Rio Ferdinand anunció el pasado martes que quiere ser boxeador profesional
Rio Ferdinand anunció el pasado martes que quiere ser boxeador profesional - Reuters

BoxeoRio Ferdinand contra la lógica

Con 38 años, el exjugador del Manchester United ha dicho que quiere ser boxeador profesional, algo que no podría hacer en España. Analistas, entrenadores y púgiles ven su decisión como «una temeridad»

MadridActualizado:

Todavía no tiene licencia para boxear en Reino Unido, pero dicen que Rio Ferdinand (Londres, 1978) reúne «todos los ingredientes y el potencial para ganar un título en el futuro». Apoyado por una importante casa de apuestas, el exfutbolista del Manchester United anunció a comienzos de semana que quiere ser boxeador profesional. Lo dijo en serio y con el debido respeto, pero su decisión no está exenta de interrogantes y controversia.

«Esto me recuerda a lo que ocurrió cuando se estrenó la película “The boxer”, que se decía que si Daniel Day-Lewis hubiera seguido entrenando estaría entre los diez mejores del peso medio británico», recuerda Jero García, entrenador con más de veinte años de experiencia en las dos orillas del ring. «Eso está muy bien para decirlo como coletilla, pero la gente que está en el boxeo sabe que eso no es así. No se rían de nosotros. Estamos hablando además de Gran Bretaña, que es la cuna del boxeo en Europa».

Yo hice mi última pelea con 41 años y te puedo asegurar que fue la peor preparación de mi vida. Lo tiene bastante difícil, pero elogio su valentíaPablo Navascués, exboxeador

Analistas, púgiles y entrenadores coinciden en que Rio Ferdinand lo tendrá difícil no tanto por la edad sino por su inexperiencia. «El boxeo es el único deporte al que no se juega», advierte Manel Berdonce, varias veces campeón de España del peso superligero y seleccionador nacional durante siete años. «Se necesita mucho tiempo para obtener destreza de profesional. Tienes que dominar el centro de gravedad, el pasar el peso de una pierna a la otra, la distancia... Luego están los fundamentos de boxeo: la posición de guardia, los desplazamientos, el golpeo, la defensa. Pero eso son automatismos. Y para crear un automatismo necesitas repetir mucho el ejercicio. Tienes que repetir un millón de veces el recto de izquierda para que te salga bien», explica.

Desde hace semanas, Rio Ferdinand entrena con Richie Woodhall, técnico del equipo nacional inglés y campeón mundial del peso supermedio a finales de los 90. Woodhall es el primer optimista con respecto a las opciones de su boxeador, pero necesitará mucho tiempo hasta que Rio Ferdinand domine un concepto fundamental en boxeo: la distancia.

«Coger la distancia es lo más difícil», explica Pablo Navascués, dos veces campeón de España del peso superwelter. «La distancia es muy importante para todo en la vida, pero en el boxeo más. Es como cuando vas a adelantar a un coche: si no lo haces midiendo bien te puedes estrellar». Pablo Navascués hizo su última pelea profesional con 41 años y después de seis sin competir, por lo que se hace una idea de lo que puede encontrarse Ferdinand: «La edad es un canon a nivel físico, porque te empiezan a salir las goteras. Yo hice mi última pelea con 41 años y te puedo asegurar que ha sido la peor preparación de mi vida desde que debuté como profesional. Lo tiene bastante difícil, pero me llama la atención su valentía».

Mal asesorado

El caso de Rio Ferdinand trae a la memoria el nombre de grandes boxeadores que hicieron historia más allá de los 40. Pero no es lo mismo quitarle el óxido a un púgil veterano que hacer historia con un debutante talludito: «George Foreman estuvo mucho tiempo retirado pero era un boxeador. Había sido oro olímpico. Ahora Golovkin tiene 35 años y Bernard Hopkins ha sido campeón del mundo con 50. Pero estos eran boxeadores, no futbolistas», explica Jaime Ugarte, analista de boxeo. «Seguramente Ferdinand se encuentra muy bien, pero necesitará unos periodos de adaptación que, probablemente, con la edad que tiene, ya no podrá cumplir».

Me parece grandioso, pero creo que se está equivocando en la forma. No le echo la culpa a él, sino a su entornoJero García, entrenador

El primer rival de Ferdinand será, por tanto, la lógica. Se va a topar con las mismas dificultades que tendría cualquier boxeador con ganas de tener minutos en el Manchester United. «¿Por qué hace esto?», se pregunta Jero García. «Yo creo que lo hace por agradecimiento al boxeo, porque dinero no le falta. Ni reconocimiento tampoco. Es un tío que ha estado en el equipo nacional inglés y que no puede salir a la calle. Creo que lo hace para agradecerle al boxeo muchas cosas, porque gracias al boxeo ha conseguido salir de momentos malos. Sabemos que su mujer murió de cáncer y que lo ha pasado mal. Él encontró en el boxeo algo para reforzar la autoestima y sentirse a gusto consigo mismo. Y me parece grandioso, aunque creo que se está equivocando en la forma. No le echo tanto la culpa a él como la gente que tiene alrededor –añade–. Esos son los verdaderos culpables porque tienen ya a la casa de apuestas detrás y lo último que van a mirar es la salud del boxeador. Es lo de siempre: los mercaderes de carne que no piensan en el deportista».