El pitón se hunde en el muslo de El Cid, en el momento de la cornada
El pitón se hunde en el muslo de El Cid, en el momento de la cornada - Paloma Aguilar

Cornada a El Cid y oreja a Pepe Moral con un gran toro de Adolfo en San Isidro

Para el quinto, de nombre Chaparrito, se pidió la vuelta al ruedo en el arrastre

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Sigue la lluvia, continúan los toros cárdenos. Las reses de Adolfo Martín atraen a muchos aficionados: son toros serios, encastados; algunos, complicados. Al comienzo de la faena a su primer toro, El Cid sufre una cornada. Nos quedamos en un mano a mano de Ángel Sánchez, que toma la alternativa, y Pepe Moral, que corta un trofeo –hubieran podido ser dos, si no pincha– a un gran toro de Adolfo Martín: merecía la vuelta al ruedo, no concedida, a pesar de la fuerte petición.

La nota negra de la tarde es el percance de El Cid, un diestro de tan buena trayectoria, que, a estas alturas de su carrera, conserva el buen estilo. El segundo toro, «Monerías», vuelto de pitones, lo brinda al público y, en el tercer muletazo, el toro vuelve rápido, lo coge y lo empitona, lanzándolo dramáticamente al aire. Sufre una cornada grave.

Ángel Sánchez causó sensación en su presentación como novillero, por su toreo al natural. El que sabe torear así es capaz de repetirlo. Apuesta fuerte, tomando la alternativa en Las Ventas y con toros de Adolfo: «la Fortuna ayuda a los audaces», sentencia Virgilio, en «La Eneida». El toro de la alternativa, «Mentiroso», cárdeno, como todos sus hermanos, es encastado pero cambiante: de la fiereza inicial pasa a una suavidad casi mexicana hasta que se para. El toricantano (así decían antes) muestra buen estilo clásico en muletazos largos y templados; destacan los de pecho, a la hombrera contraria. Después de un amago, logra un espadazo. Mata al cuarto (segundo de El Cid), muy serio, cornipaso, que embiste con fiereza al caballo, espera en banderillas, llega incierto a la muleta, se cierne: una dura papeleta para alguien con tan corta experiencia. El último cumple bien en varas, embiste con cierta clase pero se para. El joven diestro se muestra voluntarioso. Tiempo tiene de madurar.

Pepe Moral, al natural con el gran Chaparrito
Pepe Moral, al natural con el gran Chaparrito - Paloma Aguilar

Dejó buena impresión Pepe Moral con el mejor de los Miuras. Esta tarde la refrenda. Mata al que hirió a El Cid. El tercero es uno de los deslucidos: suelto, pega arreones, se raja. Bajo el diluvio, logra una buena estocada. La fortuna le premia con el quinto, que, de principio a fin, muestra una bravura fuera de lo común. Es el que mejor juego da en el capote; en varas, acude de lejos; embiste largo, humilla, con fijeza. Aún así, encuna a Juan Sierra, en banderillas. Brinda Moral al público y aprovecha su nobleza con muletazos largos, templados, disfrutando él y haciendo disfrutar al público. Los naturales parecen a cámara lenta: un gran toro, «Chaparrito», y una buena faena clásica. (La gran escuela de Manolo Cortés). En la suerte contraria –¿por qué, con un toro tan bravo?– pincha, antes de agarrar una gran estocada: justa oreja. Sin el pinchazo, quizá le hubieran dado las dos. Y creo que el toro, muy aplaudido, merecía la vuelta al ruedo.

Un toro bravo y un torero clásico: la fórmula perfecta, que siempre entusiasma, uniendo belleza y emoción. Cuando se juntan estas dos cosas –decía Marcial Lalanda– el arte del toreo es incomparable. Aunque algún ministro de Cultura todavía no se haya enterado.

Postdata. Por la mañana, se ha presentado, en Las Ventas, el interesantísimo estudio de Fidel y Julio Carrasco y Carmen del Castillo, con prólogo de Ignacio Sánchez Mejías, sobre la Plaza de Toros Monumental de Sevilla, que convivió durante tres años (1918-1921) con la de la Real Maestranza. La impulsó Joselito: además de ser «el rey de los toreros», mandaba en la Fiesta y vio clara la necesidad de Plazas monumentales, para bajar los precios y atraer al público. También en esto –no sólo en su Tauromaquia– deben seguir su ejemplo los toreros y todos los profesionales taurinos.

