Neymar posa con el trofeo al mejor jugador de la Copa Confederaciones - AFP
FÚTBOL

Copa Confederaciones: Neymar, MVP

El «10» de Brasil, antes de empezar su etapa como azulgrana, encendió Maracaná con otro golazo. El mejor de la final y del torneo

Actualizado:

Brasil, lo que es la selección, ya lleva un tiempo entregada a Neymar, lo más parecido a lo que siempre se ha esperado de ese país de playas y pelota. Entre tanta estaca y músculo, el talento se concentra en este espigado futbolista, el chico de moda que pronto aterrizará en el fútbol español para defender la camiseta del Barcelona, un «10» con todo lo que conlleva.

Lo viste en Brasil y eso, históricamente, es sinónimo de clase, fiel reflejo de lo que un día fueron Pelé, Zico o Ronaldinho. Arbeloa soñará una larga temporada con él. MVP de la final sin duda y también del torneo.

En Maracaná, histérico el estadio en el momento del himno, las cámaras buscaban al héroe, todo un país a sus espaldas mientras las calles seguían agitadas. Neymar tiene mucho de estrella y, sin que se sepa muy bien el motivo, los mejores futbolistas salen los últimos al campo, así que Neymar recogió a la muchacha que le acompañaba hasta el césped, se atusó el pelo con coquetería y puso en marcha su show.

Es una empresa con patas, un producto sensacional que atrae a cualquier anunciante, y encima juega de locos al fútbol. A la espera de que responda en Europa, su Copa Confederaciones es de notable alto y lo confirmó con una actuación impoluta ante España.

Esta vez no hay intervenciones de youtube ni regates imposibles, pero es que Neymar también hace otras cosas muy bien. Posicionalmente se acercó a la perfección y, en los primeros 45 minutos, abusó de la indolencia de un Arbeloa abochornado, incapaz el lateral blanco de pillar el truco para frenarle salvo en una patada a destiempo que le costó la amarilla.

Neymar, que molestó lo necesario en el primer tanto, condenó a la selección de Del Bosque al filo del intermedio con un golazo con la zurda, otro más en este torneo. Japón, México, Italia y ahora España, cuatro veces Neymar, cuatro maravillas.

También participó en el tercero al arrastrar a Azpilicueta y dejar que pasara el balón para que llegara a Fred, con quien mezcla perfectamente. Y para completar una noche de diez, provocó la expulsión de Gerard Piqué, roja directa al que será su compañero por derribarle cuando se quedaba solo ante Casillas. Es el ídolo de Brasil, la esperanza del país. Neymar vale la pena.