Jon Rahm, durante la última ronda del Open de España en Madrid
Jon Rahm, durante la última ronda del Open de España en Madrid - EFE

GolfRahm gana al mismo ritmo que Tiger

El golfista vizcaíno se adjudica el Open de España, quinto título en dos años, algo que solo logró Woods

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La confirmación de la presencia de Jon Rahm en el Open de España desató un fervor popular difícil de explicar. Solo en un día se retiraron nueve mil entradas para verle en directo. «No me podía imaginar ni de lejos el tirón popular que iba a tener esta semana en Madrid; me ha sorprendido muchísimo», reconoció con humildad al terminar, mientras veía su nombre inscrito en la copa del tercer torneo más antiguo del Circuito Europeo. «Estar en el mismo trofeo que grandísimos jugadores como Severiano Ballesteros o Sergio García es todo un orgullo», prosiguió. Aunque parezca lo contrario, no fue nada sencillo. «Ha sido mi victoria más difícil, sin duda. Por un lado porque estaba especialmente motivado y no quería fallarle ni a todo el público que había venido ni a mi familia, que me acompañaba; y también porque el día se puso difícil por el viento y tanto Paul Dunne como Nacho Elvira fueron unos rivales muy duros de batir».

Este quinto éxito del de Barrica (después de San Diego, Irlanda, Dubái y Palm Springs) le sitúa a la altura de los grandes del golf mundial, ya que lo ha logrado en apenas dos años como profesional y con solo 50 torneos a sus espaldas, algo que únicamente había conseguido Tiger Woods antes que él (necesitó 35). Y se basó en una estrategia perfecta, que llevaba pensada desde el día anterior («salir muy fuerte para conseguir birdies que pongan nerviosos a los hombres que van en el siguiente partido, el de los líderes»), que cumplió a la perfección.

Remontada espectacular

Rahm comenzó la jornada tercero, a dos golpes del irlandés y con dos birdies en los dos primeros hoyos ya tocó el liderato. Lo alcanzó en solitario poco después, cuando sus dos contrarios hicieron bogey en el 4 y desde entonces ya nunca perdió la cabeza, aunque a veces tuviera que compartirla, como cuando un fallo en el 9 hizo que los tres empatasen a (-17).

En el momento que empezaron los últimos nueve hoyos del domingo, que es cuando se deciden los títulos, salió a relucir la mayor experiencia ganadora del vizcaíno. «Iba controlando el resultado pero sabía que tenía que jugar agresivo, no podía permitirme ser conservador porque no es mi estilo», reconoció, de manera que los que más sintieron la presión fueron Dunne y Elvira. El primero con dos bogeys en el 11 y el 14 que le dejaron sin opción (-18) y el segundo con uno doble en el 17 que le costó incluso el subcampeonato (-17). «No sé qué me pasó -comentó desolado el cántabro porque había llevado muy controlada la jornada en todo momento y estaba jugando bien, pero tiré la bola al agua y luego fallé un put incompresible. Fue una pena, pero en general estoy muy satisfecho de mi actuación». Es para estarlo, pues este tercer puesto es su mejor resultado desde hace dos años.

Después de ese fallo, Rahm (-20) ya era ganador matemáticamente, aunque no hubiera acabado aún la ronda. El público lo sabía y la explosión de alegría fue espectacular, como la que exhibió el español. «No tengo palabras para expresar lo que siento. Solo puedo decir gracias a todos», concluyó