Diego Simeone conoce perfectamente lo que significa un partido frente al Real Madrid. El del sábado, además, no es un derbi cualquiera. Es uno de los más importantes para los rojiblancos en los últimos años. Por primera vez en mucho tiempo, llegan por delante de su rival blanco y aspiran, por derecho propio, a ganar la Liga.
Quizá por eso, Simeone quiere dar un plus de motivación a sus jugadores. Un empujón que espera que la afición rojiblanca le dé al equipo la mañana previa al encuentro.
El técnico rojiblanco ha previsto una sesión de entrenamiento matutina en el Calderón, a la que espera que acudan en masa los seguidores del Atlético. Calor humano antes de la batalla del Bernabéu, donde apenas habrá unos cientos de gargantas rojiblancas.
Simeone quiere que sus jugadores sientan la importancia del choque. Que vean en los ojos y en los gritos de esos aficionados rojiblancos la necesidad de un triunfo que no logran ante el Real Madrid desde el año del descenso.




