Los jugadores del Barcelona celebran un gol
Los jugadores del Barcelona celebran un gol - AFP
Fútbol

El Barça quiere consolidarse en el liderato a costa de un Málaga de Míchel, colista desmoralizado

«No somos los verdugos de nadie», asegura Valverde ante la delicada situación del técnico del equipo malacitano

BarcelonaActualizado:

El Barcelona recibe esta noche al Málaga, que pisará el Camp Nou como colista de LaLiga habiendo sumado un solo punto en los ocho partidos que ha disputado hasta el momento. El equipo de Ernesto Valverde tiene un encuentro propicio para consolidar su liderato tras un inicio de temporada espectacular y solo empañado por la derrota ante el Madrid en la Supercopa de España. Los azulgranas solo han cedido un empate en estos ocho encuentros ligueros, ante el Atlético de Madrid (1-1) en el Wanda Metropolitano, y tienen pie y medio en los octavos de final de la Champions tras haber sumado los nueve puntos disputados hasta el momento.

El preparador azulgrana no podrá contar con Jordi Alba, que fue baja ante Olympiacos por un problema muscular. La prudencia aconseja no forzar a un lateral que es básico en su planteamiento futbolístico. En cambio, parece que sí tendrá en plenas funciones a Luis Suárez, que acabó el encuentro ante Olympiacos del pasado miércoles con molestias en su muslo. Valverde prepara algunos cambios con respecto al partido ante los griegos, debido a la acumulación de encuentros que hay durante estas próximas semanas. Semedo podría recuperar la titularidad en detrimento de Sergi Roberto, situación que podría repetirse con Ivan Rakitic. Otra de las posibilidades es que dé descanso a Andrés Iniesta, un jugador fijo en su esquema esta temporada. Las buenas actuaciones de Gerard Deulofeu ante Atlético de Madrid y Olympiacos le hacen merecedor de una nueva oportunidad en el ataque culé, junto Messi y Suárez.

La buena situación del Barcelona contrasta completamente con la del Málaga. Son polos opuestos. Los malacitanos solo han sumado un punto y son colistas de LaLiga. Los andaluces tocaron fondo la pasada jornada, al perder en La Rosaleda ante el Leganés por 0-2, lo que lo sitúa a cinco puntos de la permanencia y en una situación complicada al sumirse en el pesimismo, que embarga a la afición blanquiazul. No obstante, los más optimistas se aferran a las buenas actuaciones del Málaga cada vez que visita el Camp Nou, sobre todo en los últimos tres años. Una victoria (0-1, gol de Juanmi) y una empate (1-1) permite soñar a los seguidores malacitanos. Incluso los más optimistas se aferran a un precedente ocurrido hace 18 años, cuando el Málaga llegó al Camp Nou en puesto de descenso y acabó ganando 1-2 con tantos de Vicente Valcarce y Joaquín Agostinho.

Míchel durante un entrenamiento del Málaga
Míchel durante un entrenamiento del Málaga-EFE

De todas formas, las desgracias parecen cebarse en el equipo de Míchel, que vuelve a sufrir numerosas bajas, entre ellas la del portero Roberto Jiménez; los medios José Recio, sancionado, y el serbio Zdravko Kuzmanovic, lesionado; además del lateral uruguayo Federico Ricca, cuya reaparición se ha frustrado al tenerse que operar nuevamente de uno de sus hombros. El meta Andrés Prieto debutará en Primera división tras llegar este verano desde el Español. La recuperación de Borja Bastón, tras haberse perdido los dos últimos encuentros por lesión, es la única nota positiva para Míchel, que esta noche se juega el puesto. «No me siento el verdugo de nadie, vas a jugar un partido y lo que quieres es ganar. Las circunstancias del equipo son las que son. El Málaga no juega tan mal como para estar sólo con un punto. Está acusando mucho las bajas del verano, Fornals, Camacho... son cuestiones que equipos de mitad de la tabla es normal que noten», explicó ayer Valverde.

Precisamente, el técnico no se fía del aparente mal estado del Málaga y recuerda los últimos precedentes: «Es un dato a tener en cuenta, la estadística sirve para analizar lo ocurrido. Aquí ha obtenido buenos resultados, con Míchel y con otros entrenadores. Es un rival que se suele atragantar al equipo y eso es un motivo más para estar preparados. Están en situación de necesidad y sabemos que en esas circunstancias tienes que multiplicarte».

Míchel, por su parte, no pierde la esperanza de revertir la situación. «Solo hay una manera de salir y es teniendo confianza, siendo responsable y trabajando cada uno en su parcela». El exmadridista añadió que no perderá nunca la fe. «El año pasado salí por mis jugadores y quedé muy bien por ello, y esta temporada voy a quedar igual por ellos. Les he dicho a mis jugadores que imaginen que fuera el partido de la jornada». Míchel añadió: «Vamos con nuestras intenciones. No es fácil, pero hay tres puntos y vamos a disputarlos hasta donde podamos y, si es hasta el final, pues mejor. Beneficia ir sin presión aunque el Barcelona es claro favorito».