El meta José Mari, con el balón al término del partido en el que dio el triunfo al Agoncillo
El meta José Mari, con el balón al término del partido en el que dio el triunfo al Agoncillo - ABC
Tercera división

José Mari, héroe por accidente en el Agoncillo

El portero suplente saltaba como jugador de campo en el último minuto y acababa marcando el gol del triunfo ante el Haro

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Enclavada en la comarca de La Rioja Media, la pequeña localidad de Agoncillo acoge en su término municipal el aeropuerto de Logroño, uno de los de menor tránsito de aviones de toda España, y también es la casa del Club Deportivo Agoncillo, que este sábado protagonizaba una de esas bonitas historias que se viven cada fin de semana en las categorías modestas del fútbol español. El equipo avionero vencía al Haro, uno de los gallitos del Grupo XVI de Tercera división, con un gol de su portero suplente en el tiempo de prolongación del segundo tiempo (1-0). José Mari, protagonista de la curiosa jugada, había entrado poco antes para reemplazar a un delantero y acababa el encuentro convertido en improvisado héroe goleador.

José Mari, un guardameta que ha llegado a militar en Segunda división B y que los dos últimos partidos se sentaba en el banquillo, es desde este sábado el nuevo José Francisco Molina del fútbol español. Su caso en el duelo ante el Haro recuerda al del portero del Atlético de Madrid al que Javier Clemente hizo debutar con la selección española en un amistoso ante Noruega, un estreno en el que tuvo que aparecer como jugador de campo por la lesión de Juanma López. El 25 de abril abril de 1999, Clemente, que ya había realizado todos los cambios permitidos, decidió dar entrada a Molina para que ocupara el puesto de su compañero, que abandonó el césped tocado. Como el internacional español, José Mari también tuvo que adaptarse este sábado a las circunstancias y no puso ninguna pega cuando Gonzalo Santamaría, su entrenador, le avisó de que tenía que entrar al partido para ocupar el puesto de Edu Martín.

La historia de José Mari, que entraba en el terreno de juego en el minuto 88, tuvo un final más feliz que el que le tocó vivir en su día a Molina. El guardameta suplente del CD Agoncillo, un modesto club fundado en 1981 por un grupo de amigos de un pueblo que ahora apenas supera el millar de habitantes, sentenciaba al Haro en el minuto 93 al enviar la pelota a la red y desataba la locura entre los aficionados que desafiaron al frío en el Municipal de San Roque.

«En la convocatoría solo había quince jugadores y uno de ellos estaba tocado físicamente, por lo que el entrenador no quiso arriesgar con él», explican desde el Agoncillo a este periódico. «El míster ya había hecho dos cambios y quería ganar unos segundos para intentar asegurar un punto ante uno de los grandes del Grupo», reconocen desde el equipo riojano, en cuyo vestuario se desató una fiesta tars un triunfo inesperado. «José Mari es de los que más tiempo lleva en la entidad, es uno de los jugadores más cercanos y que más integran en el grupo».

José Mari, ejerciendo como portero en otro partido del Agoncillo
José Mari, ejerciendo como portero en otro partido del Agoncillo - ABC

El pasado mes de octubre, Gonzalo Santamaría protagonizaba el primer cambio de entrenador en el grupo riojano de Tercera División al firmar por el Agoncillo como relevo de José Ángel Muro. Con una dilatada trayectoria en el fútbol riojano en conjuntos como el CD Arnedo, el CD Berceo, el CD Villegas y el filial de la UD Logroñés, el técnico sorprendía a los aficionados al ordenar, a falta de dos minutos, la retirada de Edu Martín del terreno de juego, uno de los delanteros del equipo, para dar entrada a su portero suplente. Lo que parecía una maniobra para ganar unos segundos al reloj con la intención de conservar el empate acabó dando frutos y elAgoncillo terminaba llevándose los tres puntos ante el Haro, que sufría su segunda derrota como visitante en el tiempo de prolongación.

El Haro, uno de los equipos más poderosos del Grupo XVI, también se convertía el pasado curso en protagonista de otra curiosa anécdota en Tercera división al quedarse fuera de los playoff de ascenso a Segunda B a pesar de firma una espectacular temporada finalizada con 91 puntos. Entonces, Calahorra, Náxara, SD Logroñés y Anguiano sumaron más puntos que el conjunto jarrero.