La sociedad Jordi Alba-Messi hizo estragos en la defensa del Celta
La sociedad Jordi Alba-Messi hizo estragos en la defensa del Celta - AFP

Un Barça enorme abruma al Celta

Los de Valverde, que se impusieron 5-0, fueron muy superiores al conjunto gallego. Marcaron Messi (2), Jordi Alba, Luis Suárez y Rakitic

BarcelonaActualizado:

El Celta es el equipo más brillante, después del Barça, de la Liga. El fútbol que Unzué, como continuación del excelente trabajo de Luis Enrique, le ha inculcado a este equipo es de los que merece ser visto y glosado y el único que con sus argumentos realmente futbolísticos -y no con su cerrazón, su fuerza o su juego sucio- puede contestar a los altos argumentos futbolísticos de un Barcelona que con Valverde está teniendo la suerte que nunca tuvo y una eficacia admirable. El juego no es el de Pep, ni el de Cruyff, pero está creciendo, madurando, asentándose, y la contundente victoria en el Bernabéu fue una meritoria prueba de ello.

El partido empezó instalado en el campo visitante y con el Barça presionando pero sin demasiada profundidad. Los de Unzué se defendían ordenadamente y con elegancia, jugando al fútbol, sin hacer faltas. Iniesta le puso una bellísima asistencia a Messi en el 5 y medio y el argentino la pudo recibir pero no supo aprovecharla.

En el 9 fue Suárez quien de un modo delicadísimo asistió a Messi, y por segunda vez se le hizo largo el campo en su carrera hacia el área de Sergio. Daba la sensación de que los defensas del Celta eran más rápidos.

Pero Messi es Messi y en el 12 culminó una finísima asistencia -de cuchara- de Iniesta a Jordi Alba, que centró al punto de penalti para que su socio predilecto rematara de un disparo picado. La misma sociedad -la de Alba y Messi- consiguió el segundo gol dos minutos más tarde. Messi combinó con Alba, y Alba sin control previo y dulcificando el balón hasta volverlo una golosina se lo devolvió a Messi para que marcara de un disparo parecido en la trayectoria -aunque sin ser picado- al del primer gol. El Camp Nou, en el minuto 17:14, ya no gritó «independencia» sino «libertad», en referencia a los dirigentes políticos encarcelados, en una demostración perfecta de cómo ha cambiado la situación política, del desafío político al sentimentalismo personal, como consecuencia de la aplicación del artículo 155.

Partido completísimo de un Barça en crecimiento ante un rival extraordinario que la noche de ayer pareció desfigurado. En el 27, La Sociedad, ya en mayúsculas, volvió a funcionar pero al revés: Messi andando -sí, andando, alucinante- filtró una asistencia a 30 metros y entre 4 defensas para que Alba se estirara un poco y rematara a gol.

El cuarto gol fue un regalo del Celta, de Sisto, al uruguayo cazador. Festival del Barça ante un Celta desvanecido, eliminatoria resuelta a la media hora. Fuera del partido el equipo de Unzué, inédito en ataque e inseguro en defensa ante el severísimo correctivo. Pobre asistencia al Camp Nou, 59.000 espectadores, en la línea de los últimos partidos. Según Jordi Cardoner, vicepresidente del club, el momento político influye en estas entradas cada vez más raquíticas.

Piqué ya no regresó del descanso y en su lugar salió Vermaelen. También Unzué hizo dos cambios en el receso: Radoja y Maxi Gómez entraron por Wass y Aspas. El Barça parecía quererle cantar un arrullo hasta dormirlo lentamente entre sus brazos. Y los que casi nos dormimos fuimos nosotros. El Celta, con el orgullo herido, quería hacer algo, pero le costaba. Encomiable voluntad, pero no fue la noche de los gallegos.

Y en el 58 pasó lo que nunca había pasado antes: por primera vez en su vida, Valverde sustituyó a Messi. Fue por Dembelé. Gran partido del que todavía hoy es el mejor jugador de fútbol del mundo. Arnaiz entró por don Andrés. La primera ovación como blaugrana se la llevó Dembelé por un contragolpe menor con túnel incluido a Fontàs. Hermoso detalle el del túnel pero mal resolución final. Más ganas del Camp Nou de aplaudirle que algún motivo real: exagerada ovación, pero tampoco se la vamos a amargar. Rakitick en el 86, libre de marca, remató de cabeza y por la escuadra el quinto gol del Barça

El Celta no llegó ni a presentar las credenciales, abrumado por una primera parte del Barça para enmarcar.