Las golfistas estadounidenses están dando todo en recital en Iowa
Las golfistas estadounidenses están dando todo en recital en Iowa
Golf - Solheim Cup

Europa invoca a la épica para recuperar el trofeo

Nunca en la historia se han remontado cinco puntos en la jornada de individuales (10, 5 - 5,5)

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En la historia de los enfrentamientos golfísticos entre Estados Unidos y Europa se han producido tres grandes remontadas. Tanto en Brooklyne 1999, como en Medinah 2012 y en St. Leon Rot 2015 los equipos que marchaban por detrás (10-6) lograron ganar el torneo. En los dos primeros casos (Ryder Cup) se alternaron los bandos triunfadores (estadounidenses y europeos) en territorio norteamericano; en el último, fueron las del otro lado del Atlántico las que ganaron en Alemania en la última Solheim.

De cara a la edición que se está celebrando en Iowa, las chicas de Annika Sorenstam estaban conjuradas para recuperar la copa perdida en ese aciago domingo germano. Y después de la primera sesión de foursomes (1,5-2,5) dieron pie a la esperanza. Mas, por la tarde, todo cambió. Las locales salieron desbocadas en los fourballs y, con un acierto desmesurado en los greens, le dieron el primer barrido a sus rivales (4-0).

De esta forma se llegó a la segunda jornada con tres puntos de ventaja para las anfitrionas (5,5 - 2,5) y la confirmación de que Charley Hull no iba a jugar contra ellas al estar lesionada en la muñeca. Las visitantes necesitaban limar la diferencia a pasos agigantados y no podían cometer errores. En los foursomes matutinos volvieron a pelear con denuedo, pero las primeras parejas presentadas por Julie Inkster no les dieron opción. Kerr-Thompson y Creamer-Ernst se encargaron de dejar claro que no iban a permitir alegrías con sendos triunfos por (5 y 3). De manera que las trabajadas victorias de Nordqvist-Hall y Matthew-Icher por (2 y 1) en los dos últimos choques hay que darlas por buenas. El empate en los golpes alternos (2-2) seguía beneficiando a las americanas (7,5 - 4,5).

Luego, por la tarde, casi se repite la historia del viernes en los fourballs. Las locales las metían desde todas partes y, ante el chaparrón que se les venía encima, las visitantes solo pudieron poner buena cara. Carlota Ciganda tampoco pudo brillar en su partido porque Lang-Lincicome comenzaron con seis birdies consecutivos y la superaron (2 arriba); Kerr la embocó desde bunker para desesperación de Matthew-Hall (4 y 2) y Ernst lo hizo desde fuera para castigar a Icher-Sangstrom (2 y 1).

La única que pudo mantener el tipo para las del Viejo Continente fue la sueca Nordqvist, invicta en la semana, que tiró de la novata Ewart Shadoff para vencer a Salas-Yin (4 y 2). Así las cosas, con un (3-1) en esta sesión de mejor bola Estados Unidos incrementó su ventaja a cinco puntos (10,5 - 5,5), un margen que nunca se ha conseguido recuperar en una última jornada. Las europeas van a necesitar algo más que un milagro para hacerlo.