Enrique Ponce y Alejandro Talavante, el pasado año en el Coliseo balear
Enrique Ponce y Alejandro Talavante, el pasado año en el Coliseo balear - Efe

Estocada del tripartito balear a las corridas de toros

El Parlamento regional aprueba el proyecto de ley de festejos «a la balear», que fija numerosas limitaciones y que presumiblemente acabará en los tribunales

Palma de MallorcaActualizado:

El Parlamento regional ha aprobado este lunes, en un pleno extraordinario, la proposición de ley de «regulación de las corridas de toros en Baleares», conocida coloquialmente como toros «a la balear». La nueva norma no prohíbe expresamente los festejos taurinos en el Archipiélago, pero fija numerosas restricciones para su celebración, lo que en la práctica supondrá hacerlos inviables en el futuro. Han votado a favor de esta iniciativa las formaciones que la presentaron de manera conjunta meses atrás, es decir, el PSOE, MÉS —tanto de Mallorca como de Menorca— y Podemos. Por su parte, han votado en contra el PP y Ciudadanos, mientras que Proposta per les Illes (PI) se ha abstenido globalmente.

El modelo de toros «a la balear» implica que cuando entre en vigor esta nueva ley los festejos deberan cumplir determinadas condiciones, como por ejemplo la de que no se hiera o se mate al toro. Además, únicamente se podrán utilizar capotes y muletas, pero en ningún caso banderillas o estoques. En ese contexto, el Ministerio de Cultura envió el pasado mes de junio un escrito al Gobierno balear en el que le advertía de que dichas limitaciones son inconstitucionales y de que atentan contra las competencias del Estado en la materia.

Otras limitaciones fijadas por la nueva normativa autonómica son que sólo se podrán torear un máximo de tres reses por festejo y por un periodo de tiempo no superior a los diez minutos o que no se podrán hacer servir caballos en los cosos. Además, no se podrá vender alcohol y estará prohibida la entrada a los menores de 18 años. Por otra parte, los empresarios y promotores deberán abonar fianzas previas por un importe global mínimo de 300.000 euros.

Además, las licencias para la realización de cada festejo concreto serán concedidas por los respectivos consejos insulares. Otro requisito fijado por la proposición de ley aprobada este lunes es que se hará «un control antidopaje» de los toros y de los diestros «antes y después del espectáculo». Con posterioridad, tras una revisión veterinaria, las reses serán devueltas a la ganadería que las suministró.

En cuanto al tradicional «correbou» («encierro») que tiene lugar cada mes de septiembre en el municipio mallorquín de Fornalutx, seguirá celebrándose, aunque con algunas limitaciones añadidas para que el animal no sufra. En ese sentido, no será posible utilizar cuerdas para atar a la res por los cuernos, no se permitirá adquirir un toro de lidia y no se podrá sacrificar al animal tras el encierro. Acabado el «correbou» de Fornalutx, el toro será trasladado a una finca.

¿Las últimas corridas clásicas?

A la espera de saber si la nueva norma autonómica acabará finalmente en los tribunales en los próximos meses, en principio entraría en vigor antes de que acabe este año. En ese sentido, los aficionados taurinos de Palma aún podrán disfrutar durante este verano de dos festejos clásicos, que quizás podrían ser los últimos que se celebren en la capital isleña. La primera corrida en el Coliseo Balear se celebrará el próximo 27 de julio, con la presencia de Juan José Padilla, El Fandi y Sebastián Castella. Posteriormente, el 3 de agosto la plaza palmesana acogerá un nuevo festejo, con un cartel conformado por Francisco Rivera Ordoñez, Talavante y Cayetano Rivera Ordoñez. [Tráiler de las corridas a la española]

Cabe recordar que el proyecto de los toros «a la balear» es la segunda iniciativa antitaurina presentada por el tripartito isleño en esta legislatura. La primera, anunciada el pasado año, era una propuesta de reforma de la Ley de protección de los animales que viven en el entorno humano. Dicha norma, conocida coloquialmente como Ley de Bienestar Animal, había sido aprobada por el PP en 1992.

Esa primera iniciativa del tripartito no prosperó porque surgieron diversos obstáculos que finalmente obligaron al PSOE, MÉS y Podemos a desistir de su aprobación, que en la práctica hubiera supuesto la prohibición de las corridas de toros en las Islas. Así, en julio de 2016 el Gobierno central se había puesto ya en contacto con el Ejecutivo regional para advertirle de que no tenía competencias para prohibir los festejos taurinos y para recordarle que éstos están protegidos en toda España por una ley de carácter estatal.

Con todo, el contratiempo jurídico definitivo llegaría en octubre del pasado año, con el dictamen del Tribunal Constitucional contrario a la prohibición de los toros en Cataluña. Fue en ese momento cuando los componentes del tripartito optaron por aparcar de manera definitiva aquella primera tramitación legislativa y decidieron empezar a redactar una ley completamente nueva, que es la que este lunes ha sido aprobada por el Parlamento balear.