Final de la ChampionsLa hinchada del Liverpool enfoca su decepción hacia uno de sus mitos

Jamie Carragher, exjugador del Liverpool, desafió una de las supersticiones más temidas del fútbol en la previa de la final

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Es solo una superstición, pero quizás sea una de las más respetadas por los jugadores de fútbol. Antes de una final nunca se toca el trofeo. Algunos incluso prefieren ni mirarlo. Dice el mito que el equipo de quien roza con sus dedos el ansiado premio antes de tiempo acaba perdiéndolo. Y con el Liverpool en la final de Kiev también sucedió.

No lo tocó uno de los futbolistas «reds». Tampoco ninguno de los integrantes del cuerpo técnico del alemán Jürgen Klopp. Quien desafió esta norma no escrita fue uno de los mitos del club, Jamie Carragher, que en sus labores de comentarista de televisión se topó con «la orejona» y no solo la acarició, sino que la hizo suya para posar para una fotografía que colgó en sus perfiles en las redes sociales.

Just bumped into my old mate big ears! @liverpoolfc @championsleague 🏆

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Lo que pasó después ya es historia. El Liverpool, después de un arranque fulgurante en el que consiguió maniatar al defensor del título, se vino abajo de la forma más terrible. Primero por la lesión de su máxima estrella, el egipcio Mohamed Salah, que dejó tocado al equipo; y después por los grotescos errores de su guardameta, el alemán Karius, que regaló el 1-0 a Benzema y el 3-1 a Bale.

Ya antes del partido fueron muchos los aficionados del Liverpool que se llevaron las manos a la cabeza por el atrevimiento de Carragher. Pero una vez finalizado el choque en Kiev los comentarios en las redes sociales se multiplicaron, reprochando al exjugador lo que había hecho.

Ya en la final de la Europa League se reprodujo la maldición de la Copa, cuando Dimitri Payet, capitán del Olympique de Marsella deslizó su mano por la superficie del trofeo al saltar al campo. Treinta minutos después tenía que abandonarlo lesionado para ver desde el banquillo cómo su equipo se veía superado por un Atlético de Madrid muy superior.