Seguidores del Barcelona con banderas esteladas en la última final de Copa
Seguidores del Barcelona con banderas esteladas en la última final de Copa - ÓSCAR DEL POZO
Fútbol

El Barça quedaría en el limbo en caso de secesión

Las leyes españolas no le permitirían competir en la Liga, y tendría que afrontar un largo e incierto proceso ante la FIFA y la UEFA

MadridActualizado:

Es otra de las grandes mentiras que viene aventando el independentismo para no perder apoyos en un asunto tan sensible como es el fútbol. «El Barça tiene la suerte de poder escoger en qué liga jugar», aseguró recientemente el presidente del denominado Comité Olímpico de Catalunya (COC), Gerard Esteva. Pero la realidad del ordenamiento jurídico tanto nacional como internacional contradice de plano esta afirmación. El presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, salió inmediatamente al ruedo mediático para negar la mayor: «El Barça no podrá elegir dónde jugar si hay un proceso independentista». Así que los azulgranas quedarían en un limbo jurídico de difícil solución.

La Ley del Deporte es clara al señalar en su artículo 15 que las «sociedades anónimas deportivas y clubes que participen en una competición profesional deberán inscribirse en el registro de asociaciones deportivas correspondiente y en la federación respectiva». En este mismo sentido, el artículo 99 del Reglamento de la Federación Española de Fútbol establece que «en virtud del principio que consagra la Ley del Deporte, por el cual la organización territorial de las Federaciones deportivas españolas se ajustará a la del Estado en Comunidades Autónomas, los clubes deberán estar integrados y afiliados a la Federación de ámbito autonómico del territorio al que geográficamente pertenezcan y sólo podrán ejercer su actividad deportiva en las competiciones oficiales que aquélla organice en el ámbito de su jurisdicción».

Trasvase de federaciones

Por lo tanto, el Barça, el Español, el Gerona y el resto de clubes catalanes de Segunda, Segunda B y Tercera no podrían disputar las competiciones nacionales españolas al quedar desgajada, en caso de secesión, la Federación Catalana de Fútbol de la Federación Española. El mismo artículo 99 del Reglamento federativo da solo una solución para adscribirse a otra territorial, pero no vale para el Barça: «Excepcionalmente, la Junta Directiva de la RFEF podrá autorizar que un club compita en un marco territorial distinto al que naturalmente le corresponda, previo acuerdo de las federaciones de ámbito autonómico implicadas, siempre que, previamente, lo aprueben la Asamblea General de la entidad de que se trate y, asimismo, las dos Federaciones implicadas, tratando cada una de ellas la cuestión como uno de los puntos del orden del día de la convocatoria». Sin embargo, juristas consultados por ABC consideran que ese artículo no sería de aplicación para este caso, pues habla de «dos federaciones de ámbito autonómico implicadas», y en caso de secesión, la catalana ya no sería una federación autonómica española, con lo cual la Federación Española no podría aceptar que los clubes catalanes pudieran jugar en nuestra Liga.

La otra alternativa para seguir jugando en España es utilizar la «vía andorrana». Los clubes del Principado son los únicos extranjeros que compiten en las ligas españolas. Y ello es posible gracias a la disposición adicional 17ª de la Ley del Deporte, que les permite adscribirse a las federaciones españolas, como ocurre con el MoraBanc Andorra de baloncesto o el Fútbol Club Andorra de fútbol, que desde su fundación en 1942 ha pertenecido a la Federación Española y que durante 17 temporadas llegó a militar en Segunda B. Pero evidentemente Andorra no es Cataluña, donde compiten 146.000 futbolistas en 12.200 equipos de todas las categorías. Además, esta excepción para Cataluña precisaría de una modificación de la Ley del Deporte que debería ser aprobada por el Parlamento español.

No sirve el caso andorrano, como tampoco valen los ejemplos de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, los cuatro territorios que integran el Reino Unido, y que a pesar de no tener un Estado propio, sí tienen federaciones, selecciones y ligas propias. La razón es que las cuatro se constituyeron antes de la creación de la FIFA, y de hecho fueron las inventoras y las que crearon las reglas de este deporte. En cualquier caso, si aplicáramos por ejemplo el caso escocés, ello supondría que el Barça disputase la liga y el resto de competiciones domésticas con el Español, el Gerona, el Reus, el Cornellá y el Badalona. Eso sí, los futbolistas catalanes ya no jugarían con la selección española, sino con la catalana. Pero la FIFA y la UEFA tendrían que aceptar a dicha federación, en un proceso que podría durar bastantes años. Ahí tenemos el caso de Gibraltar, que después de un largo litigio que contó con la oposición de España, ha sido aceptada en las competiciones europeas de selecciones, con el requisito de que nunca podrá enfrentarse a España. Sería una condición similar a que el Barcelona no se enfrentara al Real Madrid. ¿Se imaginan? Un auténtico despropósito.