García Navarrete, en el momento del percance
García Navarrete, en el momento del percance - Paloma Aguilar

García Navarrete sufre una cornada al entrar a matar en Las Ventas

El novillero resulta herido de nuevo, en un serio y complicado conjunto de Los Chospes

MADRIDActualizado:

Hace justamente un año, en este coso, el jienense García Navarrete, cuando iba a entrar a matar, fue arrollado y, en el suelo, herido grave en el cuello. Vuelve a Las Ventas y, al entrar a matar, otra vez sufre una cornada: ¡mala fortuna!

Tarde dura y desapacible: frío de invierno, lluvia, viento, novillos complicados, novilleros que han toreado muy poco, público escaso pero exigente: la cara áspera de la Fiesta.

Los novillos de los Chospes, de procedencia Daniel Ruiz (Jandilla) y Algarra son casi toros: muy serios, con pitones, alguno aplaudido, de salida, pero duros y complicados.

Diego Fernández, de Palencia, posee cierta fama de buen estilo pero el año pasado toreó solamente una tarde. Tiene ya 31 años y no da el necesario paso adelante. En el primero, logra alguna serie aseada, por la derecha, pero no lo ve claro y mata mal. En el cuarto, un verdadero toro, tampoco logra imponer su dominio ni matar bien. Por la cogida de García Navarrete, mata el último: sólo apunta un par de muletazos con clase y vuelve a matar mal. No ha logrado sobreponerse a las dificultades.

Diego Carretero, de Hellín, muestra su actitud al recibir al segundo con una larga de rodillas. El trasteo es valiente, desigual, con emoción y momentos de apuro. Mata mal. Se pelea con el quinto, huido: corre bien la mano y traga, en una faena de entrega y cierto mérito. Mata con decisión.

Francisco Javier Rodríguez saluda en el tercero, que mansea y pega arreones. García Navarrete brinda a don Máximo, se entrega sin reserva, sufre un puntazo en la nalga y, al matar, la cornada. El festejo ha durado dos horas, como debe ser: lo único bueno de la tarde.