Mikel Landa
Mikel Landa - AFP

Tour de FranciaMikel Landa: «Soy cuarto del Tour y me siento vacío»

El vasco, que se ha sentido frenado en su «manera de correr», lamenta no haber podido mostrar todo su potencial

MarsellaActualizado:

En cuanto ve que por un segundo no subirá hoy al podio, Mikel Landa (Murgia, 27 años) se arranca: «Bueno, igual hay que atacar en la etapa de París. Hay carrera hasta el último día». Le cuesta rendirse. Pero sabe que será casi imposible recortar ese suspiro a Bardet. El francés, además, anuncia que correrá la etapa final «pegado a Landa». Sentado fuera del Vélodrome de Marsella se refresca y repasa su Tour. Con cada recuerdo sube la temperatura de su decepción, de su rabia.

Ha hecho un gran Tour, una gran ‘crono’ final, y se queda fuera del podio por un segundo

La verdad es que no esperaba recortarle tanto tiempo a Bardet. Salí a hacer la ‘crono’ de mi vida, concentrado y motivado, y sentí mucha rabia al ver que lo había perdido por tan poco. Te pones a pensar dónde te has dejado cada segundo. Ufff. Qué rabia.

¿Ha tenido piernas para hacer más?

Creo que sí. En la primera semana me costó mucho entrar en carrera, pero me mantuve sereno porque iba a ser una pieza clave para el equipo a la hora de jugar con la táctica. Después, en la segunda semana, no aproveché mis fuerzas. Y en el último día de montaña (Izoard) tampoco se me utilizó bien tácticamente. Ahora me acuerdo de esa subida al Izoard, especialmente.

¿Qué pasó en ese puerto?

Ataqué para obligar a Urán y Bardet a que fueran a por mí. Y entre ellos y Froome me cogieron. Luego tuve que hacer lo de siempre, tirar hasta la meta del líder.

¿Le ha frenado su equipo, el Sky?

Frenaron mucho mi forma de correr. Parar, parar, me pararon el día de la avería de Froome, pero sí frenaron mi manera de competir.

¿Y cómo le sienta eso a un corredor que sabe que puede dar más?

Estoy que… bufff. He acabado cuarto en el Tour y no noto nada especial. Me encuentro vacío. No he dado el cien por cien. Quizá dentro de un mes me parezca la leche, pero ahora mismo no estoy bien.

En la octava etapa, camino de Rousses, se metió en una fuga y el Sky trabajó para anularla. ¿Le dolió?

Eso igual lo entiendo más, porque iba en la escapada el francés Latour. Además, yo tenía que quedarme para ayudar.

¿Y camino de Foix, cuando Kwiatkowski y Froome tiraron por detrás para recortar tiempo a su fuga en compañía de Contador?

Eso lo comprendo un poquito menos porque yo era le mejor clasificado en esa escapada (iban Landa, Contador, Quintana y Barguil). No quiero analizarlo en caliente, porque quizá me equivoque, pero si soy un ciclista para ganar este Tour, me podían haber sacado más partido. Lo que nunca he hecho es poner en peligro que Chris (Froome) se llevara el Tour.

El plan del Sky ha funcionado. Victoria de Froome. Pero, ¿se ha visto usted con opciones de ganar?

Es muy fácil pensarlo cuando estás en el equipo del vencedor, pero me parece complicado. Aunque sé que podré estar en la pelea en el futuro.

¿Es Froome un líder agradecido?

Sí, con sus compañeros y los auxiliares. No me puedo quejar. Sé a lo que vine a este Tour y es lo que hay.

Fue el más fuerte del Giro 2015 y acabó tercero; ahora ha sido el más fuerte en la montaña del Tour y lo termina cuarto.

Hasta ahora me lo he tomado como algo gracioso o motivante. Pero Contador me ha abierto los ojos en este Tour (en la fuga conjunta camino de Foix). Te das cuenta de que las oportunidades y los años pasan. Soy consciente de que puede ocurrir cualquier percance que dé al traste con mis ambiciones. Como me pasó en el pasado Giro, cuando me caí por una moto. Tengo ganas de que no haya más excusas.

¿Tiene claro que no puede volver a pasar por esto?

Sí, por completo. Este Tour es un punto de inflexión. No puedo volver a cometer este error. Seguramente, es fallo mío por no exigir ser un líder. Así que no regresaré a una vuelta grande sin galones. Y si soy segundo, será por decisión mía.

Usted corre para divertirse y divertir a la gente, pero en este Tour no ha disfrutado.

Termino cuarto y a un segundo del podio, y no me siento satisfecho. Como si hubiera hecho cuarto en cualquier otra carrera.

En frío, con tiempo, ¿cómo verá estas tres semanas?

Pues no lo sé. No tengo ni idea. No me planteo ni pensarlo.

Su carrera preferida es el Giro, pero, ¿le tiene ya más ganas al Tour?

Unas pocas más, sí. Supongo que la gente me devolverá el cariño y seguramente el Tour me llene más a partir de ahora. Espero que a los aficionados les haya motivado verme ahí, como en el Giro de 2015, y eso me anima a continuar.

¿Cree aún que el Giro 2018 será su principal objetivo?

Ya se verá en función del recorrido que tenga y las exigencias del equipo en el que esté. El Giro es la prueba que más me gusta y la más agradecida, pese a que haya tenido muchos altibajos allí.

¿Se ha quedado con la espina de no disputar un cara a cara con los favoritos en este Tour?

Sí, con muchas ganas.

¿Podría haberles hecho frente?

Sí. En el Izoard no vinieron a por mí porque no pudieron. En la segunda semana llevaba piernas para soltarles, pero todo ha discurrido así y así se quedará.