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Sexto toroCarpintero, número 14, cárdeno, de 513 kilos. Solventa con dignidad Sánchez, con la lógica inexperiencia de quien acaba de tomar la alternativa. Pinchazo hondo y el toro se echa. Palmas de despedida.

Quinto toroChaparrito, número 1, cárdeno, de 549 kilos. Cuando va a salir el sexto, llegan noticias de la enfermería. El Cid, con una cornada de 20 centímetros en el muslo derecho que desgarra abductores y vasto, es trasladado en ambulancia al hospital. Se dobla con Moral con un toro con transmisión y que responde bien por la derecha. Una serie hace despertar a los tendidos, ya con el sol fuer. . Y otra, llevándolo muy tapaco y la mano baja. Al natural cruje Madrid con unos zurdazos de fenomenal embroque y despedida. Descalzo y atalonado, tira del toro, que humilla mucho. Busca la colocación a izquierdas. Torerísimas las dobladas. Pinchazo y estocada. Oreja y gran ovación al gran toro en el arrastre, para el que se pide la vuelta al ruedo.

Cuarto toroHorquillero, número 49, cárdeno, de 534 kilos. Sin recorrido, el cuarto se vence también. Una papeleta para Ángel Sánchez con el exigente animal. No remonta la tarde, marcada por la cogida a El Cid, que está siendo intervenido en la enfermería.

Tercer toroBatanero, número 3, cárdeno, de 556 kilos. Por el percance de El Cid, queda el festejo en un mano a mano. Cae un nuevo diluvio (el enésimo de uno de los San Isidros más lluviosos) cuando Pepe Moral agarra la muleta, con un manso con peligro: el visible y el ciego. Lo intenta el sevillano sin darse coba, que ni está el toro ni la tarde (de perros) para ello. Lo caza de una estocada tendida. Treinta y tantas jornadas después de que sonaran los primeros clarines, aún suenan los gritos de ¡viva España! La querencia por nuestro país no tiene fin en las plazas de toros.

Segundo toroMonerías, número 1, cárdeno, de 516 kilos. No tiene una embestida nada clara este adolfo, que en el inicio de faena prende de feísima manera a El Cid. Se lleva un tremendo derrote en el muslo derecho y luego lo tiene a merced en la arena, donde es zarandeado de nuevo, lanzándolo por los aires. Se lo llevan a la enfermería. Parece que va herido el torero de Salteras. Se hace cargo de él Pepe Moral, que abrevia y lo despacha de media estocada defectuosa. Silencnio.

Primer toroMentiroso, cárdeno, número 14, de 485 kilos. Estos son los datos del toro de la alternativa de Ángel Sánchez. Tiene casta el animal, casta nada fácil. Tras las dobladas del toricantano, es tardo en su embestida y se queda corto. Un par de naturales despiertan cierta esperanza, con esa arrancada, de una en una. Y otros dos más. No es fácil ponerse en el sitio para que embista... Luego brotan dos derechazos, también de uno en uno. No hay repetición ni ligazón y aquello no puede remontarse. Con la espada: "pasada" en falso, estocada corta y trasera y descabellos. Aviso. Saluda una ovación.

PaseílloCon tres cuartos largos de entrada, hacen el paseíllo El Cid, de tabaco y oro; Pepe Moral, de tabaco y oro, y Ángel Sánchez, de crema y oro.

Orden de lidia
Orden de lidia - Plaza 1

SorteoEsta mañana se han sorteado los toros de Adolfo Martín que se van a lidiar a partir de las siete de la tarde. Los sobreros son de Conde de Mayalde y José Cruz.

Cartel¡Buenas tardes! Bienvenidos a la trigésima segunda corrida de la Feria de San Isidro. Se anuncian toros de Adolfo Martín para El Cid, Pepe Moral y Ángel Sánchez, que toma la alternativa.