Juan Padrón, vicepresidente de la RFEF, en una imagen de marzo de 2016
Juan Padrón, vicepresidente de la RFEF, en una imagen de marzo de 2016 - EFE

Juan Padrón: el hijo ilustre de Tenerife que callaba ante los jueces

El vicepresidente y mano derecha de Ángel María Villar, que ha sido detenido en la Operación Soule, lleva trabajando para la RFEF desde 1984

MADRIDActualizado:

«No solo mereces esta distinción por tu gestión sino por tu amor a esa preciosa isla que tanto quieres y de la que tanto presumes. Disfruta con orgullo de ello». Estas fueron las palabras que el entonces seleccionador nacional de fútbol, Vicente del Bosque, le dedicó a Juan Padrón con motivo de su distinción, , en septiembre de 2013, como Hijo Ilustre de la Isla de Tenerife.

En ese momento, Padrón llevaba ya casi treinta años trabajando para la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), muchos de ellos a la sombra del presidente, Ángel María Villar, en una trayectoria salpicada por igual de premios y de escándalos. El último (y definitivo) de los escándalos se ha producido este martes, cuando ambos han sido detenidos por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, en el transcurso de la Operación Soule, por presuntas irregularidades delictivas en su gestión.

Uno de los primeras polémicas que tuvo que afrontar Padrón se produjo en enero de 2003, cuando la Federación Española afrontaba una de sus mayores crisis hasta el momento. A raíz de esta, Villar destituía a su secretario general, Gerardo González, y el 11 de febrero veía como tres miembros del Comité de Competición, quienes alegaban continuas injerencias del presidente en su trabajo, dimitían.

Fue durante aquellos mismos días en los que se publicaron informaciones sobre la utilización de fondos federativos para sufragar viajes al Mundial de Corea-Japón de 2002 de directivos y sus familiares. En lo que respecta a Padrón, se cuestionó también el contrato que la Federación tenía para suministrar a las territoriales material de Puma, empresa de la que el vicepresidente de la Federación era representante en Tenerife. Por esta razón, Padrón tuvo que declarar en julio ante la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Madrid, con el objetivo de responder a las presuntas irregularidades económicas cometidas en la RFEF y denunciadas por algunos medios de comunicación. En noviembre de 2010, sin embargo, la causa fue sobreseída provisionalmente y archivada por un juzgado madrileño.

El reparto de las quinielas

Diez años más tarde de que Padrón fuera reconocido como Hijo Ilustre de Tenerife —«por el ejemplo de su obra, unido al amor que profesa por su tierra», dijeron—, surgía otra nuevo escándalo: el reparto de los fondos procedentes del 1% de las quinielas destinados al fútbol aficionado. Al parecer, en los nueve años que van desde 2005 hasta dicho reconocimiento, la provincia de Tenerife, de la que el vicepresidente de la RFEF era responsable máximo, fue la más beneficiada de España. Nueve años en los que la provincia recibió 2,98 millones de euros. La publicación de estos datos provocó un enorme malestar entre los organismos territorios, que se sentían peor tratados. «Se ha acabado con años de oscurantismo», dijo uno de estos presidentes a ABC.

Las polémicas se sucedían al tiempo que algunos galardones reconocían el protagonismo de Padrón al ser partícipe de una de las páginas más brillantes del CD Tenerife, de cuya plantilla fue miembro cuando el equipo logró el primer ascenso del club a Primera División. Una década defendió el escudo antes de colgar las botas con 28 años. Fue a partir de ahí cuando comenzó su carrera lejos del césped. Ingresó primero como directivo en la Federación Tinerfeña de Fútbol, de la que ha presidente desde 1978. Después, en 1984, entró en la Española (RFEF) en la candidatura de José Luis Roca y, cuatro años después, continuó en la máxima institución del fútbol español, pero ya con Ángel María Villar como presidente.

Así llegó al cargo de vicepresidente económico de la RFEF, además de formar parte de la Comisión de Finanzas de la UEFA y de la del Estatuto del Jugador en la FIFA, cuando en diciembre de 2015 fue distinguido también con la medalla del Centenario de la Real Federación Andaluza de Fútbol en reconocimiento a su trabajo en pro del fútbol andaluz.

Calle de Juan Padrón

En diciembre de 2014, el ayuntamiento de La Laguna (Tenerife) ya le había puesto su nombre a una calle, uno de esos honores que otras personajes ilustres suelen recibir después de muerto, pero que en aquella ocasión, según denunciaron algunos medios, servía para que algunos políticos de la isla demostraran su devoción al vicepresidente de la RFEF.

Toda esta «famiglia», como se la denominaba sarcásticamente, parecía tener la costumbre de no presentar las cuentas de sus empresas y de no pagar las cuotas de la Seguridad Social ni el impuesto de basuras ni el IBI. Y aunque recibía sanciones, notificaciones, publicaciones en el BOE y reclamaciones de todo tipo, Padrón conseguía llevar una existencia tranquila.

De hecho, consiguió esquivar la polémica de que la empresa Canal 7 del Atlántico, de cuyo consejo de administración era miembro junto a su hijo, Francisco Padrón, no entregara las cuentas anuales y no presentara una situación concursal cuando se encontraba en clara situación de insolvencia por una deuda de casi 900.000 euros con la Seguridad Social. Ni que la empresa Amanecer Latino, gestionada por su hijo, no declarara su relación comercial con Estudio 2000 (Puma), la marca que tenía el contrato exclusivo como proveedor de material deportivo de la RFEF y de sus territoriales, por citar solo algunos escándalos.

La callada por respuesta

El último desplante de Padrón antes de su detención este martes se produjo en marzo de este año, cuando Juan Padrón dio la callada por respuesta ante otra de sus comparecencias ante el juez. No contestó a una sola pregunta ni atendió a las cuestiones planteadas por las tres fiscales de Anticorrupción, que seguían muy de cerca el caso Recreativo y Marino por supuesto trato de favor.

La causa investigaba los delitos de malversación de fondos, prevaricación, administración desleal y corrupción deportiva, tras el supuesto trato de favor cometido por la federación con el Recreativo en las temporadas 2014-15 y 2015-16, y con el Marino en la 2012-13, al tramitarles sus fichas para competir, aunque arrastraran deudas.

Padrón optaba por el silencio, acogiéndose a su derecho, dos meses después de que plantara al juez en la primera citación que recibió. Pero sí quiso lanzar un mensaje en su propio beneficio, atacando al exsecretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, por urdir una conspiración para que el juez investigara las supuestas ayudas ilegales al Recreativo y al Marino.