El Málaga tomó un fuerte impulso desde su debut en la Liga de Campeones y ahí continúa: imponente y sólido entre la elite europea. En San Petersburgo se midió a un potente Zenit y también salió airoso. Consiguió un empate (2-2) después de imponer su criterio en la primera parte y ceder después al empuje de los rusos en la segunda. El Málaga será el primero de su grupo a falta de una jornada para la conclusión de la fase de grupos. Todo un éxito para el grupo que adiestra Manuel Pellegrini. [Narración y estadísticas]
Se movió con gran solvencia el Málaga en el primer tramo. Salió con decisión y anotó dos goles en un visto y no visto. Buonanotte y Seba Fernández aplicaron puntería ante un defensa y un portero rivales que salieron dormidos al campo. Fue el Málaga reconocible: buen trato al balón, profundidad por los lados y mucho remate.
El Zenit es un equipo con buenos jugadores y replicó con fuerza en la segunda parte. Dominó entonces de principio a fin, sobre todo por la banda de Danny, un futbolista intermitente y peligroso. Suyo fue el 1-2 y también el causante de todas las inquietudes para Caballero. Al final empató Fayzulin e hizo justicia a los méritos de cada cual.






