ACB

Un salvavidas para el Joventut

El club decidirá mañana sobre su viabilidad tras recibir ayer otra inyección económica del Ayuntamiento de Badalona

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Aquel triple inolvidable de Corny Thompson, que selló de manera agónica el triunfo del Joventut en la Copa de Europa de 1994, sirve también para escenificar de alguna manera las últimas horas vividas por el equipo verdinegro. Como en aquella final, el club ha visto cómo el balón atravesaba el aro en el último suspiro para superar sus horas más complicadas. Una canasta lograda en los despachos y que es un salvavidas para la supervivencia de la entidad. Tras meses de dimes y diretes entre la directiva y el Ayuntamiento, el Joventut vio cómo ayer el pleno municipal de la ciudad daba luz verde a la Fundación Badalona Capital Europea del Baloncesto para que transfiera la mitad de la subvención acordada –unos 450.000 euros–, lo que garantiza en principio la viabilidad del club hasta final de temporada. Una subvención que deberá ser avalada y que está condicionada a que el club justifique el destino de los 900.000 euros recibidos en 2014 y 2015 para el mantenimiento del Palacio Olímpico.

La angustia en la que vive inmerso el equipo verdinegro se palpa en el ambiente. Cada día que pasa se agotan las vías de salvación para el club, inmerso en una crisis deportiva y económica sin precedentes en sus casi cien años de historia. La reunión que el presidente del Consejo Superior de Deportes tuvo el lunes con la alcaldesa, Dolors Sabaté, y los responsables del club, abrió una vía a la esperanza para la salvación. En ese encuentro se pusieron sobre la mesa posibles soluciones, aunque todo quedó pendiente de un informe del interventor, que debía autorizar al pleno para votar de urgencia el desbloqueo de la subvención por parte de la Fundación. Un dinero esencial para el normal funcionamiento del club, que temía no poder garantizar los próximos desplazamientos del equipo en la ACB. La decisión del ayuntamiento permitirá al club afrontar el pago de las nóminas de trabajadores y jugadores, aunque el peligro de extinción no desaparece.

De hecho, será el jueves cuando los accionistas decidan sobre la posible disolución del club, cuyos problemas económicos son muy graves a pesar de la inyección económica aprobada ayer. Juanan Morales, antiguo jugador y actual presidente de la entidad, ofrecerá el jueves una fotografía de la situación real del club, antes de instar a los accionistas a votar sobre el futuro de la entidad, que a día de hoy es un poco más amable que hace una semana. Al menos, en el terreno económico.

Salir del descenso

La subvención de la Fundación, que en principio está destinada al fomento de la cantera, no tiene nada que ver con el contrato de patrocinio que el Ayuntamiento de Badalona y el Joventut acordaron y que se puso en marcha el pasado mes de diciembre con una duración de cuatro años. Ese acuerdo reporta al club 1,2 millones anuales, de los que el consistorio retiene 400.000 euros para saldar la deuda que el club tiene con las arcas municipales en concepto del IBI del Palacio Olímpico.

Tras la prórroga económica, el principal problema del Joventut ahora está en la cancha. La derrota del pasado fin de semana ante el Obradoiro en casa deja al equipo último en la clasificación de la ACB, a dos victorias de la salvación. Problema mayúsculo, ya que el descenso a la LEB dejaría al club en una situación muy complicada para tratar de enderezar la situación económica que atraviesa. En cualquier caso, los verdinegros apelan a su espíritu de lucha para escapar a ese destino funesto que se dibuja en el horizonte. Otro triple histórico, como aquel de Corny Thompson, con el que abandonar de una vez por todas la cuerda floja en la que se ha instalado desde hace años.