Yerri Mina, jugador del Palmeiras
Yerri Mina, jugador del Palmeiras - EFE
Fútbol

Debate culé con Yerri Mina

Bartomeu lo tiene atado para junio pero parte de la directiva quiere incorporarlo ya

BarcelonaActualizado:

El Barcelona afronta esta noche uno de esos partidos que podrían denominarse como transparentes para la afición culé, que tiene la mirada puesta más en el clásico de la próxima semana que en el Deportivo. Nadie parece recordar que los gallegos han puntuado en dos de sus últimas tres visitas al Camp Nou y plantarse en el Bernabéu con una ventaja de once puntos (el Madrid aplaza esta semana su partido liguero) y poder aumentarla a catorce es la obsesión de una afición que ni en el mejor de sus sueños se hubiera imaginado una situación similar a principios de septiembre. Incluso el entorno está más preocupado de la apertura del mercado invernal que del partido ante los de Cristóbal Parralo.

Mascherano, Coutinho y Yerri Mina centran el debate culé. Una discusión que ha llegado a la junta directiva, que no se pone de acuerdo sobre los tiempos a seguir. La lesión de Umtiti y la petición de Mascherano de romper su vinculación con el Barcelona ha alterado la hoja de ruta del club, que está viendo como la fiabilidad defensiva es una de las bases de su buena trayectoria en Liga y Champions.

Mientras que algunos miembros de la junta directiva abogan por convencer al santaferino de que aguante hasta junio, un amplio sector ha visto la oferta china como un salvoconducto a aligerar la masa salarial, poder ingresar una cantidad en concepto de traspaso con la que no se contaba y, sobre todo, darle salida a un jugador que se considera que ya está en declive. Y aquí es donde surge el nombre de Yerri Mina, un central que juega en el Palmeiras y que ha recibido la bendición de Robert Fernández. El Barcelona pactó el traspaso del colombiano para la próxima temporada por un montante total de nueve millones de euros. Mientras que Bartomeu y Óscar Grau no tienen intención de alterar el acuerdo, varios miembros con peso en el área del fútbol profesional consideran una prioridad incorporar de forma inmediata a Mina, lo que obligaría a una revisión económica de la operación. El central supliría la marcha de Mascherano y avanzaría su adaptación al estilo de juego del Barcelona. En el otro platillo de la balanza estaría la apuesta por David Costas, el canterano del filial que ya ha debutado con el primer equipo. En cualquier caso, Valverde será el que tenga la última palabra y aún o se ha decidido. «Mascherano aún está aquí con nosotros. Las cosas no se pueden comentar alegremente. Ahora está con nosotros, contamos con él y hablar de esto nos distrae», aseguró ayer el técnico al ser cuestionado.

El riesgo de Busquets

Valverde parece estar más preocupado en cómo solventar el partido ante el Deportivo. Aunque no quiere pensar aún en el Real Madrid, no puede obviar una situación de riesgo. Como la posibilidad de perder a Sergio Busquets para el clásico. El catalán acumula cuatro tarjetas amarillas y si esta noche fuera amonestado no podría jugar en el Bernabéu, lo que abre la posibilidad de que entre en las rotaciones. «Lo tenemos que analizar. Los puntos valen lo mismo los del Bernabéu, como los otros. Una amarilla también te la pueden enseñar en el banquillo o en el túnel de vestuario», explica Valverde, poco dado a dar pistas sobre su alineación definitiva.

El Deportivo llega al Camp Nou tras vencer al Leganés, lo que le confiere cierto oxígeno aunque sigue flirteando con los puestos de descenso. Cristóbal se encomendará a Lucas Pérez, que quiere anotar en feudo culé por tercer año consecutivo, para tratar de sumar algún punto ante el equipo con el que ganó la Copa de Europa como jugador.