.

Eto'o y Catanha con el Leganés
Eto'o y Catanha con el Leganés

Tampoco se olvidan el resto de aficionados que lo conocieron ni las nuevas generaciones porque una placa conmemorativa recuerda que hasta finales del pasado siglo allí estaba el estadio del Leganés. Cerró definitivamente las puertas con el equipo en Segunda. «En aquella época nadie podía llegar a pensar que nos veríamos en Primera. Y eso que aquí han jugado Samuel Eto’o o Catanha ¿Se acuerda de ellos?», pregunta con curiosidad.

Futbolistas que se convirtieron en estrellas de la Liga años después de su paso por Leganés, trampolín para otros grandes jugadores que salieron de la cantera. Uno de los grandes patrimonios históricos de este club.

Mariano Callejo

El colaborador más veterano

Los aficionados que acudan hoy a Butarque se encontrarán con novedades porque el club ha ampliado su capacidad en casi 3.000 localidades. «Que vengan Atlético, Madrid o Barcelona a este estadio en Primera es una ilusión muy grande y le voy a contar una cosa. Hace tres años me entrevistaron en la revista del club y me preguntaron: ¿cuál es la foto que te falta por hacer? Quizá un poco obligado, evidentemente respondí que la del Leganés en Primera. Y mire ahora». Mariano Callejo lleva 30 años colaborando con este club. Con sus cámaras y objetivos ha inmortalizado el paso por Regional, Tercera,Segunda B y Segunda división. Quiere seguir haciéndolo en la máxima categoría, aunque quizá esta noche no pueda captar la foto de la que hablaba tres años atrás. «Hay obligaciones familiares y, aunque lo voy a intentar hasta el final, no sé si podré estar en el partido», explica con cierto derrotismo en su conversación con este periódico.

Callejo y Vivar Dorado, exjugador
Callejo y Vivar Dorado, exjugador

Con 72 años, la misma edad que el socio número uno, Callejo es el colaborador más antiguo de un club que emprendía un rápido proceso de modernización con la llegada de Felipe Moreno a la entidad, en diciembre de 2008. Propietario desde entonces, designó como presidenta a María Victoria Pavón. Con ella al frente el equipo ha celebrado dos ascensos casi consecutivos, al final de la campaña 2013-14 volvía a Segunda y dos años después conseguía el paso a la Liga de las estrellas. «Muchos hablan de milagro, y puede ser, pero le digo una cosa, es un milagro muy trabajado», subraya Callejo, socio 23. El club sigue manteniendo el sello de «familiar», pero las caras han cambiado mucho desde la etapa de la tierra y el barro. Con 29 años, y los últimos ocho en el departamento de comunicación, Daniel Abanda aparece ahora como el empleado más veterano del club. Sólo Ángel Sánchez, secretario y contable, acumula la misma antigüedad.

¿Y qué fotografía recuerda con más cariño Callejo? «Son miles y miles, pero, y le parecerá una tontería, hay una que, tras el ascenso a Primera, cobraba más importancia para mí. Fue la que le hice a Asier Garitano cuando vino a Leganés como jugador del Éibar. Se la regalé después de subir».El entrenador del «milagro» es ahora un ídolo en Leganés.

Jesús Polo

28 años en la presidencia del club

«Yo entré en este mundo por mi hermano. Jamás pensé en ser presidente de un equipo de fútbol y ya ve, 28 años al frente del Leganés y otros dos antes en el Legamar». El nombre de Jesús Polo está inevitablemente unido a la historia de un club que pocos como él conocen tan al detalle. «Es una entidad muy familiar y en la que siempre se ha pensado en la cantera», afirma el exdirigente, que hoy verá el derbi desde el palco. «María Victoria y su marido me hicieron presidente de honor y para mi es un orgullo. Me alegro por su éxito porque están trabajando muy bien por el Lega. La ilusión se ha disparado en la ciudad», asegura a ABC.

Socio del Leganés y del Atlético, también lleva el carnet del Real Madrid en su cartera: «Me gusta mucho el fútbol, que solo me ha dado amigos. La amistad de la gente es lo mejor que me llevo de este mundo. No se lo creerá, pero, de cada cien personas con las que me cruzo por Leganés, 95 me saludan». «Si digo que no es el partido que siempre me hubiera gustado presidir, le mentiría», reconoce Polo, que se muestra orgulloso de su etapa al frente del club, con el que vivió varios ascenso: «También llevábamos 60 equipos en la cantera y nunca debimos nada a nadie».

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