Julen Aginagalde
Julen Aginagalde - EFE

Balonmano | Europeo de CroaciaLa rocosa República Checa, primer desafío para España

La selección masculina de balonmano debuta en el Europeo con la intención de sumar los máximos puntos posibles

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Con el sabor amargo de la plata del Europeo de 2016, España vuelve a la competición más difícil del balonmano con el firme propósito de dar un paso más en su consolidación. Jordi Ribera tomó las riendas del equipo hace año y medio y ha sabido encontrar los huecos oportunos para añadir recursos a una selección que ya tiene de por sí una filosofía de juego inimitable. Toca confirmarlo en el Europeo de Croacia, donde debuta el sábado contra la República Checa (TDP y ABC.es, 18.15).

Encuentro que, por lo visto durante la mañana de este viernes en la sesión preparatoria, podrán afrontar sin ningún tipo de problema tanto Raúl Entrerríos, aquejado durante los últimos días de un proceso catarral, como Dani Sarmiento, que parece perfectamente recuperado del golpe que sufrió en las costillas durante los encuentros de preparación. Dos piezas que se antojan fundamentales para dotar del mayor ritmo posible al juego ofensivo del conjunto español, ante una República Checa que, como advirtió Jordi Ribera, busca frenar constantemente el ataque de sus oponentes a base de continuas faltas.

«Debemos solventar la presión de la defensa checa, porque aunque es un equipo que defiende en 6-0, no duda en salir para intentar buscar situaciones de falta con las que evitar la continuidad en el juego», señaló el preparador español.

Salidas que el conjunto español deberá aprovechar, como recalcó Ribera, para hacer llegar el balón a los extremos y pivotes, donde la selección cuenta con jugadores con un altísimo nivel de eficacia ante la portería. «Tenemos que aprovechar los huecos que se crean con esas salidas, porque somos un equipo al que no le va bien que le hagan muchas faltas. Necesitamos darle continuidad a nuestro juego», explicó el técnico español.

Para ello, el conjunto español volverá a apelar a la variedad de su juego ofensivo, un rico entramado táctico con el que los «Hispanos» intentarán paliar su ya habituales problemas con el lanzamiento exterior, pese a la mejora experimentada en esta faceta con la entrada en el equipo del joven Dani Dujshebaev.

Pero para doblegar a la República Checa, la selección española no solo tendrá que dotar de la mayor velocidad posible a su juego ofensivo, sino también a su repliegue defensivo, uno de los factores que más dudas dejaron durante la fase de preparación. «Es verdad que es una de las cosas que más problemas nos ha causado durante la fase de preparación, pero creo que ya lo hemos solventado y mañana tendremos la oportunidad de demostrarlo, porque tendremos que replegarnos muy bien y muy rápido», explicó Ribera.

Una intensidad que España no podrá rebajar ante el ataque estático ante un equipo checo que con la presencia de Ondrej Zdrahala en la posición de central en sustitución del lesionado Tomas Babak, se ha convertido en un equipo todavía mucho más directo. «Zdrahala es un jugador muy incisivo, un jugador acostumbrado a actuar muchas veces como lateral y eso le otorga todavía una mayor capacidad de lanzamiento a una primera línea, que ya de por sí tiene mucha facilidad para lanzar. No son jugadores de muchos pases, sino que buscan rápidamente el lanzamiento», explicó Ribera.

Capacidad de lanzamiento que no impide a la República Checa tener otro de sus puntales ofensivos en el pivote Leos Petrovsky, un fortísimo jugador, que aprovecha al máximo sus enorme envergadura para generar ocasiones de gol y espacios de juego para sus compañeros. Argumentos que no impedirán, sin embargo, al equipos español afrontar el encuentro con el cartel de favorito, ante una República Checa que como reconocieron los técnicos Jan Filip y Daniel Kubes, deberá rendir «por encima de sus posibilidades» en el Europeo, si quiere tener alguna opción de superar la primera fase del torneo.