Vuelta a España Contador: «He disfrutado como un juvenil en mi última carrera»

Contador cierra su biografía deportiva en el «mejor sitio, el mejor momento y de la mejor manera»

Alberto Contador, subiendo el Angliru
Alberto Contador, subiendo el Angliru - EFE
J. Gómez Peña Angliru - Actualizado: Guardado en: Deportes Ciclismo

En Riosa, la base del Angliru, coincidieron tras la etapa Chris Froome y Alberto Contador. El británico estaba «emocionado» por ser el primero que logra el doblete Tour-Vuelta desde que la ronda española se trasladó al final del verano. Froome felicitó al madrileño por su victoria en el Angliru, por su agresividad, por ponerle en tantos aprietos. «¡Chapeau, Alberto!», le dedicó. Como él, la afición escoltó a Contador en su despedida. Se va como vino: al ataque. Con las piernas más viejas y el carácter intacto.

- Su cuesta final, el Angliru, ha sido emocionante. ¿Temió por el triunfo?

- El problema es que la rueda me patinaba sobre el piso mojado mucho más que en Los Machucos. Estaba moviendo unos vatios increíbles estos días, pero cuando iba levantado. Y tenía que ir sentado. Si no, patinaba y el dolor de piernas era insoportable. Hasta que no he llegado al tramo de descanso final no las tenía todas conmigo.

- ¿Qué va a hacer el ciclismo sin Alberto Contador?

- Ja, ja. Hay otros muchos corredores. Yo he aportado mi grano de arena. Vendrán otros que darán espectáculo.

- No podía despedirse mejor

- Así es. Ha sido una despedida ideal. Irme con un triunfo en una etapa mítica, en mi última batalla, es el adiós soñado. Este sabor de boca lo tendré siempre. Es mi manera de agradecerle a los seguidores el cariño que me han dado estos años y en esta Vuelta, que ha sido de ensueño. Ganar en el Angliru queda para la historia. He disfrutado en mi última carrera como un juvenil. Tenía que irme así. Sentir el apoyo de la afición me ha puesto la piel de gallina.

- Ha iniciado la subida al Angliru en compañía de dos jóvenes con talento, Enric Mas y Marc Soler. Pasado y futuro.

- Son dos ciclistas muy fuertes. Iba muy contento, especialmente con Mas porque estuvo en la escuela de mi fundación ciclista. Enric me ha echado una mano. Es ya un referente en el ciclismo mundial. Es el símbolo del relevo generacional.

- En la salida todos miraban de reojo la lluvia. A usted se le veía ansioso, con ganas de Angliru.

- Siempre digo que las cosas pasan porque tienen que pasar. En Andorra, al principio de la carrera, perdí tiempo. Eso me ha permitido correr como me gusta, a impulsos, divirtiéndome cada día. Este era mi último día de montaña, mi último puerto de categoría especial. Y quería ganar. Tenía moral. Y estoy feliz de vencer delante de esta afición. Perder tiempo en Andorra me hizo un favor. He disfrutado gracias a eso. He corrido libre, sin calculadora, sin medir los esfuerzos. No cambio nada de lo que he hecho. Lo he disfrutado.

- ¿Qué huella cree que ha dejado en el ciclismo?

- Siempre he tenido presente que querer es poder y que nunca hay que darse por vencido. Aunque las cosas se compliquen hay que levantarse rápido y con optimismo.

- ¿Qué balance hace de su carrera deportiva?

- Ha sido única. Quizá en los últimos años no he tenido un equipo lo suficientemente potente. Quizá yo no he estado a veces a mi mejor nivel. Pero no me arrepiento de nada. Estoy contento por las grandísimas victorias que he conseguido. Y, sobre todo, por el recuerdo que he dejado en muchos aficionados. He protagonizado etapas para el recuerdo. Seguro que me sentaré a verlas y las disfrutaré como cuando las corrí. Todo eso me enorgullece.

- En 2018, ya jubilado, tendrá un equipo profesional de tercera categoría, ¿por qué no sigue un año más como maestro?

- No, es el momento de poner punto y final. Con la fundación apoyaré al ciclismo lo máximo posible para que sigan saliendo corredores. Trataré de transmitirles mi manera de competir, mis pequeños secretos. Es el momento de darles paso. Prefiero despedirme con este buen recuerdo, al máximo nivel. Es la mejor decisión que puedo tomar. Es el mejor lugar, el mejor momento y, con el triunfo en el Angliru, es la mejor manera de decir adiós.

- Subirá al podio de la Vuelta como el más combativo.

- Es un premio menor, pero me enorgullece recibirlo en mi casa. Me han llegado millones de mensaje de ánimo. Es un orgullo irme así.

- Con usted se va el mejor representante del ciclismo de ataque ¿Cómo cree que será este deporte?

- He corrido así porque es mi forma de hacerlo. Es complicado que haya corredores valientes. Sinceramente, yo quitaría los potenciómetros en carrera. Eso facilitaría el espectáculo.

- ¿Le da vértigo el lunes, su primer día como ex ciclista?

- No. Me siento muy satisfecho de mi carrera deportiva. Seguiré ligado a mi deporte y tendré tiempo para hacer tantas cosas que no he podido hacer. Eso sí, lo primero será desconectar.

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