Martín Fiz
Martín Fiz - Ignacio Gil
Entrevista

Martín Fiz, campeón en Londres

Con 55 años, sufrió, pero ganó el maratón londinense. Se convierte en el primer atleta en ganar los seis grandes tras vencer en Tokio, Berlín, Chicago, Boston y Nueva York

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Era campeón de Europa (Helsinki 1994) y del mundo (Gotemburgo 1995) de maratón y un día el cuerpo le dijo a Martín Fiz (Vitoria, 1963) que ya no podría correr más rápido. El vacío. «Empiezas a pensar que ya no eres tú mismo. No hay cámaras ni la palmadita en la espalda cuando ganas. Te retiras como una persona mayor para el deporte, pero joven para la vida. Es duro». Así que cambió de objetivo: ser el primer atleta sénior en ganar los seis grandes maratones. Otras piernas, más cicatrices, misma ambición. Conquistados Tokio, Nueva York, Berlín, Chicago y Boston solo le faltaba Londres, que ha logrado ganar con el dorsal 1994. De aquel campeón a este.

No fue fácil, aunque un maratón nunca lo es. Fiz comenzó muy fuerte, pero acusó el calor londinense, después de haber hecho unos entrenamientos en condiciones adversas incluso con nieve. Incluso tropezó con un badén limitador de velocidad y se fue al suelo. Pero se levantó y ya es el primer ser humano (hombre o mujer) en completar los seis «grandes».

¿Le va bien pensar en otras cosas mientras corre o se centra en el paso siguiente?

En los últimos 15 días intento evadirme de la gente que te pregunta mucho y se ilusiona porque me ponen nervioso. Pero cuando faltan dos o tres días ya me centro en ella, visualizo cómo pueden ser los sitios más difíciles, cuándo puedo ataca y tirar, dónde están los puntos de avituallamiento. Tener todo un poco controlado aunque luego es un descontrol.

El día anterior veo el recorrido y me fijo en diferentes puntos. Durante la carrera también observo a los corredores: si sudan mucho sé que van a quedarse deshidratados, en cómo pisan y si empiezan a tener algún dolor. Intento estar lo más entretenido posible porque un maratón, aunque la gente piense lo contrario, empieza en el kilómetro 32-33. A partir de ahí sabes si puedes o no puedes llegar a meta.

Yo domino a partir del 35. Hay veces que ha venido el hombre del mazo y no lo he podido conseguir, pero me suelo hacer fuerte a partir de ese momento.

Martín Fiz
Martín Fiz - Ignacio Gil

¿Por qué sigue corriendo?

Es mi modo de ver la vida. En esta selva asfáltica que va muy deprisa lo que más me relaja y lo que más me hace feliz es correr. Detrás de cada corredor hay una historia y la mía es que me encanta, y me gusta estar ahora cerca del deportista amateur y solidario.

«Correr te enseña, sobre todo, a que eres capaz de luchar. Para superar una enfermedad, para trabajar... Te sube la autoestima y tienes más motivación»

¿Aprende de cada paso?

Cada zancada te enseña una cosa totalmente diferente. A mí: la perseverancia. Si eres capaz de salir a correr aprendes que eres capaz de luchar. No hace falta que sea un maratón. Pero para cada uno es una lección distinta. La lucha por la vida en una chica que ha tenido un cáncer de mama, alguien que está opositando, alguien que ha perdido un puesto de trabajo… correr te sube la autoestima. Sabes que puedes luchar. Llegas a casa y te pones a estudiar y a trabajar, o tratas de curarte. Tienes más motivación.

¿Cómo lleva el factor psicológico?

Me ha pasado de dar cuatro pasos en un entrenamiento y volverme a casa. Sí, te dan ganas de mandar todo al garete. Pero sabes que tu mundo es el correr, hacer deporte. Ahora es mi familia la que está más preocupada que yo de lo que pueda pasar el domingo. Gane o no gane yo he puesto mucho empeño. He disfrutado. Yo sé cómo es el deporte: unas veces se gana y otras se pierde. Y en esos momentos hay que seguir levantándose. Lo consiga o no lo consiga, cuando termine este buscaré nuevos retos.

¿Cómo se asimila el paso de la edad?

Al principo hay que saber llevarlo. Saber que tu organismo no resiste ni reacciona de la misma manera. No solo por los dolores musculares sino porque hay un freno: la edad marca las pautas de hacer deporte. Yo sé que no voy a mejorar mis grandes marcas, pero intentar mantenerlas o perder cada año solo unos segundos sería más que suficiente.

Es dificilísimo. Hay muchos atletas que no saben adaptarse a este tipo de cosas. Empiezan demasiado fuerte después de dejar el atletismo profesional. Y hay lesiones porque quieren correr al mismo ritmo que antes y eso es clarísimo que no. Hay que tener un poco los pies en el suelo.

¿Sintió vacío cuando dejó de correr como profesional?

Sí. Mucho vacío. Es duro porque hay mucha gente que no sabe qué hacer con ese tiempo que antes utilizaba para trabajar. Empiezas a pensar en muchas cosas, en que ya no sirves, ya no eres tú mismo. Ya no hay tantas cámaras enfrente ni la plamadita en la espalda cuando eres un campeón. Pero mi consejo es que vaya preparándose conforme vea que su carrera se va terminando. En el deporte te retiras como una persona mayor para el deporte, pero joven para la vida.

«Te retiras como una persona mayor para el deporte, pero joven para la vida»

¿Se disfruta un maratón?

Hay una paradoja: disfrutar sufriendo. Hay muchas sensaciones contradictorias. Tan pronto estás alegre como estás triste. Si fuera fácil nadie lo haría. A la gente le gusta proque sacas unos sentimientos de tu interior que desconoces.

La carerra es un premio, aunque no para mí porque a mí no me vale ni terminar ni hacer una buena marca. Aquí lo que me vale es ser el número 1, ganar. Pero normalente, la carrera es el premio.

¿Cómo lo entrena?

Sobre todo creyéndotelo.

¿Cuándo se jubila un maratoniano?

Yo pensaba que cuando me retiré de la alta competición correría unos cuantos años y lo dejaría, pero el corredor no es como los alimentos, no hay fecha de caducidad.

Ahora es ejemplo para los atletas populares.

Hay que pasar reconocimientos médicos y a las pruebas hay que presentar certificados médicos. Más importante que verte guapo en la competición es estar sano. Se ha visto que el porcentaje de accidentes se ha incrementado.

Hay gente que incluso se dopa.

Eso es una estupidez. Fatal. Las carreras populares existen para que la gente sea feliz. El aporte físico es lo que menos importa ese día porque ya se ha entrenado y lo que importa es la meta mental, sentirse bien contigo mismo. Una persona que se dopa para ser mejor que el vecino es un sinsentido. Y contra su salud.

¿Cómo ve el atletismo español?

Lo veo muy bien. Con nuevos referentes y cambio generacional y no solo de largas distancias. Ahora hay en muchas disciplinas: Óscar Husillos, Javi Guerra, Ana Peleterio… es un buen relevo y en diferentes modalidades.

«Si desfallezco yo, que me socorran. La vida es más importante que los maratones»

¿Qué le pareció lo que le pasó al atleta Callum Hawkins?

Nadie está libre de tener un problema articular, cardiaco, etcétera, pero si esto sucediera a mí, por favor, que me socorran. La vida es más importante que los majors. La actitud de la organización fue la que dicta el reglamento, pero la de los aficionados fue patética e inhumana.