Gautier Gibouin Fontana, durante su entrevista con ABC
Gautier Gibouin Fontana, durante su entrevista con ABC - Ernesto Agudo

Rugby«Ahora viene a vernos hasta el Rey»

Gibouin Fontana, el capitán español, destaca el crecimiento de la selección ante la oportunidad histórica de sellar hoy el pase al Mundial

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Llegaron el día D y la hora H. El rugby español se juega hoy su futuro a una carta en el partido que le enfrenta a Bélgica (13 horas, TDP). Si el XV del León vence se ganará el billete para el Mundial de Japón y ascenderá varios peldaños en el escalafón internacional; si no, le tocará seguir sufriendo en las divisiones menores.

Los últimos éxitos de la selección ante Rusia, Rumanía y Alemania han venido acompañados por un apoyo histórico de la afición, que ha propiciado un ambiente de éxtasis colectivo. Esto se percibe tanto desde la grada como en el propio vestuario, según reconoce a ABC el vicecapitán del equipo Gautier Gibouin Fontana, que hoy ejercerá como mariscal de campo ante la baja del carismático Jaime Nava. «Hace muchos años que estoy en la selección y ver el Central abarrotado y con la gente invadiendo el campo era inimaginable. Hace tres años el campo estaba fatal y ahora vienen a vernos hasta personas famosas, y sobre todo el Rey, lo que nos puede ayudar mucho a crecer en el futuro».

El caso de este tercera línea de 28 años es el típico de muchos de los integrantes de España, que pese a nacer más allá de las fronteras hicieron valer su sangre para defender la bandera de sus ancestros. «Mis abuelos eran vascos y salieron de Irún cuando comenzó la Guerra Civil, por eso mi madre ya nació en Francia -recuerda-, pero cuando supe que podía ser seleccionable por España escribí una carta a la Federación y me ofrecí a venir».

Esto fue hace una decena de años, cuando era sub 18, y desde entonces le ha dado tiempo a consolidarse en el XV del León y a convertirse en uno de sus veteranos (suma ya cuarenta internacionalidades). Por eso siente este bloque en lo más profundo, mucho más intensamente que el club que le paga durante el resto del año, el Nevers de la liga francesa. «Sí, claro, hace muchos años que jugamos aquí y nos sentimos una familia; siempre es un placer jugar con la selección, encontramos, ver a los amigos y contar con este apoyo del público. En los clubs todo es más profesional y cada uno va a lo suyo».

Para un jugador como él, que ha estado al máximo nivel europeo en la liga Top 14, no es fácil hacer ver a sus dirigentes que quiere jugar al rugby con España. «A menudo, en Francia la gente piensa que España es una nación menor en nuestro deporte y si pides permiso para ir a jugar un amistoso a Brasil, por ejemplo, no lo tienes fácil. Es mucho más sencillo conseguirlo para mis compañeros de Samoa o de otros países con más tradición, pero creo que las cosas van a cambiar. Tras la victoria contra Rumanía, y si nos clasificamos para el Mundial, nos verán de otra manera».

La importancia del Mundial

Lograr la plaza para Japón 2019 tiene mucha más importancia de la que se supone. No sólo por acceder a una cita a la que solo están invitadas las veinte mejores naciones del planeta, sino por todas las mejoras que vendrían a continuación. «Por el calendario, sabemos que si nos clasificamos jugaríamos el partido inaugural, que es un premio añadido, nuestro sueño de siempre -admite con una sonrisa-. Y, además, por ser mundialistas, nuestro perfil de tests amistosos mejoraría de calidad y podríamos enfrentarnos a rivales de más nivel en el ránking como Tonga o Estados Unidos».

Luego, poco a poco esta ilusión se convertirá en algo tangible de lo que se podrá disfrutar. «Clasificarnos ayudaría a que el futuro del rugby sea cada vez mejor. Se nota que cada vez más gente habla de rugby y eso es buenísimo . Muchos nos felicitan incluso en la calle y nos dicen que es una pena que no juguemos otro partido más en casa porque podríamos superar incluso la cifra de 20.000 espectadores».

Si se logra la hazaña de ascender a la elite universal, no habrá sido fruto de la casualidad. En los últimos años, la selección ha empezado a ser más competitiva y desde los despachos también se ha trabajado bien. «Con el cambio de presidente tuvimos que empezar otra vez de cero y creo que Alfonso Feijóo y Santi Santos han hecho un trabajo muy bueno para levantar de nuevo la Federación; nunca pensé que algún día llegaríamos aquí».